¡Atención: toca el maestro Paul Gilbert! - Los que soñamos por la oreja

Juventud Rebelde

Los que soñamos por la oreja

¡Atención: toca el maestro Paul Gilbert!

Paul GilbertMi amigo villaclareño Juan Raúl, editor y webmaster de ese excelente portal electrónico que es cuba-metal.com, fuente imprescindible de información para todo aquel que desee estar al tanto del acontecer rockero en Cuba y también una opción para que nuestras bandas del género puedan comercializar a través del ciberespacio sus producciones, me ha hecho llegar una remesa de varios discos internacionales, salidos al mercado en el presente 2008.

Entre los álbumes que gentilmente él me ha proporcionado destacan los nuevos trabajos fonográficos de los guitarristas Joe Satriani, Marty Friedman y Paul Gilbert. Pretendo comentar desde estas páginas todo ese maravilloso material. Por lo pronto, hoy dedico mi espacio al CD titulado Silence followed by a deafening roar, editado por Paul Gilbert bajo el sello Mascot Records/Mastertrax, con el respaldo de su esposa, la tecladista Emi Gilbert, aquí a cargo del órgano Hammond b3 y del piano, a quienes se suman el bajista Mike Szuter y Jeff Bowders a la batería.

Recuerdo que la primera vez que escuché hablar de Paul Gilbert fue por medio de la columna de Mike Varney (una de las personas a las que más le debo en mi quehacer periodístico, pues siempre le tuve como un modelo a imitar) en Guitar Placer, y que estaba destinada a promocionar la aparición de nuevos talentos. Tras una estadía como estudiante del prestigioso Guitar Institute of Technology de Los Ángeles, en 1986 Paul Gilbert interviene en su primera grabación, el álbum Street letal, acreditado a la banda Racer X. Por aquel entonces él reconocía como sus principales influencias las procedentes de los guitarristas Eddie Van Halen e Yngwie Malmsteen, y otras de grupos como The Beatles, The Beach Boys y The Ramones.

Del repertorio de Racer X, aún conservo en mi memoria temas como Frenzy, Scarified, Technical dificulties y Scit scat wah. En 1988 Gilbert abandona la agrupación para unirse a otro ensamble muy importante de aquella época, Mr. Big, al cual hay que agradecerle piezas antológicas como To be with you y Daddy brother lover little boy. Con esta banda, Paul registra diez álbumes, hasta que en 1999 decide acometer su carrera de solista.

En el presente año, después de haber editado discos como King of clubs, Flying dog, Beehive live, Acoustic samurai, Get out of my yard, entre otros, saca al mercado el CD Silence followed by a deafening roar. Este es un fonograma instrumental, donde podemos apreciar las características estilísticas que han identificado el quehacer de Paul Gilbert. Así, en los 11 cortes de la grabación, él maneja a su antojo recursos guitarrísticos como el punteo alterno, el tapping y el skipping, técnicas en las que se le valora como todo un maestro.

Silence followed by a deafening roar es el tema que abre el disco, una composición en una cuerda muy hard rock y donde junto al desarrollo de pasajes de puro virtuosismo hallamos ese gusto por líneas melódicas que mucho le deben al pop y del que Paul se confiesa un fiel devoto. A continuación viene una de las maravillas del CD, la pieza Eudaimonia overture, la cual incluye un fragmento de una obra de J. S. Bach y en la que Gilbert echa mano a su riquísimo arsenal guitarrístico. Sinceramente, no me canso de programar dicho corte en mi máquina reproductora.

The Rhino y Norwegian cowbell, los temas tercero y cuarto del álbum, son de una energía demoledora y sirven para verificar la fuerza de la base rítmica, a cargo de Mike Szuter y Jeff Bowders. Sigue después I cannot tell a lie, una composición pausada y de hermosa melodía, con ecos de Joe Satriani. Llegamos entonces a Bronx 1971, otro de mis momentos favoritos en el fonograma, tanto por el desempeño del guitarrista como por el de los músicos de la banda, en especial el baterista.

Con Suite modale comprobamos una vez más el amor de Paul por obras de la música clásica, en este caso del compositor Ernest Bloch. Para cargarle las pilas a la audiencia, prosigue con The gargoyle, corte muy heavymetalero y de sabor ochentón. Los tres últimos temas de la grabación son I still have that other girl, Bultaco Saturno y Paul vs. Godzilla, que completan un álbum sencillamente estupendo.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.
Multimedia
Videos
Fotografía
Opinión Gráfica

Soldados