Así anda la historia, de Bolívar a Martí; de Fidel a Chávez

Discurso pronunciado por el compañero Carlos Lage Dávila, miembro del Buró Político y Secretario del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en la firma de acuerdos entre los gobiernos de la República de Cuba y la República Bolivariana de Venezuela, como parte de la Alternativa Bolivariana para las Américas, efectuada en el salón Sierra Maestra del hotel Meliá-Santiago. Santiago de Cuba, 22 de diciembre de 2007, “Año 49 de la Revolución”.

Autor:

Juventud Rebelde

Pioneros santiagueros entregaron a Chávez, Raúl y Lage sus pañoletas. Foto: Roberto Suárez (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Presidente Chávez, compañero Raúl, santiagueros, compatriotas:

Estamos todavía, y creo que estaremos siempre, bajo la impresión, la emoción —quisiera encontrar otra palabra—, la conmoción que nos provocó a todos el fervor patriótico y revolucionario del pueblo santiaguero, que expresó su saludo y su abrazo de revolucionarios inclaudicables, a Raúl y a Chávez, sabiendo que al hacerlo lo hacían también a Fidel (Aplausos); porque Fidel, nuestro Comandante en Jefe, estuvo hoy aquí en Santiago (Aplausos). ¿Quién puede dudarlo? Lo vimos en las sonrisas de los santiagueros, en las lágrimas de los niños, de las mujeres, también de los hombres, en los gritos de: “¡Viva la Revolución! ¡Viva Chávez! ¡Viva Fidel! ¡Viva Raúl!”, en el rostro de este aguerrido pueblo de Santiago.

Siempre hemos dicho que quien no conoce Santiago de Cuba no conoce la Revolución Cubana, y es que esta tierra atesora muchos de los más sagrados símbolos de la Revolución, y aquí, en esta tierra, puede decirse nació la Revolución junto a los muros del Moncada.

Aquel 26 de julio fue para la Revolución Cubana, Chávez, lo que fue el 4 de febrero para la Revolución Bolivariana. El 4 de febrero el hoy presidente Chávez condujo una rebelión, un alzamiento revolucionario, erupción de dignidad, de valor y de heroísmo del pueblo venezolano. El 26 de Julio y el 4 de Febrero, dos fechas unidas en la historia, como están unidas en la historia la Revolución Cubana y la Revolución Bolivariana (Aplausos).

Hace unos días, el 17 de diciembre, en el aniversario de la muerte de Simón Bolívar, Chávez rindió tributo al Libertador; hoy lo ha hecho a José Martí y a los mártires de la Revolución. Y así anda la historia, de Bolívar a Martí; de Fidel a Chávez (Aplausos).

Hemos firmado hoy ocho acuerdos, tres empresas mixtas, tres acuerdos de financiamiento, que profundizan, fortalecen las estrechas relaciones entre Cuba y Venezuela, que son ya hoy una realidad.

En el año 1998 el intercambio comercial entre Venezuela y Cuba fue de 388 millones de dólares, este año es de más de

7 000 millones de dólares. Entre la Revolución Bolivariana y la Revolución Cubana, hemos firmado 27 empresas mixtas, sin incluir los acuerdos de hoy; unas están ya produciendo, como la refinería de Cienfuegos, que se inauguró ayer. Y aprovecho la ocasión también para trasmitir al pueblo de Cienfuegos nuestro saludo y nuestra felicitación, por el extraordinario esfuerzo realizado en la terminación de la refinería, de la comunidad “Simón Bolívar”, y por el cálido recibimiento al presidente Chávez, que otra vez hicieron en el día de ayer.

La Comisión Mixta entre Venezuela y Cuba firmó, en el año 2001, acuerdos para realizar proyectos en Venezuela y en Cuba por 36 millones de dólares; para el año 2007, esa misma Comisión Mixta firmó acuerdos para realizar proyectos en Venezuela y en Cuba por 1 500 millones de dólares.

En Venezuela trabajan hoy 39 000 colaboradores cubanos, de prácticamente todos los sectores de la vida del país, casi

31 000 de ellos del sector de la salud. Puede decirse que ya hoy no hay ningún venezolano excluido de la atención médica y de los servicios de salud. Están funcionando 395 centros de diagnóstico integrales, con la más moderna tecnología, para brindar servicios médicos de alta calidad; 485 centros de rehabilitación integral, y 18 centros de alta tecnología. Se forman en las universidades cubanas más de 3 500 jóvenes venezolanos, como médicos; y en Venezuela, en el programa de Barrio Adentro I, con los médicos y profesores cubanos que allí trabajan, están en formación como médicos 26 000 jóvenes venezolanos. Funcionan en Venezuela 17 centros oftalmológicos con 31 posiciones quirúrgicas, en 14 estados del país; han operado 480 000 venezolanos, 1 de cada 53 venezolanos ha recibido una atención y operación oftalmológica en este programa.

Y aprovecho para recordar que hace solo unos días la Operación Milagro llegó al millón de latinoamericanos operados, en apenas tres años (Aplausos).

Muchos otros programas se desarrollan en Venezuela y en Cuba, juntos venezolanos y cubanos. Nuestra colaboración, nuestras relaciones, nuestra hermandad avanza pese a las oligarquías, pese a los escuálidos, pese a los medios masivos de desinformación, pese al imperialismo. Las relaciones de hermandad, de amistad, de fraternidad entre nuestras dos revoluciones son un hecho indiscutible y una verdad irreversible que muestran Cuba y Venezuela ante el mundo (Aplausos). Pero las relaciones de Venezuela con Cuba no son un hecho aislado de la política exterior de la Revolución Bolivariana.

