Responden por ascensor de hospital

El 17 de noviembre de 2013 califiqué de «evidencia dolorosa» la denuncia hecha desde Cárdenas por Carlos Rodríguez, quien narraba las molestias ocasionadas hacía meses por la rotura del ascensor del hospital de esa ciudad.

Precisaba que pacientes con discapacidades, recién operados, embarazadas y personas de la tercera edad se veían obligadas por ello a usar las escaleras, las cuales, por cierto, estaban en pésimas condiciones. Y lo peor —según él— era que los elevadores nuevos, adquiridos por el país con sumo sacrificio, se hallaban hacía meses a la intemperie, bajo sol y lluvia, porque no había presupuesto para su instalación.

Al respecto, responde el doctor Alexis González Inclán, director de Salud en la provincia de Matanzas. Explica que el antiguo ascensor funcionó por más de 40 años, y pese a múltiples reparaciones y mantenimientos durante 2012, las condiciones de inseguridad, deterioro y el mal funcionamiento generaron la necesidad de su clausura, para evitar un accidente.

El 15 de octubre de 2012, tras una visita de la Oficina Nacional de Inspección del Trabajo, se clausuró el ascensor. Y se alertó a las autoridades correspondientes de las posibles consecuencias que esa decisión traería en la organización interna de la institución, y en la satisfacción de trabajadores, pacientes y familiares.

Agrega el funcionario que en 2011 se había aprobado en el plan de inversiones del 2012 la adquisición y montaje de un nuevo elevador, y «por razones objetivas» la importación no se pudo realizar.

La ausencia del elevador entorpeció el normal funcionamiento del hospital y deterioró las escaleras, por la manipulación mediante esa vía de los balones de oxígeno. No obstante, no se detuvo la actividad del centro.

Refiere Alexis que en coordinación con el Ministerio de Salud Pública, los Gobiernos provincial y municipal y otras entidades, se logró el arribo de tres ascensores: uno de carga y otro camillero en junio de 2013, y un segundo camillero en agosto de ese año. En el caso del de carga, se concluyó la inversión para colocarlo en noviembre de 2013. En cuanto al primer camillero, requirió una nueva construcción y un nuevo proyecto, que sería ejecutado por la Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería 8 (conocida como Empai 8) de conjunto con la entidad Cometal, y el constructor principal sería la Empresa de Construcción del Poder Popular.

El proceso de definición de los proyectos —apunta— fue complejo, por lo cual se prevé la conclusión de la instalación de este ascensor para el primer semestre de 2014.

En cuanto al tercer elevador, fue previsto en el plan de inversiones del Ministerio de Salud Pública para 2013, para ubicarlo en donde estaba el clausurado. Y sería el principal. Se decidió priorizar el montaje, pero requirió acciones de rehabilitación.

Estas últimas incluyeron el cuarto de máquinas e implicaron la construcción de columnas con aumento de altura, cerramento, losas de hormigón y vigas. En el foso hubo que realizar descorchado de paredes, terminación general y demolición de paredes para las puertas.

Todo ello —dice el directivo— provocó demoras en cumplir las fechas previstas del cronograma, pero hoy ese ascensor se encuentra funcionando a plena capacidad y la vía de acceso de la escalera está restaurada totalmente.

Aclara que los equipos llegaron correctamente embalados y se situaron en lugares seguros. Sus partes más sensibles (tableros de mando, componentes eléctricos, motores, puertas y accesorios de pequeño tamaño) fueron puestas a buen recaudo en el almacén. Y como el tamaño de este impide el almacenamiento total de partes y piezas, el resto se consultó con Cometal para evitar riesgos. Al momento del montaje se confirmó que no hubo daños.

En cuanto al presupuesto para la instalación, afirma que uno de ellos fue aprobado por inversiones constructivas y los otros dos por inversiones en equipos. Las acciones constructivas —precisa— se aprobaron por mantenimiento constructivo, y para ello se contó con el dinero necesario en moneda nacional a partir de las aprobaciones por los ministerios de Economía y Planificación y de Finanzas y Precios.

Se visitó a Carlos y se le ofrecieron disculpas, al tiempo que se le explicó el estado actual del montaje de los equipos, concluye.

Aunque demorada, agradezco la respuesta. Sin embargo, a pesar de todos los detalles, al menos a mí no me queda claro qué demoró la instalación. ¿No será que habrá que prever con mucha más antelación tales inversiones y no cuando ya los equipos haya que clausurarlos?

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