Cuchilla bajita en Correos de Cuba

EL pasado 22 de junio, esta sección revelaba de una sola vez cinco vergonzosos casos de sustracciones de bultos postales, denunciados por sus propias víctimas, ya emisores o destinatarios: Gilda Ramos, de Luyanó, en la capital; Noemí González, de Las Tunas; Carmen Rodríguez, del municipio habanero de Quivicán; Oneida Pérez Iglesias, de Jovellanos, Matanzas; y Ana María González, de Media Luna, Granma.

Y como si fuera poco, en la mayoría de los casos, los autores de esas canalladas habían tenido el cinismo —y la burla— de sustituir por objetos inservibles y desechos las mercancías extraídas. Solo en uno de los cinco casos el paquete venía del exterior, los restantes eran envíos dentro del territorio nacional: pero más importante que el valor de la mercancía sustraída, más modesta o más cara, lo esencial es el suceso delincuencial, que afecta la imagen de una entidad como Correos de Cuba.

Y precisamente es el propio ingeniero Juan Enrique Marañón Depestre, presidente de Correos de Cuba, quien responde ahora para informar sobre los resultados de las investigaciones realizadas al respecto.

Señala el directivo que «los casos que nos ocupan correspondieron a hechos de corrupción cometidos por un grupo inescrupuloso de trabajadores de la Gerencia de Cambio Internacional, detectados en un operativo realizado y que alcanzó a 12 trabajadores, los cuales fueron separados de la institución, y se encuentran actualmente en proceso de instrucción penal; y otros casos que se hallan privados de libertad por actos de robo y cambio de contenido de bultos postales».

Asimismo, agrega Marañón, colateralmente se comprobaron deficiencias en el cumplimiento de los procedimientos establecidos, en cuanto a la gestión e información sobre el sistema de trabajo con las quejas y reclamaciones. Por ello se tomaron adicionalmente las siguientes medidas:

En el caso de la cliente Gilda Ramos, se aplicó una amonestación pública a la técnica de Operaciones del correo Habana 7. En el de Noemí González, la separación definitiva a la jefa del departamento de Atención a la Población de esa entidad en Las Tunas. Referente a lo denunciado por Carmen Rodríguez, se le descontó el 15 por ciento del salario de un mes a la jefa de turno del correo Habana 19.

En cuanto a Oneida Pérez Iglesias, se separó definitivamente de la entidad a un funcionario de la Gerencia de Cambio Internacional, y en estos momentos están completándose las investigaciones, para proceder a efectuar la denuncia ante los órganos competentes. Y en los sucesos que afectaron a Ana María González, la medida con los trabajadores implicados fue su separación definitiva de la gerencia de Cambio Internacional.

El Presidente de Correos de Cuba señala que la documentación referente a cada investigación realizada se está remitiendo a cada cliente, con el objetivo de proceder a indemnizar cada caso, según corresponda, antes del 20 de agosto próximo.

Agradezco a Marañón el final de esta historia, en nombre de los afectados y de todos los ciudadanos honrados de este país. Esa sí es una respuesta digna, a la altura del desafío principal que tiene la lucha contra el delito y la corrupción: sistematizarse y hacer justicia.

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