Inauguran nueva fábrica de fideos en Camagüey

Tecnología de avanzada y novedosos conceptos se entrelazan en una de las más de cien obras creadas en la provincia por el 26 de julio

Autor:

Juventud Rebelde

El proceso productivo combina tecnología de la más avanzada dentro del sector, con criterios de eficiencia e integralidad que se multiplican entre sus 22 trabajadores.

Fotos: Franklin Reyes

Céspedes, Camagüey.— La capacidad de producción de pastas alimenticias del territorio agramontino se incrementa por estos días con la puesta en marcha de una nueva fábrica de fideos en este municipio.

Ubicada en amplias y ventiladas naves del antiguo Complejo Agroindustrial Azucarero República Dominicana, la moderna industria no solo hereda el nombre del central, sino que le ha devuelto al añejo batey de La estrella su corazón industrial.

Hace cinco años Eunice, como el resto de sus más de 20 compañeros, no vislumbraba el futuro. El central, su centro de trabajo toda la vida, se desmantelaba, y aunque con toda la disposición del mundo se incorporaron a estudiar, y tenían la certeza de que no quedarían desamparados, tampoco les acompañaba la seguridad de cuál sería exactamente su mañana.

Hoy, mientras sus manos progresan en el enroscado del fideo, el pesaje o sellaje de los paqueticos de 200 gramos, confiesa que se siente otra. Frases como «Métele caña» o «Yo soy el abogado de los fideos», en alusión al pasado o los actuales estudios de algunos, son comunes en las jornadas cotidianas, pero todos reconocen la utilidad de su nueva tarea.

Justamente en la posibilidad de empleo de los trabajadores del municipio vinculados a la tarea Álvaro Reynoso está una de las grandes fortalezas de la nueva fábrica, reconoce Mario Zayas Pérez, director general, quien está ligado a esta desde sus tiempos de jefe de producción de un taller del CAI e inversionista principal de la obra.

Las otras fortalezas están en las características de un proceso productivo que combina tecnología de la más avanzada dentro del sector, con criterios de eficiencia e integralidad que se multiplican entre sus 22 trabajadores.

RENOVADO OPTIMISMO

Momento del pesaje.

Impulsados por las esteras viajan los sacos de harina hasta que encuentran forma nueva en las dos prensas. Inmediatamente se desatará el ir y venir. Extendidos en las mesas los «hilos» de harina y agua son cortados en tramos de 12 centímetros y luego enroscados, a razón de más de un centenar de rosquitas por tártara.

Más de 14 horas de secado en las cuatro estufas, de procedencia china, harán el resto. En lo adelante, y luego del enfriamiento, el fideo es envasado, pesado y sellado. Las mismas manos se reiteran en las diferentes partes del proceso, en busca de la eficiencia.

Con una capacidad productiva de 3,3 toneladas de fideo diarias, que la convierten en la mayor de la provincia, la novel industria, hoy en fase de puesta en marcha, está, según su colectivo, en condiciones de garantizar sus producciones.

Con renovado optimismo, desde ahora apuestan por la satisfacción de la demanda de este tipo de pastas que, en el territorio central y el país, son ofertadas a la población por la canasta básica o de forma liberada.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.