Combate juvenil contra la pérdida de valores y la doble moral

Los jóvenes comunistas del distrito Julio Antonio Mella, en la provincia de Camagüey reflexionaron sobre la importancia del convencimiento y el ejemplo

Juventud Rebelde
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15 de Junio del 2007 0:54:00 CDT

CAMAGÜEY.— A mi buzón ha llegado un mensaje escrito en inglés acerca del impacto que causó en una personalidad extranjera amiga de Cuba, como Walter Lippmann, los profundos debates que se han desarrollado en estos días dentro de la UJC.

El texto, aunque solo menciona las reflexiones de los jóvenes comunistas del polo turístico de Varadero, es una muestra del rigor y profundidad con que los militantes abordan temas tan polémicos como la pérdida de valores y la doble moral en personas con las que conviven a diario.

En el distrito Julio Antonio Mella, del territorio agramontino, 197 delegados dejaron bien claro que el combate contra estos flagelos tiene que ser obligatoriamente desde el mismo comité de base.

No fue casual entonces que una estudiante de Derecho, Yilian Fonseca, de la Universidad de Camagüey, mostrara una cara del asunto que en no pocas oportunidades golpea a quienes tienen que realizar diariamente el trabajo político-ideológico:

«A veces sentimos que estamos arando en el mar o perdiendo el tiempo con un joven que para nada desea incorporarse a nuestras filas o simplemente integrarse activamente al colectivo juvenil; y esto es una derrota que requiere un constante cuestionamiento. ¿Por qué no lo hemos logrado?».

Valdría entonces reflexionar sobre un tema muy discutido en la asamblea: la implementación de nuevos métodos de trabajo. ¿De dónde surgen estos estilos? ¿Existe alguno generalizado o escrito en los Estatutos?

La futura abogada comentó la experiencia de su comité de base: «Hace solo unos meses visitamos un centro de reeducación de jóvenes y vimos con alegría cuánto han cambiado estos muchachos gracias al trabajo personalizado y la preocupación constante de quienes se han propuesto transformar su entorno».

Es cierto que no hay métodos estipulados, en materia de ganarles la pelea a la morosidad y el cansancio. Estos nacen de la práctica, en la interacción de la estructura de base con los problemas.

La delegada Maryanis Leyva Matos comentó que en solo unos meses como secretaria de su organización de base ha tenido que asumir retos que nunca imaginó.

Sus palabras dejaron claro que el comité de base tiene que convertirse en una gran familia que fomente el colectivismo, la solidaridad y la amistad, y que estimule, sobre todas las cosas, el espíritu emulativo, añadió.

«Con discursos impositivos y esquemáticos no ganamos la pelea. Hay que convencer con argumentos, con actitudes y hechos concretos. Se imponen —destacó la joven— el diálogo y la comunicación, y no la imposición».

Al respecto Rosario Pentón, miembro del Buró Provincial del Partido en Camagüey, definió como línea de trabajo principal para la UJC aquí, lo que puede hacer el comité de base para transformar su espacio cercano, a partir del convencimiento, el ejemplo y la consagración de cada militante.

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