27 °C Latitud, en una de sus acepciones, es toda la extensión de un reino, provincia o distrito. Por eso, «traslado a otras latitudes no es incorrecto», aunque se trate de dos lugares geográficos de diferentes caracterÃsticas, especialmente climáticas.
Hemos hablado mucho de la importancia de que exista concordancia entre el tiempo de una forma verbal y el de las demás dentro de la oración, incluso dentro del párrafo. Di: Era quien tenÃa y fue quien tuvo. Eso es lo correcto. Oà hace poco: «Era quien tuvo y fue quien tenÃa».
Recibà desde Madruga (Mayabeque) una carta de Medardo Milián GarcÃa a través de una amiga común. Agradezco tantos elogios en esos renglones de impecable redacción y ortografÃa.
OÃ: «Y en especialmente». No resulta correcto. Digamos: Y especialmente o Y en especial.
En Cuba les decimos ocambo a las personas mayores; viene de «acambo», antepasado viejo para los abakuás o abacuás.
SosÃa, no "socia" es la persona que tiene parecido con otra hasta el punto de poder ser confundida con ella. Procede de SosÃa, personaje de la comedia Anfitrión, de Plauto.
EN: «La sociedad recordaba al actor Fulano, asesinado durante el segundo congreso», parecerÃa que el actor habÃa sido ultimado en medio del evento. Es otro caso de la tan frecuente oscuridad o anfibologÃa.
Como embriagarse es emborracharse, en México le dicen «briaga» a la borrachera. En Colombia, «guayabo» es el resultado de haber tomado: la resaca.
OÃ: «Hallaron un excedente de más». Excedente es lo que sobra, lo que está de más. Con decir: «Hallaron un excedente», hubiera bastado.
Cada dÃa me preocupa más escuchar: «intitución», «intituto», «intantáneo». Debe pronunciarse sin que se coman la ese: la indigestión a causa de ello resulta gravÃsima.
Al leer poesÃa debemos recordar que una oración no termina siempre al final del verso. La entonación debe llegar al final de la frase, no del renglón, para que conserve su sentido. Veamos algunos de los que Martà dedicó a La niña de Guatemala: «...Como de bronce candente al beso de despedida, era su frente». Otra: «¡La frente que más he amado en mi vida!».
Tres profesoras de Español me llamaron muy alarmadas; habÃan oÃdo por televisión: «un vegetal curtido». Casi me angustio yo también, pero fui corriendo al diccionario, porque una se espanta, en ocasiones, de las cosas que encuentra por ahÃ. Veamos: Encurtido es fruta o legumbre que se ha sometido a un proceso mediante el cual toma el sabor del vinagre y se conserva mucho tiempo si se mantiene en ese lÃquido. Curtido, y ahora lo asombroso: además de participio de curtir, eso lo sabemos, en la quinta acepción dice: «fruto encurtido». Me atreverÃa a aconsejar que a pesar de eso, usáramos encurtido para vegetales y frutos, y curtido para pieles. ¿No te suena mejor?
OÃ: «Entonces es que surgen una serie de poetas…». En: «Entonces es que…» vemos un «que» galicado; en español no se usa. Debió decirse: «Entonces es cuando…». Tampoco: «surgen», sino surge; la regla dice que ha de concordar el verbo con la palabra más cercana del sujeto. En este caso es serie (singular), no poetas (plural). Por otra parte, serie se utiliza para cosas seriadas, no para animales ni personas. Hubiera sido correcto: Entonces es cuando surge un grupo de poetas.
Mi querida amiga Ana Margarita Gil, excelente locutora, me envÃa unas curiosidades acerca del lenguaje, que recibió recientemente. Las transcribo porque imagino que les resultarán curiosas:
Temblar como un azogado, dormir como un lirón, ponerse blanco como la cal, estar fresco como una lechuga, entre otros, son sÃmiles tan manidos que no prestan ninguna originalidad al habla, pero deben evitarse sobre todo en el lenguaje escrito.