Esperar y esperar...

Rafael Ulloa Rosado me cuenta que toda esperanza se le ha esfumado, allí en calle 12, entre 4 y Final, en el barrio La Valla de la localidad avileña Primero de Enero. Todo comenzó en 2005, cuando un grupo de vecinos con sus viviendas en pésimo estado comenzaron a hacer gestiones en el territorio. Y en 2006, el Gobierno municipal decidió demoler esas casas, entre ellas la de Rafael. Y la de su hermano. Se les dio la posibilidad de construir facilidades temporales, hasta tanto se asumieran las obras. Y todo parecía inminente. Hoy Rafael vive con su familia en un ranchito de 4 x 4 metros, casi al descubierto y sin piso. Y no se avizora aún una respuesta. «Todo se ha vuelto trámite y larga espera, sin esperanzas», refiere el afectado. Es mucho más fácil demoler que cumplir con la palabra empeñada...

Hay, pero no te toca: Aliuska Cardoso escribe desde los Pinos, en Rafael Freyre, provincia de Holguín, para denunciar una triste historia: la Dirección Municipal de Vivienda en Cueto, asignó cinco techos y cemento para la localidad de Birán, en esa provincia. Y entre los pobladores, su mamá, beneficiaria de la Asistencia Social por demás, era el caso más crítico. Y a la hora del otorgamiento, «no se tuvieron en cuenta las prioridades y se les entregó a personas cuyas viviendas estaban en mejor estado», señala. Y entre los beneficiarios, denuncia Aliuska, estaban precisamente integrantes de la comisión encargada de decidir a quienes se les conferirían los materiales. Asegura Aliuska que se han dirigido al Gobierno municipal de Cueto, y a la Dirección de Vivienda, y no se han dignado a responderles...

Un voto por Liván: Ezequiel Jiménez reside en el poblado avileño de Florencia, limítrofe con la provincia de Sancti Spíritus, por lo que frecuenta el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, de este último territorio. Allí ha descubierto el excelente desempeño del doctor Liván, especialista en Proctología; y «la profesionalidad, ética y buen trato que en ese centro se presta a los pacientes».

Derrames de hormigón: Cansado de verlo está Abraham Zamora (calle F número 58, entre Tercera y Cuarta, reparto California, municipio capitalino de San Miguel del Padrón) los camiones trompos u hormigoneras que trasladan las mezclas de ese material hacia las obras en construcción, muchas veces van sobrecargados, y por consiguiente derraman grandes cantidades de concreto por arterias principales como Vía Blanca, Calzada de Güines, Dolores y Porvenir, entre otras. Por un lado es el despilfarro del material, y por el otro el daño que se le hace a las vías. Abraham quisiera alertar a la entidad correspondiente de materiales de la construcción, y en consonancia, recibir una respuesta por medio de esta columna.

Dar y quitar: Nilda Echevarría me escribe desde calle 216 número 9111, B4, apartamento 3, en el reparto Las Palmas, del municipio capitalino del Cotorro. Su inquietud es que en ese barrio había un teléfono centro agente que prestaba servicio a todos los vecinos. Y a raíz de beneficiarse un grupo de familias con servicios telefónicos que ETECSA instaló, la familia cuyo hogar albergaba el centro agente también recibió el servicio de un teléfono propio. Posteriormente, se hizo una reunión con todos los vecinos, y allí le fue otorgado a ella el centro agente. Pero eso fue en la teoría. Vinieron los de ETECSA y desconectaron el teléfono del centro agente. Al final, los vecinos que no tienen aún ese servicio, perdieron aquella modalidad colectiva. ¿Y por qué?

¿Y los mandos del Panda?: El doctor Armando Hartmann me escribe desde el Biplanta 14, apartamento A, en el reparto Turey, de la ciudad guantanamera de Baracoa. Él está preocupado, porque tanto en los talleres de COPEXTEL, como en las tiendas recaudadoras de divisas, no existen en venta los mandos a distancia o controles remotos de los telerreceptores ATEC-PANDA. Hartmann se pregunta por qué, de manera tan súbita para tantos televisores del país, ya no existe la posibilidad de reponer ese dispositivo. ¿Todo será tan volátil?

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