Modas y modos

Luis SextoLuis Sextosexto@enet.cu
3 de Febrero del 2011 23:37:16 CDT

Es curioso: algunos de cuantos escriben sobre Cuba y sus problemas lo hacen desde la distancia, física o ideológica, o desde intuiciones facilitadas por los discursos o los devocionarios de la ultraizquierda o la derecha camaleónica o amarilla, incluso, Posada Carriles declaró recientemente en Miami estar convencido de que «ya nosotros ganamos», dijo aludiendo a la supuesta vuelta de Cuba al capitalismo.

Desde ese mirador en que se confunden izquierdistas y derechistas, incluso terroristas, se gestan varios de esos artículos y declaraciones tan estrictamente doctrinarios que indigestan a la Web. Y qué podría decir el cubano medio, ese que lucha su yantar y su trajín diario, ante tales reproches, formulados en nombre del dogma que en Cuba se trata de extinguir. «Bueno, mi hermano, el socialismo necesita comida, zapatos, ropa, transporte. ¿O es que tú quieres ponerme en el altarcito de tus diablillos siempre esperando regalos o el pago de promesas?». Por lo tanto, si la estrategia económica que se aplica en Cuba —necesariamente drástica y por ello urgida de cooperación y comprensión— ayudará a facilitar la alimentación, la ropa, el transporte, a hacer más eficaces la medicina y la escuela, y al desaparecer los subsidios y las dádivas también retrocede el autoritarismo burocrático, puede ser que los cubanos que vivimos en Cuba veamos el inicio de una edificación socialista cuyo primer requisito es tener bienes que repartir. Porque, y parece que repito esta idea, ninguna teoría que prometa distribuir parejamente la pobreza y solo la pobreza, podría llamarse socialista.

Me parece que hoy el paso hacia el perfeccionamiento del socialismo es racional, reflexivo, cauteloso, sin improvisaciones que degeneran en excesos de idealismo cuya manifestación más perjudicial resultaría el querer conquistar en días lo que debe de exigir años.

Desde fuera y también adentro, a Cuba la amenazan tentaciones que recomiendan nuevos saltos al vacío. Por ejemplo, ¿se puede poner a los colectivos de trabajadores al frente de empresas con economías deterioradas y lastrados por el burocratismo encorsetado en el que derivaron varias de las mejores intenciones de los revolucionarios?

Una verdad, a mi parecer, se sobrepone a las múltiples y opuestas opiniones: el país no podrá inventar, ni experimentar hipotéticos modelos, nunca probados. Habrá que partir de lo conocido, o de lo más seguro, aunque los resortes de estimulación de las fuerzas productivas tengan una o dos o decenas de afinidades con el mercado. Ahora bien, habrá que horizontalizar la producción: los trabajadores tienen que ser objetos y sujetos de la producción y también codecisores del destino empresarial. Me parece que hay que eludir cualquier tono tecnocrático en nuestros métodos, argumentos y propuestas para que la política y la democracia los envuelva y, junto con la exigencia, se exponga también el humanismo de cuanto se ha proyectado aplicar para sustituir ciertos mecanismos oxidados de la sociedad cubana.

Ante cualquier dilema, es preferible ir por nuestros medios y nuestra voluntad al sitio donde parece estar por ahora la más fiable fórmula de amplitud económica y de efectivo orden social, a que los intermediarios del llamado «exilio» contrarrevolucionario nos lleven al capitalismo si Cuba no logra salvar el precipicio que, según Raúl, actualmente bordea.

Por otra parte, qué poco sabemos del capitalismo, que tildamos de capitalista a cualquier intento de servirse del trabajo individual o de una mínima contratación de fuerza laboral por particulares, o admitir inversiones extranjeras —aunque todo sea regulado y controlado por la nación—, para azuzar fuerzas productivas inmovilizadas en un orden envejecido y cuya única garantía de supervivencia es el subsidio. Cualquier juicio sobre la sociedad cubana ha de basarse en el conocimiento cabal, o al menos honrado, de la situación interna  difícil y sus perentorias demandas de acudir a la soslayada «etapa de tránsito» y a una «acumulación originaria» previa para despegar hacia un socialismo superior.

