24 °C «Y hubo tanto, tanto ruido, que al final llegó el final», diría con su «voz de grumete» Joaquín Sabina. En esta columna los ruidos son habituales, pero siempre se busca, por encima de los decibeles, el silencio comunicante.
El 17 de octubre de 2009 publicamos la carta de Deyvis García Viamontes que daba cuenta de las afectaciones sonoras sufridas por su mamá, allá en la calle César Suárez No. 11, reparto Las Estancias, en Amancio Rodríguez, Las Tunas.
Ocurre que los turnos de Educación Física y otras actividades recreativo-culturales de la escuela primaria Vicente Pérez Elías, realizadas, según Deyvis, en plena vía pública, perturbaban la tranquilidad de su enferma madre. La familia se había quejado con directivos del centro escolar y autoridades locales, pero nada sucedía.
Argumentaba el remitente que con un poco de relleno, la institución podría acondicionar otra área disponible para las mencionadas cuestiones.
Al respecto llega a Acuse la voz de Gladys Vázquez Figueroa, directora de Educación en la provincia. Explica Gladys que ciertamente la escuela no posee área para los ejercicios físicos y los encuentros festivos, pero este problema «no puede ser resuelto a corto plazo, pues requiere de una inversión.
«Aclaramos que el lugar donde se efectúan las actividades en estos momentos es un área comunal con un espacio amplio de terreno, en el que, además de permitir el tránsito, se realizan jornadas cucalambeanas, festivales de recogida de materia prima de los CDR, se celebró un acto municipal por el 26 de Julio, etcétera», enfatiza la Directora.
Teniendo en cuenta lo expuesto por el lector —refiere— la escuela adoptó la decisión de alejar lo más posible las actividades del frente de la vivienda.
Igualmente —apunta la funcionaria— la familia reconoce que los niños nunca han pasado los límites de la propiedad particular, y se comportan correctamente.
«Resulta difícil controlar el júbilo de las niñas y niños en actividades como programas ¡A jugar!, un evento deportivo, una clase de Educación Física o un chequeo de emulación, las cuales llevan implícito el dinamismo, la motivación, y, por ende, la algarabía», señala la Directora.
Y termina su misiva exponiendo los logros docentes de la escuela primaria Vicente Pérez Elías, con docentes de una alta calificación y estudiantes ganadores de concursos y estímulos nacionales.
Agradecemos a Gladys Vázquez su carta, mas queremos referirnos a otra que llegó a nuestro buzón. Se trata de una segunda queja del remitente Deyvis García. El tunero, luego de narrarnos las conversaciones sostenidas con autoridades municipales de Educación que lo visitaron a raíz de la denuncia pública, nos informa que han continuado las anomalías.
«Pasaron los días con una calma relativa hasta que el 29 de octubre los compañeros de la escuela hicieron un chequeo de emulación frente con frente a nuestro hogar, donde, además de los gritos infantiles, instalaron un equipo de música que podía oírse a varias cuadras de distancia. Esta actividad se extendió desde las 8:00 a.m. hasta las 5:30 p.m.», afirma el vecino de Amancio Rodríguez.
Y recomienda que se cree una comisión con autoridades de la provincia para que investigue a fondo los criterios y las posibles soluciones expuestas por ambas partes.
Sin «botar el sofá», como algunas veces se hace, nos parece oportuno que se exploren más las vías para que —tanto los estudiantes, como los vecinos—, puedan convivir armónicamente sin verse limitados en sus facultades.
Señor Jesús, acá en Cuba hemos olvidado el sentido de la convivencia y terminamos vilando los espacios de los demás. Eso sucede a nivel individual y estatal. A cada rato vemos instituciones estatales "resolviendo" su problema a costa del vecino. Sin embargo, también vemos vecinos que se apropian de espacios estatales. Así no se puede seguir, parecemos personas incivilizadas y "metecabezas". Algo hay que hacer o seguiremos con ilegalidades desde cualquier posición donde nos encontremos. Si algo no se hace a tiempo "el cielo se podría caer y el Rey lo debería saber". Esta situación no es sostenible, !no lo es desde ambas posiciones! Gracias.
Parece que hay un problema con las autoridades de educacion en las Tunas,que debieran ser ejemplo de civilidad y respeto al derecho ajeno, para poder transmitirlo a los educandos
Me parece que en Las Tunas se prefieren los espacios publicos frente a las viviendas para efectur actividades que generan ruidos perturbadors a los vecinos, aunque eso ocurre a lo largo y ancho del pais, hay una buena cantidad de quejas de los tuneros. ya es para que exista una mayor preocupacion por partes de las autoridades de la provincia y envien su comentario a la seccion
Realmente es una verdadera lástima que la escuela "Vicente Pérez Elias" no cuente con las instalaciones adecuadas para realizar Educación Física y otras actividades, pero esa "área comunal" a que se refiere la directora del centro docente, es a todas luces un lugar inadecuado. En primer lugar molesta a los vecinos próximos, además el movimiento de los niños hacia ese lugar,y el desarrollo de sus actividades allí, seguramente implica riesgos excesivos para los mismos y puede culminar en tragedia, recordar son niños de primaria. Opino que corresponde al MINED, con el apoyo de los padres de los alumnos, "acortar el plazo" para la solución de este problema.
Bueno después de leer la respuesta de la directora de Educación de la provincia Las Tunas, y si todas las directoras piensan igual, a nadie le quedaran dudas de porque en Cuba es tan grave el problema de la contaminacion acustica y porque las tantas quejas en ese sentido y porque muchos ni siquiera nos quejamos. Fijense en este párrafo «Resulta difícil controlar el júbilo de las niñas y niños en actividades como programas ¡A jugar!, un evento deportivo, una clase de Educación Física o un chequeo de emulación, las cuales llevan implícito el dinamismo, la motivación, y, por ende, la algarabía», no pienso que resulta dificil, pienso que seria muy educativo que si esa escuela esta en un vecindario, diariamente a los niños se les recuerde que realicen sus actividades pero que sean cuidadosos, que no griten, que hagan todo lo posible por respetar la tranquilidad del vecindario, si eso no se hace, por supuesto en esas escuelas tenemos a nuestros futuros vecinos y dirigentes de discotecas y centros recreativos a los cuales no les importa para nada la tranquilidad ciudadana, de que nos sorprendemos?????. He escuchado que hay paises donde hasta las MASCOTAS son entrenadas para que no molesten al vecindario y aqui es dificil hasta en una escuela primaria, vivir para ver!!!!
Seguimos chocando con la indisciplina social, que no es otra cosa que el reflejo de la mala educación. En los años 80 se hablaba constantemente de EDUCACION FORMAL y ya nadie menciona ese concepto. Ocurre que se establecen regulaciones como las que tienen que ver con la contaminación sónica y luego NADIE las hace respetar. Algo parecido sucede con la prohibición establecida hace algunos años de fumar en determinados lugares públicos, la cual se viola constantemente. Hace poco fui testigo de que en un área semicerrada de un hospital la persona que atendía al público fumaba delante de todos. Hasta ahora no he tenido conocimiento de que alguien haya sido multado por ese motivo.
Menos mal que somos (dicen) un pueblo culto... que si no... Yo no dudo que seamos un pueblo con buena instrucción técnica y un día vamos a descubrir primero que nadie la vacuna contra el SIDA y hasta hemos ido al cosmos. Pero de ahí a que seamos un pueblo culto... el que lo dijo se equivocó de medio a medio.