Ni dogmas ni tabúes

Luis SextoLuis Sextosexto@enet.cu
22 de Julio del 2010 20:30:53 CDT

El dogma y el tabú —afines en sus efectos limitadores, aunque no sinónimos estrictos— componen una de las manifestaciones subjetivas que más entorpecen la reacción creadora ante las urgencias de la sociedad cubana. Fijémonos que sus efectos son los mismos que esas manijas o botones de seguridad que en un hotel, un barco, un avión aparecen con el letrero de «No tocar, salvo en caso de emergencias». El tabú y el dogma funcionan de la misma manera: No tocar… pero omiten la salvedad de tocar cuando las circunstancias lo ameriten.

Quiero, por supuesto, volver a este tema. Aunque mis comentarios no tienen la potencia suficiente para ejercer de alerta general, como los pronósticos del Instituto de Meteorología, me parece que nunca será excesivo insistir sobre las diversas formas en que la subjetividad puede restringir la acción. En cualquier charla, o en cartas recibidas en ciertos medios de prensa, uno pulsa diferentes y a veces contrapuestos enfoques, y en algunos observa el atrincheramiento tras el parapeto de aparentes verdades exhibidas como intocables. Varios fantasmas recorren aún a Cuba. ¿Y puede la verdad tener tantas caras como para dar la razón a todo aquel que pretenda estar en lo cierto?

Tengamos como verdadero, en cambio, que solo una percepción debe de quedar a salvo de la diversidad de puntos de vista desde los cuales se juzga la situación de Cuba: estamos en circunstancias cruciales y en cualquier momento podemos rozar la candela y exponernos en la situación de pasar de la carne a la ceniza. ¿Soy catastrofista? No es mi intención. Pero la refranesca frase de que todo tiene el color del cristal con que se mira, se convierte en una multiplicada óptica, cada uno de cuyos observadores reclaman para sí el crédito de la certeza. Y por tanto ante la disyuntiva de persistir en fórmulas ostensiblemente inefectivas, prefiero «alarmar» con previsiones que supongan el agravamiento de las insuficiencias de nuestra sociedad. Tal vez alarmar no sea tan grave como defender la inmovilidad en nombre de ideas sin destino reconocible.

Ese es el tabú, el dogma: sostener creencias esparciendo el temor a palabras condenadas de antemano. Este periodista defiende, sobre todo, dos ideales revolucionarios: la independencia política frente a cualquier dominación extranjera, en particular de la norteamericana, y la justicia social. Ahora bien, ambos conceptos pueden, a mi criterio, definir dialécticamente a la Revolución Cubana. Y por tanto si la independencia se pierde, se disuelve automáticamente la justicia social. Pero aceptemos que independencia y justicia social no solo se preservan con la voluntad. Con el querer. La justicia social, pongamos por ejemplo, no puede ejecutarse si no hay riqueza que repartir, porque la pobreza no es magnitud distribuible, sino realidad por superar hacia su estadio más humano: el bienestar. ¿Busca algo menos el socialismo?

Por tanto, sin derivar en la herejía —que a tantos asusta— convengo en que nuestra sociedad tendrá que adoptar decisiones drásticas para hacer funcionar lo que ya no es útil a los intereses del socialismo. Para ello, habrá que dejar los miedos que traban el paso hacia lo racional. Y habrá que potenciar el trabajo por cuenta propia, y el cooperativo, e incrementar los productores y agricultores individuales, como maneras de liberar las fuerzas productivas, y organizar la producción con métodos y sistemas que fijen a los trabajadores al sentimiento de copropiedad por exigencias de un vínculo carnalmente económico y no solo atenido a la exhortación política.

Qué tendríamos, pues, que argumentar en contra si Cuba necesita establecer despaciosamente un modelo capaz de avanzar, mediante fórmulas empresariales y tipos de propiedad que discurran a través de un control racional divorciado de la restricción distorsionadora de la burocracia y facultado para estimular la orientación certera y la aplicación legítima.

Se me ocurre creer que las urgencias que implican la preservación de una causa particularmente justa han de estar por encima de tabúes y dogmas. La vida impone sus demandas. Tengamos en cuenta que el país no debe esperar soluciones de un regalo de la naturaleza, ni de un mejoramiento meteórico por obra de los deseos. Por tanto, cualquier acción tendrá que ser ejecutada sin contar con el hallazgo de pozos de combustible o la aprobación de decisiones norteamericanas que nos favorezcan. Solo a pura inteligencia.

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    1. 1

      Alfonso - 23 de Julio del 2010 1:59:21 CDT

      Voto con las dos manos arriba a favor de esta reflexión. Ya es hora de que retornemos a las leyes de la dialéctica y "cambiemos todo lo que tenga que ser cambiado". Tengo la esperanza de que, entre las opiniones de la población que serán analizadas en nuestra Asamblea Nacional, sean tenidos en cuenta los cientos de comentarios y criterios enriquecedores que aparecen en las secciones de JR digital. Gracias.

