Las bombas de la ultraderecha antiislámica

Juana Carrasco MartínJuana Carrasco Martínjuana@juventudrebelde.cu
2 de Agosto del 2011 20:31:21 CDT

Dos elementos carroñosos —y que en definitiva se dan la mano— han sacado a flote los atentados terroristas en Noruega: el desarrollo de la ultraderecha fascista en Europa y el aberrante sentimiento antiislámico que florece en Estados Unidos y sus aliados del Viejo Continente, esparcido además por todo el mundo gracias a su poderosísima maquinaria de control de las mentes.

Anders Behring Breivik, el noruego acusado de hacer explotar las bombas en edificios gubernamentales de Oslo y en el campamento de la juventud del Partido Laborista, hizo un manifiesto de 1 500 páginas que tituló: «2083: una Declaración de Independencia Europea», y donde cita profusamente a blogueros y escritores estadounidenses que durante años han estado apuntando sobre «las amenazas del Islam».

Al parecer esa ascendencia contribuyó a que culpara a políticos noruegos de supuestas fallas en la defensa del país frente a la influencia islámica, y de ahí su determinación violenta. Entre los citados por Breivik está un sitio web llamado Jihad Watch (algo así como Vigilando la Jihad) que opera Robert Spencer, quien lleva años asegurando que los inmigrantes musulmanes constituyen «un grave peligro» para la cultura occidental; también se basó en el blog Atlas Shrugs, de Pamela Geller, otra enemiga del Islam, y no pocas secciones del diario-manifiesto fueron tomadas de Ted Kaczynski, el terrorista estadounidense conocido como Unabomber.

Y son más los autores intelectuales del crimen, consecuencia de un pensamiento neofascista que toma fuerza en Europa, y se expresa en medio de una situación económica crítica y de convulsión social, tal y como sucedió en el pasado siglo y dio lugar al hitlerismo.

¿Será casualidad histórica que estos atentados se produjeron exactamente a 64 años de la voladura del Hotel King David de Jerusalem, por Irgun, la organización de la ultraderecha sionista que masacró allí a 91 personas, y que dirigía Menachem Begin, quien fuera el sexto Primer ministro del Estado de Israel?

Según Marc Sageman, ex agente de la CIA, psiquiatra forense, y consultante sobre terrorismo, Breivik no es un desequilibrado mental, por el contrario considera que con las 84 víctimas que provocó ha querido llamar la atención sobre su pensamiento político, y este lo dejó claro: salvar a Europa y a la civilización occidental del marxismo y de la inmigración musulmana.

Desde el 1ro. de mayo el «cruzado cristiano» detalló a diario su aterrador plan contra «el multiculturalismo en Europa», y se preparó durante años, de forma «obsesiva, ansiosa y narcisista», dicen algunos, y lo puso en práctica con el carro-bomba de Oslo y el ataque armado en la isla de Utoya, donde todavía buscan en las aguas aledañas cuerpos de los masacrados. Y el manifiesto está escrito en inglés…

Pero ni en Europa ni en Estados Unidos hurgan en estos elementos, ni lo nombran terrorista, término que solo dejan para musulmanes y países escapados del dominio imperial. Esta es una certeza.

Por ejemplo, Daryl Johnson, ex analista del Departamento de Seguridad de la Patria creado durante el «cheney-bushismo» y autor primario de un informe de 2009 titulado «Extremismo de la derecha», sugirió entonces que la recesión y la elección de un presidente afroamericano podría incrementar las amenazas desde la supremacía blanca, pero los congresistas conservadores lo rechazaron y Janet Napolitano, entonces secretaria de ese Departamento, se excusó por el documento y lo puso en cuarentena.

Incluso, dice Johnson, mientras el grupo investigador del radicalismo islámico tenía 30 analistas, el del extremismo no-islámico se redujo de seis a solo dos. Note que tanto en uno como en otro se utiliza el término islámico, lo que de por sí es xenófobo y unidireccional en el fomento del odio religioso e ideológico, acusadores de un fundamentalismo político que milita en la ultraderecha. Así, en este caso, el periódico de los poderosos, el Wall Street Journal, dijo: «fue un noruego étnico que no tiene vínculos previos conocidos con grupos islamistas».

