Los cráteres en los polos de la Luna podrían estar electrificados

La nueva investigación sugiere que, además del tremendo frío, los exploradores (humanos o robots) que bajen al fondo de los cráteres polares lunares podrían tener que enfrentarse también a un entorno eléctrico complejo

Autor:

Juventud Rebelde

Debido al modo en que el viento solar actúa en los obstáculos naturales de la Luna, el mismo puede cargar a los cráteres polares lunares hasta hacerles alcanzar valores de cientos de voltios, según los nuevos cálculos de un equipo del Instituto de Ciencia Lunar de la NASA.

Los cráteres polares lunares son de interés debido a los recursos, incluido el hielo de agua, que allí existen. La orientación de la Luna con respecto al Sol mantiene el fondo de los cráteres polares en una sombra permanente, lo que permite a las temperaturas de esos puntos descender hasta los 240 grados centígrados bajo cero, un frío lo bastante intenso como para garantizar, si las condiciones se mantienen, el almacenamiento de materiales volátiles, como el agua, durante miles de millones de años.

Sin embargo, la nueva investigación sugiere que, además del tremendo frío, los exploradores (humanos o robots) que bajen al fondo de los cráteres polares lunares podrían tener que enfrentarse también a un entorno eléctrico complejo, el cual puede afectar a la química de la superficie, provocando, entre otras cosas, descargas de electricidad estática, o que el polvo se adhiera con firmeza a los exploradores.

El estudio ha sido efectuado por un equipo encabezado por William Farrell del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA.

Las descargas de electricidad estática podrían provocar cortocircuitos en los equipamientos sensibles, mientras que el polvo lunar, muy adherente y abrasivo, podría pegarse a los trajes espaciales y resultar peligroso si no se retira por completo y acaba entrando con ellos en el interior de los módulos habitables de naves o bases, ya que puede desencadenar serios problemas de salud al ser inhalado durante largos periodos.

El viento solar es un tenue gas de componentes de átomos cargados eléctricamente (electrones con carga negativa e iones con carga positiva) que está circulando constantemente desde la superficie del Sol hacia el espacio. Dado que la Luna está sólo ligeramente inclinada en comparación con el Sol, el viento solar fluye casi horizontalmente sobre la superficie lunar en los polos y a lo largo de la región donde se hace la transición día-noche, el terminador.

Los investigadores crearon simulaciones por ordenador para descubrir qué sucede cuando el viento solar fluye sobre los bordes de los cráteres polares. Descubrieron que, en algunos aspectos, el viento solar se comporta como el viento propiamente dicho en la Tierra, fluyendo también por valles y cráteres polares profundos. Sin embargo, a diferencia del viento en la Tierra, la composición dual (electrones e iones) del viento solar puede crear una carga eléctrica inusual en un lado de la montaña o pared del cráter, concretamente, en el caso de un cráter, en el lado interno del borde ubicado directamente bajo el flujo del viento solar.

Disponible en: http://www.amazings.com/ciencia/noticias/310510c.html

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