Concluye segunda jornada del Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel

Ricardo Alarcón de Quesada y Felipe Pérez Roque cerraron, casi al unísono y en comisiones separadas, el segundo día de debates y reflexiones Quince cualidades de Fidel enraizadas en su pueblo ¡Cuidarse! para que siga al frente de este pueblo magnífico Venezuela: Donde los mass media siguen haciendo política sucia Esculpiendo la unidad Fidel es un profeta de la Humanidad

Autor:

Marina Menéndez Quintero

Foto: Juan Moreno Fueron mucho más que dos dirigentes de este Gobierno revolucionario: fueron expresión del pueblo cubano, al que pertenecen y representan. Ricardo Alarcón de Quesada y Felipe Pérez Roque cerraron, casi al unísono y en comisiones separadas, la segunda jornada del Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel, rindiendo el homenaje que todos ansían hacer por su obra y en sus 80 años, que queremos ver multiplicados, como ha sido también el deseo de quienes han estado acompañando, en estos festejos, el abrazo de Guayasamín.

Quince cualidades del Comandante, que forman parte del ideario y la práctica de la Revolución y del pueblo cubano, fueron identificadas por nuestro Canciller, al tiempo que agradeció a la Fundación Guayasamín y a los presentes, la oportunidad de celebrar de esta manera el onomástico y convencer al homenajeado de que esta podría ser otra batalla —como lo ha sido— a favor de la justicia y la solidaridad.

El Presidente del Parlamento cubano enlazó la heroicidad de un pueblo que ha resistido prácticamente medio siglo de agresión imperial con la obra económica lograda, pese a un criminal bloqueo, porque ha seguido la guía certera de un líder visionario y profundamente humano, más preocupado por la salud de los demás que por la suya propia. Por eso lo necesitamos donde debe estar, al frente de esta lucha y hasta la victoria siempre.

Decenas y decenas de amigos, llegados desde 81 países, fueron desgranando similar visión durante dos días y en tres comisiones de trabajo y reflexión, en las que una palabra, como regalo supremo, coronaba buena parte de las intervenciones: lograr la unidad.

Pablo Guayasamín, el hijo del Pintor de América, consideró un reto para la Fundación organizar esta celebración, y se congratuló de la reacción unánime de la intelectualidad del mundo, que respondió a la voz del Comandante en Jefe, a la presencia del Fidel que orienta, trabaja y lucha por los pueblos del Tercer Mundo, por los desposeídos.

Hizo la historia. Su padre Oswaldo Guayasamín celebró el cumpleaños 66 de Fidel en Quito, coincidiendo con la presencia del gigante de América en la asunción a la presidencia de Rodrigo Borja. Luego, dijo, mi padre decidió celebrarle los 70 y yo, estos 80 años.

Quiero pedir públicamente que el Comandante nos acepte que sea la Fundación Guayasamín la que le celebre los 90 años y cuando cumpla 100. Un cumpleaños que anunció tripartito, «porque queremos festejar a dos poetas que cumplen en el mismo mes: a Jorge Adoum, un ecuatoriano ilustre, y a Thiago de Mello, de Brasil». Una ovación fue aprobación y compromiso de quienes también quieren estar presentes en ese porvenir.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.