Trabajadores Sociales asumen la tarea Puestos Clave en todo el país

Autor:

Marianela Martín González

Un total de 1 054 de jóvenes llevan a cabo la Gestión Total Eficiente de la Energía en el Sector Productivo y de Servicios, una mision importante dentro de la Revolución Energética

«Recuerdo algunos rostros cuando les exigía que apagaran los aires acondicionados en el horario de 11:00 a 1:00 de la tarde. No me faltaban el respeto verbalmente, pero el hecho de que se resistieran a cumplir cabalmente con la medida de ahorro de electricidad me parecía un desafío.

«Cuando entendieron la importancia de reducir los índices de consumo de portadores energéticos, desaparecieron mis letanías, aunque no los habituales chequeos que garantizan que las cosas perduren y adquieran categoría de sistema».

De este modo comienza Yenilei Pérez Melián la cronología de una batalla comandada por 1 054 Trabajadores Sociales en todo el país: la tarea Puestos Clave y Gestión Total Eficiente de la Energía en el Sector Productivo y de Servicios, una de las misiones más importantes de estos jóvenes dentro de la Revolución Energética.

Daikel Dopazo Martínez, coordinador nacional del frente, así la reconoce, y explica que comenzaron por 1 010 entidades, enclavadas principalmente en Ciudad de La Habana y Villa Clara, pero que, gracias a que algunas dejaron de ser altas consumidoras, actualmente la labor se concentra solo en 957.

«Pretendemos el uso racional y eficiente de los portadores energéticos. En la medida en que esto se logra, empleamos a los muchachos en otras labores», asegura.

La Mejor Válvula

Caraballo considera que la conciencia de ahorro ha prendido en la empresa debido a la labor de la trabajadora social. La Empresa Productora de Sueros y Hemoderivados Adalberto Pessant González es el escenario recordado por la trabajadora social que inicialmente presentamos.

Por su misión la entidad capitalina es alta consumidora, pero gracias al cumplimiento de las medidas dictadas desde que comenzó la tarea Puestos Clave, hace cerca de un año, se ha reducido el gasto considerablemente.

La sala de calderas, los equipos de compresores y bombas, las máquinas liofilizadoras y el parque de transporte son los puntos clave reconocidos como neurálgicos en el consumo de portadores energéticos en la Adalberto Pessant González.

«La persistencia es la válvula que regula el escape de cualquier recurso. Cuando asumí la tarea sentí un poco de miedo porque desconocía muchas cosas que he aprendido dentro de la misma entidad», comenta Yenilei.

«De lo que nunca dudé fue del poder de la persuasión, gracias a la cual me he ganado el respeto de la gente que sabe más que yo, porque ha estudiado carreras del perfil energético, y hasta el de otros que son sabios por los años de experiencia.

«Aunque parezca contradictorio lo peor que me ha sucedido aquí es también lo mejor. Apenas llevaba tres o cuatro días de trabajo cuando me pidieron en el Consejillo que valorara la situación energética de la Empresa.

«Delante de un equipo, donde había científicos y otros profesionales, me limité a explicar lo que en dos cursos recibimos los Trabajadores Sociales que atendemos esta tarea.

«Me sentí muy mal, porque no me había identificado con las especificidades de este centro. Sus códigos eran para mí como palabras procedentes de otro planeta; incluso muchos términos que debía conocer de los cursos referidos sonaban extraños, porque no tenían vida en la práctica.

«Hice el papelazo del siglo, pero urgentemente reconocí que tenía que apropiarme de la cultura organizacional de este lugar si quería ser aceptada por la vía de la competencia, que abre las puertas al respeto.

«Inmediatamente me acerqué a Yamianka Soriano, la energética nuestra, y al compañero Juan Francisco Caraballo, el ingeniero principal en Calderas, y con la conducción de ellos y la dirección del centro todos los días aprendo cosas nuevas relativas a mis deberes.

«En la medida en que voy dominando cada área, en que puedo identificar los problemas y sugerir soluciones, la confianza de los operarios de los cuatro puestos clave de esta empresa se acrecienta, y con ella su apoyo.

«Por eso en un período de seis meses el consumo de electricidad, diésel, fuel oil, gasolina, gas licuado y agua se ha reducido sin que con esto los procesos productivos se detengan, ni pierdan calidad.

