Informatización social y acceso a Internet, una voluntad política de Cuba

El uso seguro y amplio de la red de redes en pos del desarrollo nacional es una prioridad, afirmó Miguel Díaz-Canel en la clausura del I Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad

Autor:

Juventud Rebelde

El miembro del Buró Político y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ratificó este jueves la voluntad política del Partido y el Gobierno cubano para avanzar en el proceso de informatización de la sociedad y garantizar el uso seguro y amplio de Internet, de manera inclusiva y en función del desarrollo del país.

Díaz-Canel calificó al Primer Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad, clausurado este viernes en La Habana, como un ejercicio democrático y público alrededor de un proceso complejo que tiene que ser abordado desde la interdisciplinariedad, con visión de país, y abarcar transversalmente todos los escenarios y ámbitos de la vida política, económica y social para constituirse en pilar del perfeccionamiento integral de nuestra sociedad socialista.

A la cita concurrieron más de 11 500 profesionales de todo el territorio nacional, quienes conocieron las prioridades en este campo y los pasos que se implementan para la creación de la Unión de Informáticos de Cuba (UIC).

El evento forma parte de los esfuerzos que realiza el país para materializar la informatización de la sociedad, un proceso dirigido por el Partido, el Estado y el Gobierno.

En tal sentido, Díaz-Canel subrayó que la dirección de la Revolución está decidida a masificar el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, satisfacer las necesidades crecientes de información y servicios, elevar el bienestar de la población, acelerar el desarrollo económico y social y dar a conocer las razones de Cuba y nuestra verdad en la red de redes.

El Primer Vicepresidente apuntó que el tema es complejo y no existen recetas para una respuesta única. Por eso llamó a trabajar con participación intersectorial para implementar una estrategia que ponga esta tecnología al servicio de la construcción de un socialismo próspero y sostenible.

Sobre la nueva organización social explicó que el comité organizador dará los pasos en las provincias para dar a conocer las propuestas de estatutos en las próximas semanas y crear las organizaciones de base y territoriales, las que conducirán un proceso cuya culminación será un congreso donde se elegirá la dirección nacional de la Unión de Informáticos.

Capital humano, fortaleza innegable

La informatización de la sociedad cubana no puede verse desvinculada del resto de los grandes temas a los que se enfrenta el país, abundó Díaz-Canel, quien recordó las premisas que han llevado a este momento.

«Hay que referir como el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el acto por el XV aniversario de los Joven Club de Computación y Electrónica, cuando afirmó que “la informática se convertirá en una poderosísima fuerza científica, económica y política para Cuba”. Muchos han sido los esfuerzos en estos años, que van desde la enseñanza de la computación en las carreras universitarias y en el sistema general de educación hasta el desarrollo del programa de los Joven Club de Computación, los cuales socializaron y pusieron al alcance de todos estas tecnologías».

En este sentido señaló la creación de instalaciones especializadas en la enseñanza de la computación como la Universidad de las Ciencias Informáticas, los politécnicos de esa disciplina y el Centro de Investigaciones de Tecnologías Integradas, en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, lugar donde sesionó el evento entre jueves y viernes.

El enorme capital humano formado por la Revolución es innegable y constituye la principal fortaleza para enfrentar los desafíos y retos futuros, destacó.

Táctica con estrategia

El bloqueo a Cuba, aunque algunos no lo quieren considerar, ha limitado el acceso a financiamiento, tecnología, sistemas, infraestructura, software y aplicaciones, enfatizó el Primer Vicepresidente. Su fracaso como política y el anuncio por parte del presidente Obama de realizar inversiones en el sector de las telecomunicaciones para que el pueblo cubano pueda acceder a las mismas es un reconocimiento de cuánto ha afectado esa política.

«Acotó más adelante que en el ciberespacio hemos enfrentado la agresión imperialista para subvertir ideológicamente a nuestra juventud, como parte de su pretensión de imponer una plataforma de restauración capitalista, neocolonial y neoliberal».

