Universitarios cubanos defienden nuevos conceptos de recreación

La Federación Estudiantil Universitaria apuesta por opciones recreativas que además de la diversión fomenten el crecimiento espiritual

Autor:

Juventud Rebelde

Foto: Roberto Suárez SANTIAGO DE CUBA.— Agotada, la joven cerró el grueso volumen y se estiró como pudo en el asiento. Estaba cansada, pero tenía la recompensa de haber vencido toda la materia que se había propuesto estudiar. Ahora, necesitaba relajarse, desconectar...

«Si hubiera alguna peña de trova, alguna gala artística...», añoró. Leer, escuchar buena música, compartir con las amistades, ir al Campismo, participar en las actividades que promueve la FEU, están entre sus preferencias a la hora de organizar el escaso tiempo libre.

Pero, sabe que satisfacer esas necesidades en el entorno universitario, con propuestas cotidianas e interesantes, es bastante difícil.

El caso de esta joven santiaguera no es único.

Entre la insuficiencia de opciones atractivas, sistemáticas, la pérdida de espacios establecidos en otros tiempos y la lucha por entronizar los nuevos conceptos de recreación sana que promueve el país, anda hoy la FEU.

Transformar esas realidades, desde el diseño de pequeños espacios en los que, con inteligencia y creatividad, el esparcimiento se una al crecimiento espiritual y cognoscitivo, es uno de los grandes retos de la Federación, al decir de Ernesto Guevara Fernández, integrante de su Secretariado Nacional.

«En los últimos tiempos el tema de la recreación ha sido un motivo de discusión importante entre los universitarios, tanto dentro de las estructuras de la organización como en los espacios informales, y después de nuestro Congreso hemos empezado a dar pasos para el cambio.

«Sin embargo, entre nuestros muchachos aún hay mucha insatisfacción en cuanto a la diversidad de las opciones, el nivel de acceso, el diseño de las propuestas recreativas...».

—¿A partir de qué presupuestos defienden entonces esa transformación?

Ernesto Guevara Fernández. —Tenemos que apostar porque los estudiantes se diviertan, se relajen, pero también debemos lograr que aprendan, que crezcan como seres humanos. Tenemos que apelar al diseño de pequeños y variados espacios que, a la vez que sirvan para el esparcimiento, aporten a su formación.

«En eso puede ayudar muchísimo el que aprovechemos las posibilidades comunicativas de las diferentes manifestaciones artísticas, estimular el disfrute sistemático de lo mejor de la música, el teatro, la danza, la literatura, de cada uno de los diferentes territorios y del país; promover en nuestros estudiantes y profesores la práctica de los bailes populares cubanos, el conocimiento y defensa de nuestros valores patrimoniales...

«Se trata de incorporar a la vida de la organización, a nuestros espacios naturales, la promoción de todo ese talento que tenemos en las aulas y también de sumar a nuestras actividades, de todo tipo, lo mejor del arte de las provincias y a nivel nacional.

«Así rescataríamos aquellas peñas y conciertos tan reconocidos en otros tiempos, y garantizaríamos que todos los meses haya también proyecciones de cine, conferencias, videodebates, representaciones teatrales, en fin, opciones y propuestas diferentes para los estudiantes».

—Sin embargo, a pesar de esa claridad teórica, en la práctica la recreación universitaria se sigue reduciendo a alguna que otra gala o evento deportivo al año y a las consabidas fiestas en las residencias estudiantiles, en las que se baila reguetón y se toman bebidas alcohólicas.

—Ciertamente la aspiración de que las becas se conviertan en centros culturales, donde se potencie el diseño integral de todas las actividades recreativas, aún no se materializa. En la práctica es allí donde más distorsionados están los conceptos de recreación sana.

«En otros espacios también fallan eslabones y no aprovechamos todas las reservas que como organización tenemos, aunque sería ilógico pensar en un cambio de la noche a la mañana.

«Las concepciones sobre la recreación por las que nuestros muchachos nos exigen, han estado enraizadas en ellos durante años; hoy estamos en proceso de descontaminación y cualquier transformación de esos conceptos deberá ser poco a poco, paso a paso.

«Lo importante es darle a la gente opciones, abrir el espectro de posibilidades buscando formas novedosas, utilizando la inteligencia y aprovechando la experiencia anterior.

«A partir de ahí estaremos en condiciones de defender: “este espacio es para esto” y de exigir porque no se contamine. Existen y seguirán existiendo en los predios universitarios las peñas de hip hop, por ejemplo, lo que sí no debe pasar es que un espacio para bailar casino, también sea invadido por el reguetón.

«No podemos pretender tampoco que la recreación que se haga sea uniforme, ni que lo que hagamos sea para todo el mundo. Hay que tener en cuenta la heterogeneidad de los públicos, sin pensar que a todos nuestros estudiantes, por ser revolucionarios, debe gustarles lo mismo.

