La tecla del duende

Nostalgias en Gulubú

Un aire de lluvia triste, como de ausencia, oscurece el reino de Gulubú desde el pasado lunes. Los niños de ayer y de hoy, que conocen bien la meteorología del alma, ya sospechan el motivo. María Elena Walsh, la poetisa, la cantautora, la argentina maravillosa de tantas aventuras y personajes, se fue a vivir a alguna nube. Manuelita la tortuga, y la Mona Jacinta, y el Adivinador la han buscado hasta el cansancio por el Mundo del Revés y el país de Nomeacuerdo. Pero nada: ahora sí que se escondió de veras la voz de arrullo de los más chicos.

Y uno quisiera verla regresar, «manejando un cuatrimotor», para vacunarnos contra todos los aburrimientos… Mientras tanto, miremos sus canciones, cantemos sus fantasías, dibujemos sus poemas. Si algún pequeño no se acuerda, no importa, Doña Disparate o tal vez La Pájara Pinta, de seguro, se los recordará.

Los amigos. La vida canta, el tiempo vuela,/ la dicha florece temprano./ Vamos al circo y la escuela./ Mis amigos me dan la mano.// Seré su espejo verdadero,/ su sombra fresquita, su hermano./ Yo los ayudo, yo los quiero./ Mis amigos me dan la mano.// Juguemos al amor profundo./ La voz leal, el ojo sano./ Vamos a visitar el mundo./ Mis amigos me dan la mano.// Vamos a todo lo que existe/ –ronda de hoy, luego lejano–/ sin quedar solo ni estar triste./ Mis amigos me dan la mano.

Manuelita la tortuga. Manuelita vivía en Pehuajó/ pero un día se marchó./ Nadie supo bien por qué/ a París ella se fue/ un poquito caminando/ y otro poquitito a pie.// Manuelita, Manuelita,/ Manuelita dónde vas/ con tu traje de malaquita/ y tu paso tan audaz.// Manuelita una vez se enamoró/ de un tortugo que pasó./ Dijo: ¿Qué podré yo hacer?/ Vieja no me va a querer./ En Europa y con paciencia/ me podrán embellecer.// En la tintorería de París/ la pintaron con barniz./ La plancharon en francés/ del derecho y del revés./ Le pusieron peluquita/ y botines en los pies.// Tantos años tardó/ en cruzar el mar/ que allí se volvió a arrugar/ y por eso regresó/ vieja como se marchó/ a buscar a su tortugo/ que la espera en Pehuajó.

Ocurrencias enamoradas

En este febrero hará diez años de que el Guille fundara la Tecla de todos; y seis de que nacieran sus tertulias. Ya se andan cocinando ingenios para el fin de semana previo al Día del Amor. ¿Quieres aportar alguna ocurrencia? Escríbenos.

Grafiti

ALY: La vida es una revolución de momentos, vivamos alguno...LG

Yamil: Naces en cada lugar donde pongo mis ojos. Yarita

Mi diosa de ébano: Si Darwin te conociera, no habría dudado de la Creación. Tu Principito

Semilla

El que busca la verdad corre el riesgo de encontrarla. Manuel Vicent

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