    2. 2

      emigdio - 23 de Julio del 2010 8:50:53 CDT

      Como usted plantea, Luis, es hora ya de pasar de la fase contemplativa a la accion, donde los tabues, los dogmas y yo agreagaria, los paradigmas, queden a un lado y poner los pies en la tierra, hay que desprenderse de una vez por todas del paternalismo que tanto daño a hecho, del igualitarismo, que no es lo mismo que la igualdad, somos iguales para la educacion, para la salud, para la justicia, pero no es posible que un iletrado gane mas que un profesional y hasta que un cientifico, solo porque su trabajo le sea necesario a la comunidad, entonces los profesionales y los cientificos no son importantes?, eso ha desestimulado mucho a los jovenes a la hora de tomar una carrera. Como le decia su hijo a un amigo mio, "yo no se para que te hiciste ingeniero, si cualquier analfabeto gana seis veces mas que tu"

    3. 3

      Modesto Reyes Canto - 23 de Julio del 2010 9:20:22 CDT

      Amigo Luis:A lo muy profesionalmente escrito por usted yo le agregaría que ninguna economía mundial funciona con la apariencia y si con la experiencia,Siempre en dichas economías se mantiene firme el concepto de que el peso no se puede vender a cincuen- ta centavos.Los dogmas y tabues establecidos en nuestro pais han servido para,contra- rio a lo advertido por el Maestro, para que algunos hicieran de la patria un pedestal y por esa razón se oponen firmemente a cualquier tipo de cambio.La retórica esgrimida se asemeja al la de un periódico circulando hoy,con fecha de mañana y noticias de ayer. El Cubano(si no lo fuera pagaria por serlo) con su demostrada condición de emprende- dor es capaz de asimilar los cambios urgentemente necesarios y echar a andar la economía por los caminos correctos; Solamente hay que dejarlo trabajar sin limita- ciones. Saludos y ojala que su bien hecho artículo llegue a oídos receptivos. Saludos: Modesto Reyes Canto.

    4. 4

      Kiko - 23 de Julio del 2010 9:30:30 CDT

      me parece muy acertado su comentario

    5. 5

      neutro - 23 de Julio del 2010 9:46:33 CDT

      estimado periodista, muy valiente su artículo, coincido 100% con usted. AL igual que Alfonso(1)espero que los disímiles criterios que son vertidos en JR digital así como los de los viernes en Granma, sean tomados en cuenta en la Asamblea Nacional. Es necesario tener claro que la mayoría no queremos un retroceso al capitalismo pordiosero tercermundista, lo que necesitamos es un socialismo con pensamiento de mercado humanizado y ordenado donde puedan coexistir la justicia social y el mercado libre en las ramas no fundamentales de la economía. Creo que con eso no estamos apartándonos del socialismo. Ya lo dijo Marx: propiedad social sobre los principales medios de producción. Inclusive creo que en la medida que el estado se libere de esa la pesada carga, será más poderoso en otros aspectos y estará en condiciones de ser el principal suministrador de la pequeña propiedad privada. Ejemplo: a la barbería privada que sea el estado quien la suministre los insumos a mejor precio que si el o los dueños tuvieran que importarlos directamente. No estoy diciendo ninguna locura. Estuve en Cabo Verde en la época del unipartidismo socialista y el estado tenia una empresa que era la principal suministradora de los pequeños negocios además de que ellos podían importar directamente pero con altos impuestos de importación. Pienso que la idea, adaptada a nuestra realidad, se pudiera tener en cuenta. Finalmente como dice el periodista, no tengamos miedos a viejos dogmas: LA HISTORIA NO RECOGE A NINGUN BODEGUERO, DUEÑO DE FONDA O TIMBIRICHE, TAXISTA O BARBERO, QUE SE HAYA HECHO MILLONARIO. ¿Cuántos de nuestros campesinos tienen cientos de miles de pesos y siguen siendo los mismos sin riesgos para el estado?Gracias.

    6. 6

      Daniel Ortiz Linares - 23 de Julio del 2010 19:46:00 CDT

      Excelente reflexión. Ojalá los criterios por tu expresados se impongan en la próxima sesión ordinaria de la Asamblea Nacional. Hay muchas leyes por revisar que han perdido su efectividad con el tiempo. Se debe revisar también nuestra constitución y el apego a esta de algunas de las leyes vigentes, pues existen algunas con visos de inconstitucionalidad.

    7. 7

      Daniel - 23 de Julio del 2010 20:17:10 CDT

      Apoyo totalmente su comentario y su posición en favor del desarrollo de nuestro país dentro de un modelo económico más abierto y versátil. La necesaria racionalización de las plantillas infladas debe ir acompañada necesariamente de posibilidades de empleo en el sector privado y cooperativo, pero no sólo de eso, sino también de facilidades a la inversión extranjera que permitan la entrada de divisa al país a través de las empresas contratadoras y a los ciudadanos a través de sus ingresos, que permitan reactivar el comercio interno. También es necesario simplificar los mecanismos burocráticos que exigen el empleo de gran cantidad de personal en los departamentos de recursos humanos, contabilidad y planificación en las empresas e instituciones presupuestadas con el único fin de pedir informes innecesarios y elevarlos a niveles superiores. Una gran parte de la energía creativa de los técnicos, ingenieros, economistas y científicos del país se malgasta en la redacción de estos informes. El ahorro de recursos por la vía de la racionalización y el incremento por la vía de los impuestos a los pequeños empresarios ayudarán paulatinamente a mejorar la situación económica del país, así como la acción productiva del personal reubicado en sectores de repercusión económica y social inmediata. Como dijo Alfonso, espero que nuestra Asamblea Nacional y también el próximo Congreso de nuestro partido avalen e impulsen esta política revolucionaria de cambios para impulsar la economía.

    8. 8

      Leonid - 23 de Julio del 2010 21:19:03 CDT

      pocos estarán en desacuerdo, ¿pero el acuerdo, cuál sería?

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