La época del hágase así porque así lo recomienda el manual ha desaprobado hace tiempo el examen de efectividad. Marx —a quien no le placería erigirse en Mesías, ni en autoridad inapelable— solo pretendía, como sabemos, ejercer como «guía para la acción». Y por tanto, es preferible que el zapatero se aplique a su zapato hasta llegar a ser diseñador de modas y modos…

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    1. 1

      Alfonso Teijelo - 4 de Febrero del 2011 3:09:55 CDT

      Definitivamente, su artículo anda por la sintonía correcta, respetado Luis; es hora, entre otras muchas cosas, de quitarle al socialismo el estigma de "repartidor de pobreza", al mismo tiempo que despojarnos de las recetas dogmáticas y los vaivenes que caracterizaron su construcción a lo largo de estos 50 años; de los "estalinistas" a los "maoistas": ni por decreto ni por manuales. Nuestro socialismo lo haremos y reharemos los cubanos de adentro, con "los pies y los oídos pegados a la tierra", como sugirió Raúl hace pocos días, y sin descartar las formas y modos que hagan la felicidad de nuestro pueblo, pero sin renunciar a la esencia humanista que impregnó las ideas de Marx y Engels desde sus orígenes. Gracias.

    2. 2

      Juan José Greco - 4 de Febrero del 2011 10:05:24 CDT

      El artículo tiene un enfoque absolutamente reAlista - He estado en CUBA hace unos quince dias y sigo de cerca el proceso de la revolución DESDE SU ORíGENES.He hablado con trabajadores de distintos sectores y en distintas provincis , los compañeros trasuntaban un real optimimo acerca de los resultados de las nuevas medidas , he traido material acerca de ellas y he bajado de JR los Lineamientos de la Política Económica y Social - material que estoy estudiando detenidamente. Del mismo y de mi observación , subayo como acertado este golpe de timón, que ha de fortalecer el socialismo en CUBA , observo un desarrollo al socialismo autogestionario ( similar - pero no igual - al aplicado en la ex-RSFY ) adecuado a la realidad cubana de hoy - es un paso importante para fisurar aún mas el bloqueo económico que ha impuesto el Imperio,pienso que debería haber una presencia mas concreta de los Municipios donde activen organizaciones productivas autogestadas . ¡¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!

    3. 3

      Modesto Reyes Canto - 4 de Febrero del 2011 10:41:03 CDT

      Estimado Luis: Yo tenia entendido que el socialismo se estaba edificando en Cuba desde hace 50 años y que ahora se iba a perfeccionar.Pero sea como sea lo importante es saber que Cuba es una isla con unos cimientos bien agarrados y firmes a su lecho marino que hacen que esa bella Isla jamas se vea flotando a la deriva buscando alguna orilla donde recalar.Lo importante no es que haya cosas que hay que hacer con respecto a la economia que se hayan tomado del Socialismo como del Capitalismo,sino hacerlas funcionar sin que en nada se afecte la nacionalidad y la humanidad cubana y que sea para el bienestar de todos.Un abrazo: Modesto Reyes Canto.

    4. 4

      jorglez - 4 de Febrero del 2011 13:34:33 CDT

      llevamos 50 años lloviendo sobre lo mojado, es hora de solucionar los disímiles errores cometidos por las personas encargadas de hacer que la economía funcione, nosotros. Las medidas a tomar son inteligentes y bastante, quzás demasiado, mesuradas, pero, quien le pone el cascabel al gato?, con qué se le pone el cascabel al gato? No se estará poniendo una camisa de fuerza innecesaria a algunas de las medidas? No estaremos cayendo, como es usual en nosotros, en pensar sólo en los extremos?.Llevamos mucho tiempo con una economía "subsidiada". Cambiar mentes no es tan facil como escribir cuartillas. Estará sicológicamente preparado el pueblo cubano para enfrentar lo que se avecina con los cambios? A nivel de siquis, los acepta el cubano? No serán demasiado conservadoras las medidas? Pensemos en el cubano de a pie y todo lo que ha pasado durante todo este tiempo de Revolución, bueno y malo.Sé que voluntad hay, pero, y la motivación, donde queda?

