Jóvenes de JR visitaron la sala de Pediatría del Hospital Oncológico

Acompañados de los Instructores de arte del municipio Cerro, el Comité de la UJC de este rotativo regaló libros y canciones a los niños

Autor:

Yailin Orta Rivera

El reloj presuroso se acercaba a las tres de la tarde cuando, como describió Martí, suavemente la puerta del cuarto se abrió y entraron, gozosos, luz, risas y aire.

Alas nos nacieron cuando aquellos ojitos relampaguearon al compás de los coros infantiles que regaló la Brigada José Martí de instructores de arte del Cerro, a los niños que se encuentran en la sala de Pediatría del Instituto de Oncología y Radiobiología.

El vuelo alcanzó mayores dimensiones cuando los pequeñines, llenos de expectativas, abrieron los regalos. Entonces la fantasía les atrapó la sonrisa y no pudo resistirse el instinto a las maravillas que encerraban los libros de cuentos. Hasta a los padres los colmó de alegría la visita que efectuó el Comité de Base de la UJC de Juventud Rebelde a sus hijos.

Estela, el granito de canela no quería caerse en la cazuela de aquella fiesta donde el Señor Arcoiris pintó los lindos colores de la felicidad. También el Barquito de papel, ese amigo fiel de numerosas generaciones, navegó por ancho mar para que la savia de la flor de la amistad se encendiera en esta tarde de miércoles.

Como mariposas inquietas, los niños cantaron y empinaron ritmo con sus palmadas. Y nosotros, junto al personal médico de la sala, vibramos ante tanta luz. La emoción no pudo escapar cuando admiramos también a aquellas madres, a las que —al decir del Maestro— les han surgido fuerzas de Atlante sobre sus hombros.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.