De igual forma se conocen los planes de espionaje a Gobiernos y personas utilizando perversamente estas tecnologías, sostuvo Díaz-Canel al recordar que la primera denuncia pública de este tema fue formulada por el General de Ejército Raúl Castro, en la inauguración de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños celebrada en La Habana en enero de 2014, cuando comentó acerca de la develación «de un sistema global de espionaje de las comunicaciones por parte del gobierno de los Estados Unidos, del que fueron blanco indiscriminado Jefas y Jefes de Estado y Gobierno, organismos internacionales, partidos políticos, empresas y ciudadanos de la región, en flagrante violación del Derecho Internacional y la soberanía de los Estados.

«Otro asunto que genera gran preocupación por sus potencialidades para provocar conflictos internacionales —dijo entonces el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros—, es el empleo encubierto e ilegal, por individuos, organizaciones y Estados, de los sistemas informáticos de otras naciones para agredir a terceros países. Algunos gobiernos han expresado, incluso, la posibilidad de responder a esos ataques con armas convencionales. El único camino para prevenir y enfrentar estas novedosas amenazas es la cooperación mancomunada entre todos los Estados, al igual que para evitar que el ciberespacio se convierta en un teatro de operaciones militares».

Díaz-Canel afirmó que estas verdades no pueden ser olvidadas, y cualquier análisis que las obvie es incompleto e injusto.

Más adelante expresó que el Estado trabajará para que este recurso esté disponible, accesible y costeable para todos, continuó. Debemos entender que derecho y responsabilidad coexistirán. Hay una responsabilidad del Estado y la sociedad para que esto se haga efectivo, pero también presupone la convivencia con nuestros derechos fundamentales a la información, la comunicación, la participación, la rendición social de cuentas unida a la responsabilidad individual y colectiva.

Consideró también que el acceso a las TIC ofrece oportunidades para el desarrollo sostenible y la mejoría de la calidad de vida, aunque no resuelve los problemas por sí solo.

«Son los problemas fundamentales de la sociedad, sus desafíos económicos, sociales y culturales los que deben estar en el centro de la estrategia y demandar su uso creativo e intensivo», comentó en alusión a las TIC.

Luego explicó que la estrategia de acceso a Internet supone desafíos y oportunidades y debe convertirse en un arma fundamental de los revolucionarios.

En su discurso afirmó que Internet impone cambios a las formas hasta ahora prevalecientes de participación y organización social. «El socialismo otorga un lugar preferencial al derecho a la información como condición para el pleno ejercicio de la crítica y la participación del pueblo».

Por eso, dijo luego, las regulaciones de Internet deben ser coherentes con las normas, principios y políticas sociales y ser transparentes para todos los ciudadanos, dejando claramente establecidos derechos y deberes.

La universalización del acceso y uso de Internet formará parte del proceso de desarrollo cultural nacional en su más amplio sentido y se acompañará de la promoción de sus valores y la más amplia difusión nacional e internacional.

En este contexto deberá fomentarse la creación de una infraestructura de Internet de acuerdo a nuestras posibilidades, que sirva de base para el desarrollo de la economía en todos los niveles: los estatales, las cooperativas y del sector cuentapropista. Al propio tiempo Internet tiene en sí mismo un potencial generador de servicios que constituye una fuente generadora de empleo y crecimiento económico.

Entre otros, consideró Díaz-Canel como problemas y retos la capacidad de los centros de datos nacionales, la existencia de dispositivos de acceso, una legislación nacional coherente; la educación en Internet, sobre Internet y a través de ella; la gestión del acceso al conocimiento y la cultura general integral, los estándares libres de código abierto, la participación on-line en los asuntos públicos; la protección de los consumidores, salud y servicios sociales; el tema audiovisual y la automatización, que tiene que responder a las problemáticas de la situación demográfica del país, esto último una línea de desarrollo esencial.

Solo la integración de la inteligencia colectiva como resultado de la formación del capital humano permitirá alcanzar los resultados esperados.

Más adelante resaltó que necesitamos distinguirnos como país socialista por una Internet y una informatización con todos y para el bien de todos.

No podemos temer a los desafíos que impone una red como Internet ni renunciar a un proyecto de una sociedad más justa, libre y democrática, que sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre y que se haga efectiva en el contexto que nos ha tocado vivir, sentenció Díaz-Canel.

A la clausura del Taller asistieron Carlos Fernández Gondín, viceministro primero del Interior; Leonardo Andollo Valdés, segundo jefe de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, y los viceministros de Comunicaciones Wilfredo González y Jorge Luis Perdomo, entre otras autoridades.

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