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¿Y el parque Martí?

La deplorable situación en que se encuentra hace más de 20 años el conocido parque Martí, de G y Malecón, en la capital, es descrita por Leticia Machín Domínguez, quien reside hace 40 años frente a esa instalación deportiva,  en calle H número 116 A., entre Calzada y 5ta., Vedado.

A Leticia, quien creció en sus alrededores y disfrutó de niña de ese centro deportivo, le duele presenciar cómo día tras día esa instalación se destruye, sin que se haga nada por salvarla.

Innumerables veces, afirma, los vecinos han denunciado  ese abandono en las asambleas de rendición de cuenta del delegado del Poder Popular. E innumerables veces también les han dicho que para el próximo año hay previsto un presupuesto para su reparación. En dos o tres ocasiones han traído materiales, al parecer para arreglarlo, y al final se pierden, se va la pequeña brigada a cargo, y todo continúa igual.

«Siguen pasando los años, señala, y el parque está cada vez más destruido. Actualmente es albergue de delincuentes y deambulantes».

Cuenta Leticia que el parque José Martí fue inaugurado en 1946, con una arquitectura novedosa para su época. Y tradicionalmente fue utilizado para desarrollar el deporte masivo en sus flamantes instalaciones, que incluían tres piscinas, con un tanque de clavado; un bello tabloncillo techado con sus gradas, del cual nada más quedan hoy las gradas, porque toda la madera ha desaparecido; gimnasios; dos canchas de tenis ya derrumbándose; la pista con sus gradas, estas hoy en plena decadencia.

Aun con todas esas mataduras, añade la remitente, la población cercana  sigue acudiendo todavía por las mañanas a correr su pista y a hacer otros ejercicios para mantener la salud y la belleza.

Leticia considera que «ha habido desinterés y despreocupación por parte del Inder y del gobierno municipal de Plaza de la Revolución respecto a ese entrañable parque deportivo, al punto de que ya hoy el mismo no se salvaría con un presupuesto modesto, sino con una gran inversión», concluye, y pregunta: «¿Qué hará el Inder al respecto?»

Descabezado

Las vicisitudes en los trámites con Planificación Física y la Vivienda se agravan en el municipio de Matanzas, según denuncia Esmeralda Tutier, residente en el edificio 14 Plantas, piso 5, apartamento 1, en esa ciudad.

El pasado 11 de noviembre, la remitente nos escribía para decir que, como si fuera poco,  hacía alrededor de un mes que no contaban con un director municipal de Planificación Física y, por lo tanto, los trámites que dependen  de esa entidad para la legalización de las propiedades estaban detenidos, ante la ausencia de una firma para dar validez a los documentos.

De acuerdo con Esmeralda, las respuestas de Planificación Física, aunque muy amables y con muchas disculpas, decepcionan a la ciudadanía: hay que esperar por el nombramiento del director por parte del gobierno, pues no hay sustituto.

Ejemplo de atención

Por secuelas de humedad y filtraciones en su techo, Carmen Gómez (calle Carmen 171, entre Monte y Tenerife, La Habana Vieja, La Habana) solicitó a la Dirección Municipal de Higiene y Epidemiología una inspección sanitaria.

Allí en Aguiar, entre Obispo y Obrapía, Carmen fue atendida por la doctora Hilda Betariz Guelmes, la directora; la licenciada Emelina, especialista en Epidemiología; y la doctora Aymeé Pulido, de Higiene Ambiental. ¡Y que atención!

Con gran profesionalidad fue asistida desde el inicio de la solicitud hasta la entrega de la diligencia de inspección. Con esmero, responsabilidad y con entera dedicación al asunto.

«No solo recibí un excelente trato de esas personas, manifiesta, sino también de la recepcionista, una persona mayor que asume con mucha dulzura su modesto trabajo, y que atiende a todos con franca diligencia, al punto de que es digna de admirar.

«No quiero pasar por alto el orden y la limpieza del lugar. Mi agradecimiento para ellas y el resto de ese colectivo. Ejemplos como este deben reinar en todas las instituciones estatales», concluye Carmen.

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