    5. 5

      kirenio81 - 4 de Febrero del 2011 15:00:13 CDT

      "Edificación socialista cuyo primer requisito es tener bienes que repartir. Porque, y parece que repito esta idea, ninguna teoría que prometa distribuir parejamente la pobreza y solo la pobreza, podría llamarse socialista.".Valiente y Veridica afirmacion, pero cabe preguntarse:Entonces que se ha hecho durante medio sigloque no tenemos riquezas que repartir?.Ojala este comentario y las opiniones del puebo ayuden a debatir algo tan importante y que concierne a todos:El destino de un pais y no de un grupo de cubanos

    6. 6

      Pancho - 4 de Febrero del 2011 15:11:35 CDT

      ¿por qué, amigo Luis, no discutimos de estos temas tan interesantes y necesarios en un espacio televisivo como la Mesa Redonda?. Los cubanos de pueblo queremos cambios, que sean positivos, que mejoren nuestro nivel de vida. El socialismo es la única vía de brindar un futuro a la especie humana. Los errores de los hombres son los que empañan la verdadera esencia del mismo. La Revolución Cubana, aún con sus lados débiles, hay que mantenerla, pero ello conlleva a cambiar las mentes de las personas que deciden por otros o por todos.

    7. 7

      pepe - 7 de Febrero del 2011 8:52:32 CDT

      La realidad, con su habitual terquedad, por fín creo que ha hecho que algunos piensen en enderezar el camino un tanto zigzagueate que hemos recorrido durante ya demasiado tiempo. Ojalá que esta tónica no cambie si, como se espera, ocurre una mejoría en la situación.

    8. 8

      Tomás Gil - 7 de Febrero del 2011 16:19:22 CDT

      Estimado Luis Sexto: Es en este periódico donde encuentro con mayor frecuencia los artículos que abordan nuestra vida cotidiana en sus variadas aristas. Más que a comentar su artículo, quiero referirme a que como país, como población, quiero ver abordados estos temas con mayor frecuencia y en espacios, como la MESA REDONDA, que por sus características hacen llegar el mensaje simultáneamente a cientos de miles de cubanas y cubanos. Estoy convencido que si la MESA REDONDA dedicara tres frecuencias semanales a abordar nuestras realidades con el mismo espíritu de JR, a darle seguimiento periódicamente a los reportajes que señalan éxitos y deficiencias, a poner llamadas en línea directa mientras se desarrolla el programa, entonces tendría un impacto beneficioso en el resultado de las medidas que se empiezan a aplicar para construir un modelo económico cubano y a recuperar los valores que se han perdido, además de hacer más participativa la dirección de nuestra sociedad. Hoy no es así, y el alcance limitado de la prensa escrita e Internet en nuestras condiciones le resta impacto a este saludable acto de confrontar criterios y cambiar realidades indeseables. Yo seguiré buscando sus artículos para leerlos y criticarlos.

    9. 9

      Frank - 8 de Febrero del 2011 18:01:21 CDT

      Leyendo el comentario de Alfonso Teijelo y muy de acuerdo con su artículo creo que hora de que se trabaje para demostrar que el socialismo de debe ser sinónimo de pobreza, no queremos consumismo ni cosas suntuosas sino que tengamos como bien dice Ud bienes para repartir un transporte público eficiente una vivienda decorosa y eso no se contradice con el socialismo. Saludos

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