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Una vez más, el Pentágono manipula

Se trata de un software que están desarrollando los militares estadounidenses para secretamente manipular los medios sociales utilizando personas falsas en foros, chateos, blogs, tweetts, retweetts y comentarios en la red para divulgar propaganda de EE.UU. e influir en las conversaciones que ocurren en Internet en lenguas extranjeras.

Ntrepid, una nueva corporación registrada en Los Angeles, ha recibido un contrato por 2,76 millones de dólares del Comando Central de EE.UU. (Centcom), según reveló el periódico londinense The Guardian, y lo describen como un «servicio de manejo de persona en línea», por el cual un hombre o mujer en servicio puede controlar más de diez identidades separadas al mismo tiempo.

El 16 de marzo de 2010, el general David Petraeus, entonces jefe del Centcom, presentó declaración ante el Comité de Servicios Armados del Senado, que preside John McCain, sobre la estrategia y prioridades anuales del Centcom, y uno de los puntos estuvo dedicado a las Operaciones de Información, donde habló de «varias iniciativas» para incrementar «nuestras capacidades» en esa esfera.

Enfatizó entonces que esas acciones eran «coordinadas estrechamente con la subsecretaria de Diplomacia Pública del Departamento de Estado, Judith McHale», y ponía entre los «logros» el establecimiento en Afganistán de una Fuerza de Tarea de Operaciones Conjuntas de Información (IO Task Force) que complementaba las operaciones del «impresionante trabajo en Iraq» y que llevaban a una red regional.

El general habló de un programa, Operación Voces Serias (OEV), que sincronizaba las actividades de información para lo que describió como «contrarrestar la propaganda e ideología extremista, y asegurar que sean escuchadas voces creíbles en la región», utilizando los medios tradicionales, los sitios en la web y los blogs regionales, para tratar de ser «los primeros con la verdad».

Ahora, el sucesor de Petraeus, el general James Mattis, puntualizó más aún que OEV apoya todas las actividades asociadas a «degradar la narrativa enemiga, incluido el involucramiento en la web y la distribución de capacidades de productos basados en la web».

Ahí entra a jugar el servidor virtual privado en EE.UU. y otros ocho fuera del territorio, que dan la impresión de que personas falsas son gente real localizada en diferentes partes del mundo. Un solo agente para esta operación puede controlar hasta 50 identidades falsas —con antecedentes, historia y detalles de apoyo «convincentes»— «sin temor de ser descubierto por adversarios sofisticados».

Uno de los argumentos más cínicos para poner en práctica esta manipulación está basado en que con él enfrentarán lo que dicen son intentos de China de controlar y restringir la libertad de palabra en internet, y Cetcom se cuida al decir que no tienen como blanco ningún sitio web basado en EE.UU. y que específicamente no apuntan a Facebook o Twitter, aunque ambos han sido sindicados por algunos analistas como parte de las operaciones de espionaje y vigilancia de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

El trabajito manipulador se ejecuta desde Tampa, Florida y en las capitales Kabul (Afganistán) y Bagdad (Iraq).

Así andan las cosas: proveyendo de IP diarias de acceso a Internet; rotando esas direcciones para que no puedan ser detectadas y esconder la existencia de la operación en la que el Pentágono se convierte en un perfecto camaleón; protegiendo la identidad de las agencias del gobierno y sus organizaciones empresariales; presentando a organizaciones como si fueran usuarios comunes, todo para manipular los medios sociales y seguir distribuyendo, anónimamente, la propaganda de guerra y la subversión desde un plan de guerra psicológica contra el mundo.

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