Javier Dueñas

Frente al espejo

Para soñar por la oreja

«Leí su artículo “Dueños” de la música (José Luis Estrada Betancourt, 7 de octubre) y estoy completamente de acuerdo con sus opiniones. Pareciera que la verdadera música cubana ya fue olvidada y que el mal gusto llegó para quedarse. Dondequiera el reguetón campea por su cuenta, tanto en la capital como en otras provincias.

«Ese “maltrato” a los oídos se amplifica desde cafeterías, bicitaxis, la guagua o el “almendrón”, y de algún modo también se nutre de espacios en la televisión o la radio que nada más invitan a las mismas agrupaciones y no actúan como puentes a toda la riqueza musical de nuestro país.

«Tengo un hijo de 21 años y escucho su música. Algunos reguetones me gustan, pero siento que en ellos no hay diversidad y no es lo único que se hace en Cuba. Espero que su artículo contribuya a que se medite más sobre la difusión y las jerarquías artísticas». (Humberto Carvajal)

«Me ha hecho meditar su comentario (Se ama lo que se crea, Adianez Fernández Izquierdo, 1ro. de noviembre). Cuando se supo la noticia de las nuevas provincias, no me gustó la idea… Si como joven periodista piensas así, es también porque debes haber sentido el palpitar del corazón de los artemiseños. Con esa juventud haremos juntos nuevas canciones y avanzará el país que es el sueño de los buenos cubanos». (Olimpio Rodríguez Santos)

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