Y por ahí camina el reverendo Terry Jones, que quiso quemar el Corán en la Florida, y la cruzada contra el Islam del reverendo Franklin Graham, y la del holandés Geert Wilder, que compara al Koran con Mein Kampf, y las ordenanzas contra el uso del velo musulmán en las escuelas francesas, y las leyes antisharia crepitando en la Oklahoma del terrorista MacVeight, que hizo estallar el edificio donde estaba instalado un círculo infantil, en Arizona y en Florida, y a Israel en su habitual matanza de palestinos, y los ejércitos de Estados Unidos y de la OTAN matando iraquíes, afganos, paquistaníes, libios, y más y más y más…

¡Cuidado!, se clonan, resurgen y andan sueltos los demonios blancos de la ultraderecha fanática…

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    1. 1

      pepe - 3 de Agosto del 2011 3:45:48 CDT

      Este hecho ha conmocionado a la opinión pública de todo el mundo. Yo lo veo como un hecho aislado, perpetrado por una persona, no es la obra de una organización. Si comparamos los actos terroristas que cometen los islamistas radicales con los cometidos por los neonazis, los primeros son incomparablemente más frecuentes y sangrientos. por lo tanto, creo que el mayor peligro no está en el renacimiento del fascismo, pues la sociedad actual está decididamente en contra de esto. Esto lo ve cualquiera al analizar lo que se publica en la inmensa mayoría de los medios de prensa.

    2. 2

      toyo55 - 3 de Agosto del 2011 6:24:05 CDT

      Como un aporte al balance noticioso me gustaria leer de la autora algo sobre el otro punto de vista:El ataque terrorista de los musulmanes extremistas contra el cristianismo y el judaismo

    3. 3

      Andrés - 3 de Agosto del 2011 8:02:08 CDT

      Estoy de acuerdo con usted Juana. Es una desafortunada y explosiva situación a la cual no se le ve el final.

    4. 4

      pepe - 3 de Agosto del 2011 11:03:23 CDT

      Respeto profundamente todas las ideas religiosas. A la vez, creo que cuando alguien emigra, debe tratar de adaptarse a las leyes del país que lo acoge. En el caso del velo, creo que no constituye extremismo alguno el exigir que las personas mostrar su rostro en los centros de estudios; ello constituye una medida de elemental seguridad en los tiempos que corren. Sería también interesante saber quiénes han matado más personas, si los soldados invasores en Irak o Afganistán, o los suicidas de esos propios países, que saltan por los aires en los lugares más cincurridos, sin importarles la presencia en ellos de ancianos, mujeres ni niños.

    5. 5

      Andrés - 3 de Agosto del 2011 11:31:17 CDT

      Amigos Pepe y Toyo55, esto es cosa seria. Si no se conocen más los ataques neonazis (e islamófobos) en Europa, es por la aplastante manipulación de los medios de prensa occidentales, que han inclinado la balanza en contra de los emigrantes musulmanes. Esto es precisamente una de las causas de la radicalización de una nueva generación de musulmanes y de europeos blancos excluidos y de clase media también. Amigo Pepe, es un individuo aislado bajo la fuerte influencia de este discurso xenófobo y parcializado. hay otros que también podrían hacerlo. Recordemos que la mayor parte de los habitantes musulmanes en Europa (y Estados Unidos) son básicamente emigrantes en busca de mejoras económicas. Sin embargo el fenómeno de la radicalización es cosa de los últimas dos décadas, sobre todo después de 9/11. A la primera y la segunda generación de emigrantes musulmanes no se les conoce por esto. Es un fenómeno surgido en las generaciones más jóvenes de musulmanes, en forma de reacción(definitivamente violenta y desmedida) a la discriminación brutal a que han sido sometidas las minorias en todo el mundo industrializado. Esto, junto con el desmantelamiento de los estados de bienestar en Europa, esta trayendo el apocalipsis. Este ataque de inspiración racista es sencillamente la reedición de un pasado al que los europeos no quieren volver. Ayer fueron los judíos, después los comunistas, hoy los musulmanes, y después... Siempre hay alguien para culpar. Esta es la historia de occidente, su lado flaco. El antisemitismo, el antiislamismo y el racismo son consustanciales a la historia occidental. No es nada nuevo, pero no se informa. Amigo Toyo55, el otro punto de vista lo conoce el mundo entero, incluido los cubanos, de hecho es el único punto de vista que se conoce en el mundo. El mismo juventud rebelde publicó una noticia hace unos días, cuando aún reinaba la confusión en torno al asunto, que reproducía este punto de vista, es decir, la sospecha de grupos musulmanes islámicos detrás de lo ocurrido en Oslo.

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