Colibríes: fotografías y datos curiosos que no conocías

¿Por qué nos gustan los colibríes, más allá de su belleza? Las fotografías que los amantes de esta ave comparten en las redes y los datos que no conocías sobre ella, en esta Galería de JR

Autor:

Juventud Rebelde

Entre los misterios que rodean a los mágicos colibríes, no están solo las obviedades de la belleza natural. Este animalito reúne las emociones de miles de amantes en todo el mundo, entre biólogos, zoólogos, autodidactas, y aburridos que matan el tiempo aficionándose a conocerlos más. Y no es de extrañar, pues tras sus pequeñísimas alas y revoloteos, hay mucho de lo que asombrarse.

El vuelo de estas aves, por ejemplo, es semejante al de las mariposas nocturnas, consiste en una sucesión ininterrumpida de aleteos de frecuencia extraordinariamente alta, que llega a 80 por segundo en las especies más pequeñas. Por cierto, es el zunzuncito que habita en Cuba, de 5.5 cm, el más pequeñito entre los colibríes.

El colibrí Rufo, en la primera fotografía, como el resto de los colibríes, que se hallan en más de 300 especies, puede realizar hasta 500 respiraciones por minuto.

La hembra es capaz de ir hasta 140 veces al día al nido, a alimentar a las crías.

Siempre gotean orina debido a su elevada actividad, y son la única ave capaz de volar hacia atrás. También pueden hacer cambios de dirección muy rápidos y quedar suspendidos en el aire durante un lapso de tiempo considerable.

Su corazón alcanza un máximo de 1 200 latidos por minuto y es el animal vertebrado más pequeño de todos los que existen.

La especie más pequeña que es el colibrí zunzuncito o elfo de las abejas, como también es llamado, habita en Cuba y mide 5.5 centímetros.

 

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