La cerveza - La tecla del duende

Guillermo Cabrera Álvarez

La tecla del duende

La cerveza

Un profesor de Filosofía muestra a los alumnos una serie de artículos que usará en el desarrollo de su clase. En un gran envase de cristal comienza a llenarlo con piedrecitas.

Lo cubre hasta el tope, y pregunta a los estudiantes si el envase estaba lleno, a lo que estos contestan que sí.

Seguidamente, usando una palita, comienza a rellenar el envase con grava, sacudiendo suavemente el envase para que la grava ocupe los espacios vacíos entre las piedras.

Al terminar la operación, vuelve a preguntar a sus alumnos que si ven el envase lleno, y nuevamente le contestan sí.

Acto seguido, toma un cartucho de arena y lo va vertiendo lentamente en el envase de cristal, ya lleno con piedras y grava, y esta va ocupando los remanentes espacios vacíos dentro del envase, al seguir sacudiéndolo suavemente.

Cuando ha completado su tarea, vuelve a hacer la misma pregunta a los atónitos muchachos que ya se muestran impacientes por el desarrollo de la clase, y estos, como anteriormente, confirman que sí, que el envase está lleno, más bien, dice uno, repleto.

En ese momento el profesor saca dos latas de cerveza de su maletín, las destapa y vierte su contenido, espumoso y rubio, dentro del gran envase, ya completamente lleno con piedrecitas, grava y arena.

Esto produce risas entre los alumnos y aún sin acallarse los murmullos y las risas, el profesor les dice que imaginen que aquel gran envase representa sus propias vidas, y agrega: «En este caso, las piedras representan las cosas más importantes, como son: su familia, su compañero o compañera en la vida, los hijos, sus verdaderos amigos, sus pasiones favoritas, cosas que aunque se pierdan otras, si permanecen, su vida seguirá siendo plena.

«La grava serían las otras cosas que importan, como son el empleo, la casa o las otras cosas que se puedan poseer. La arena sería todo lo demás, las cosas pequeñas. Si llenaran primero el gran envase de cristal con la arena, no habría espacio para las piedras o la grava y esto mismo es válido en sus vidas. Si se emplea todo el tiempo y las energías en las cosas pequeñas, no quedará espacio para las cosas que realmente son importantes. Pongan atención a las cosas que son imprescindibles para ser felices: Jueguen con sus niños. Cuiden su salud. Salgan a divertirse. Amen a los suyos. Siempre habrá tiempo para el trabajo, para las tareas del hogar. Preocúpense de las cosas que realmente importan. Fijen sus prioridades. El resto es solo arena».

Uno de los presentes alza su mano y pregunta qué es lo que significa la cerveza, en este caso. El profesor sonríe y responde:

«Esperaba que alguno me hiciera esa pregunta y con gusto le respondo. Esto solo muestra que no importa cuán llena puedan estar nuestras vidas, siempre habrá espacio para un par de cervezas». (Publicada originalmente el 18 de septiembre de 2003)

El sábado último hubo tertulia en Holguín. «Celebramos nuestro segundo aniversario y recordamos a Guillermo —cuenta Alicia. Acordamos que a partir de ahora la tecla holguinera se llamará Tertulia de ocurrentes Guillermo Cabrera Álvarez».

La tertulia de Santa Clara será el domingo 5 de agosto en la Biblioteca, a partir de las diez de la mañana. El tema es bien serio: Humor a granel.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.
Multimedia
Videos
Fotografía
Opinión Gráfica

Opinión Gráfica