«Aquí, gracias al modo en que me han insertado al colectivo y a las presunciones de sus miembros, he adquirido sentido de pertenencia y hasta siento deseos de quedarme cuando me gradúe como abogada».

Cifras elocuentes

Juan Francisco Caraballo es el ingeniero experimentado que cualquier adiestrado desearía tener como tutor y amigo. Parece que ser padre de dos jóvenes le ha aguzado la responsabilidad para conducir a quienes, sin mucha reverencia, se inician en el mundo laboral.

«Nos faltaban ideas frescas y la trabajadora social vino a proponerlas. Lo único que no me gusta es que no estudie una carrera afín con la energética. Escogió Derecho, por lo demás nos sentimos a gusto con su presencia, porque representa un proyecto del Comandante, dirigido a potenciar la justicia.

«Esta muchacha llega a los lugares donde no todo el mundo tiene acceso, y tiene poder para determinar qué equipo debe recibir mantenimiento, porque se sobregira en consumo.

«Después de comenzada la tarea que ella chequea, la conciencia de ser más racionales ha prendido dentro del colectivo. Comparado con igual período del año anterior hemos dejado de consumir más de 93 toneladas de combustible.

«Con la supervisión constante se ha hecho realidad el llamado del compañero Carlos Lage a controlar más los portadores energéticos, porque como el dirigente ha dicho, el mayor yacimiento de petróleo de nuestro país está en el ahorro».

Aunque queda como asunto pendiente la adquisición de equipos de medición necesarios para cada puesto clave, Caraballo aseguró que debido al diagnóstico realizado se ha implementado una política para el uso de nuevas tecnologías en el primer semestre del año.

«Gracias a eso se ahorra combustible que puede emplearse en el transporte urbano o para cocinar en instituciones sociales. También se expulsan menos gases tóxicos a la atmósfera, lo que contribuye al cuidado del medio ambiente».

Planificación objetiva

Con la gota de agua que llega a horadar al más potente de los materiales compara el ingeniero Héctor Borrero la labor hombre a hombre que se desarrolla en su empresa, a favor de una conciencia más racional vinculada al ahorro de energía.

El especialista principal del Departamento Técnico de la Adalberto Pessant González resalta la importancia de una planificación objetiva de las producciones de medicamentos, ya sean hemoderivados, parenterales de gran volumen (sueros) o soluciones concentradas de hemodiálisis.

«Si prevemos y comprobamos nuestras potencialidades reales periódicamente, los índices de consumo se planifican también. De manera que no se compre ni se gaste más de lo necesario», reconoce.

El directivo añade a las medidas que posibilitan la disminución del uso de combustibles las reparaciones mecánicas, la sustitución de componentes y agregados y la remotorización de algunos vehículos.

«También seccionamos el alumbrado de modo que con menos lámparas resolvemos el problema de la iluminación con una distribución bien pensada. Y a pesar de que somos un centro de producción continua, desplazamos del horario pico algunas actividades», puntualiza.

Etapas que multiplican toneladas

Con la aplicación de las medidas organizativas comprendidas en la primera etapa de la tarea de Puestos Clave las empresas implicadas deberán reducir sus índices de consumo en valores no inferiores al diez por ciento, considera Daikel Dopazo, coordinador nacional de la misma.

«Actualmente las 957 entidades a las que nos referimos se encuentran en ese estadio, y se ha demostrado que con inversiones mínimas se puede bajar el gasto de portadores energéticos a esos niveles.

«En la segunda etapa podríamos identificar potenciales de ahorro no inferiores al 25 o al 30 por ciento de los consumos de energía, con inversiones medias y altas de rentabilidad».

Dopazo manifiesta plena confianza en los trabajadores sociales que asumen esa misión. Ellos fueron elegidos por su integralidad, y se les exigió como condición poseer facilidades comunicativas para que pudieran sembrar una cultura racional imperecedera.

«Hemos corroborado que la sistematicidad es la madre de la disciplina, porque donde hay exigencia y fiscalización las medidas de ahorro prenden y se ven los frutos de esta labor que tiene dimensiones incalculables, por el precio del barril de petróleo superior a los 80 dólares».

Fotos: Franklin Reyes

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