«En nuestras aulas, en nuestras becas, también están los que prefieren dormir a ir a una fiesta; los “trovamaníacos” y los aficionados al cine. Por eso defendemos los pequeños espacios, con opciones novedosas, atractivas, que se acerquen a un pequeño grupo de personas y, sin excedernos ni quedarnos cortos, promuevan lo mejor de nuestra cultura, de nuestro deporte... Lo importante es que los muchachos tengan donde escoger.

«Tampoco creo que debamos desterrar completamente de nuestras actividades la ingestión de alguna bebida alcohólica, sería un cambio radical que no ayudaría. A nuestros jóvenes les gusta compartir y los tragos son parte de esa tradición. No estoy hablando de poner diez o 15 pipas de cerveza, eso es para los carnavales, sino del uso, por ejemplo, de la coctelería cubana, que tanta aceptación tiene, en espacios y lugares previamente concebidos para eso».

Diversión con obstáculos 

Más rica que cualquier concepción teórica es la vida. Por eso para el también presidente de la FEU en la oriental provincia de Santiago de Cuba, Ernesto Guevara Fernández, acabar de enrumbar los destinos de la recreación en los predios universitarios es también enfrentar obstáculos y limitaciones no siempre sorteables solamente con ingenio y deseos de hacer.

Según el dirigente juvenil, pensar integralmente el tema, desde el diseño de las opciones hasta su aseguramiento material, mucho ayudaría a hacer más viable la materialización de los nuevos conceptos.

En la práctica, la falta de integración entre todos los organismos involucrados en el uso provechoso del tiempo libre de los universitarios, limitaciones con el presupuesto, escasos recursos materiales, entre otros aspectos, frenan hoy el esfuerzo de la FEU, una organización con más de 198 000 miembros en todo el país y llamada a representar los intereses de los 620 000 estudiantes universitarios cubanos.

«Este tema no debe ser solo motivo de

preocupación de la UJC o de nuestra organización, debe analizarse desde las llamadas comisiones de recreación y llegar a todos los organismos o instituciones involucrados.

«Una de las principales dificultades que enfrentamos hoy es que nuestros muchachos conozcan, se enteren de las actividades. Estamos seleccionando equipos de estudiantes y preparándolos como promotores culturales, eso ayudará.

«Intentamos asimismo aprovechar las potencialidades de nuestros alumnos de Periodismo y Comunicación Social, pero no se puede diseñar la divulgación sin una impresora o pintura para hacer carteles, al menos.

«Conocemos, por ejemplo, que entre las cosas que más gustan a nuestros estudiantes está el Campismo, los intercambios entre carreras, entre universidades..., pero la demanda del Campismo siempre supera lo que se recibe, por lo que no todos pueden ir, y los intercambios se ven limitados por transporte, combustible...

«En los últimos tiempos hemos propuesto un acercamiento entre la FEU y las instituciones culturales de los territorios en aras de que se nos den ciertas facilidades.

«Llevar una propuesta artística interesante a nuestros centros cuesta, un director artístico cuesta; una agrupación de primer nivel, de las preferidas por nuestros jóvenes, cuesta; por eso la diferencia es a veces abismal entre lo que ocurre en la capital y el resto de las provincias.

«En los municipios la situación es mucho más complicada. Los audios son particulares, el talento principal está en las cabeceras de provincia; organizar un festival es casi una odisea, de manera que a veces no tienen más opción que poner el bafle con el reguetón...

«Tiene que haber una proyección desde el Ministerio de Cultura que nos dé facilidades en torno a estos temas. Se impone asimismo estrechar las relaciones con otros organismos: con los medios de difusión, en aras de que viabilicen nuestra presencia en los espacios informativos de los territorios; con Gastronomía, pues a veces se olvida que en cualquier propuesta interesante la gente demanda opciones gastronómicas.

«Los precios de las opciones recreativas, aun cuando fue uno de los temas más discutidos en nuestro Congreso y se nos incrementó el estipendio, siguen siendo altos y las hacen poco accesibles.

«Sí, se logró que en las instituciones culturales nuestros estudiantes, previa presentación del carné de la FEU, entren pagando el 50 por ciento del precio, pero no ocurre igual en otros lugares.

«Los precios de las ofertas en las instalaciones extrahoteleras que damos como estímulo a nuestros jóvenes más destacados, también son altos, y en el Campismo, te repito, una de las opciones que más gusta, el estipendio de un estudiante no alcanza para pagar una comida.

«Lamentablemente, en las comisiones de recreación, en la que tenemos un representante, no se dedica tiempo a analizar estas cuestiones. Como organización estamos llamados a buscar nuestras propias alternativas, desde el grupo hasta las estructuras superiores, pero nos hace falta el apoyo de todos».

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.