Tan temprano como en el año 2001, aun en medio de golpes militares y golpes petroleros que se sucedieron después, el presidente Chávez puso en marcha el Acuerdo de Caracas, mediante el cual Venezuela suministraba combustible a los países de Centroamérica y el Caribe y estos se acogían a la posibilidad que les daba Venezuela de pagar el 25% de la factura aplazado a 12 años, con un 2% de interés. En aquella ocasión, recuerdo bien que Chávez le propuso a nuestro Comandante en Jefe —y este era un acuerdo no solo para Cuba, sino para Centroamérica y el Caribe, por decisión de la Revolución Bolivariana—, Chávez le propuso a Cuba que no podían ser 53 000 barriles diario, sino el doble, y que él deseaba dar facilidades aún mayores, en extraordinario gesto de amistad, de solidaridad de la Revolución Bolivariana y del presidente Chávez con la Revolución Cubana, en un momento muy difícil para la Revolución Bolivariana. Y en extraordinario gesto de solidaridad y de amistad con la Revolución Bolivariana y con el presidente Chávez, Fidel dijo: “Yo no firmo, no hay condiciones para ese acuerdo; Cuba se acoge al acuerdo de Caracas, igual que el resto de los países de Centroamérica y el Caribe.”

Pero vino después, en materia de acuerdo petrolero, Petrocaribe, donde Venezuela ofrecía a las pequeñas islas —o a las islas del Caribe, de dimensión, en tamaño y en población, más pequeñas que el resto de los países de nuestra región— que si el precio del combustible subía por encima de 50 dólares el barril —y en aquel momento todavía no estaba en ese precio— Venezuela estaba en disposición de financiar el 40% de la factura petrolera a 25 años con un 1% de interés.

Esa fue la reunión que tuvo lugar ayer con las islas del Caribe beneficiadas de ese acuerdo. Debe decirse que no hay un solo país petrolero en el mundo que tenga un solo acuerdo con ningún otro país que se asemeje en espíritu de solidaridad y en espíritu de comprensión de los problemas del mundo y de las necesidades del desarrollo, al acuerdo de Petrocaribe, es realmente un hecho excepcional en la historia que protagoniza hoy el gobierno venezolano, la revolución bolivariana, el presidente Hugo Chávez (Aplausos).

Pero vino después también UNASUR, la Unión de los Países de Suramérica, un esfuerzo extraordinario de integración, yo diría, por primera vez verdadero, sincero y profundo empeño por la integración latinoamericana, que ha llevado adelante la Revolución Bolivariana.

Recientemente conocimos de la noticia de la creación del Banco del Sur. Años hacía que estábamos escuchando a Chávez hablar de la idea de la constitución del Banco del Sur, su empeño, su esfuerzo por constituir el Banco del Sur. Vimos la noticia, no sé si se dijo, yo no lo escuché, pero el Banco del Sur es una iniciativa del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y un fruto de su esfuerzo, de su empeño y de su constancia (Aplausos).

Vino la Cumbre de la OPEP. Podría decirse como antecedente que cuando triunfa la Revolución Bolivariana la OPEP casi ya no existía, y fue una obra de la Revolución Bolivariana el resurgimiento y el fortalecimiento de la OPEP. Y en la última cumbre, Chávez planteó lo que le escuchamos decir a Fidel aquí, hace unos años, en la Cumbre del Sur: que podían estar los precios altos y que podían ser o no inconvenientes, porque hay mucho derroche, mucho consumismo y el mundo debiera ser mucho más racional para que los combustibles fósiles que tienden a agotarse y que se agotarán inevitablemente, duren más tiempo y den tiempo a que las tecnologías acudan a su sustitución, pero que debía haber otros precios para los países más pobres. Jamás, nunca en la historia, un país productor de petróleo hizo para el mundo un planteamiento de tanto alcance, tanta solidaridad y tanta generosidad; que sabemos, además, que no son palabras, sino que se va a convertir y se convierte ya en un esfuerzo por su concreción por la Revolución Bolivariana.

Mucho podría añadirse, mucho podría decirse aquí, ya no de lo que pretende, de lo que podría ser, sino de lo que ha sido y es la obra solidaria e internacionalista de la Revolución Bolivariana, que constituye hoy una realidad incontestable y un ejemplo para el mundo.

Nosotros, presidente Chávez, nos enorgullecemos de su amistad, nos enorgullecemos de la amistad del querido y entrañable pueblo venezolano, nos enorgullecemos de marchar juntos, de soñar juntos, de compartir la suerte junto al pueblo y a la Revolución Bolivariana (Aplausos).

Y de nuevo, gracias a los santiagueros por ese extraordinario recibimiento que, en nombre de nuestro pueblo, les brindaron a Raúl, a Chávez y a Fidel, tres hombres de la historia, de esos que crecen en los siglos.

Y desde aquí, desde la ciudad de Santiago de Cuba, rebelde y heroica siempre, recordamos la última reflexión de Fidel cuando nos dijo: “Hay que ser consecuentes hasta el final.” Y le decimos a Fidel: ¡Tu pueblo, tu Revolución, los revolucionarios cubanos seremos, junto a ti, consecuentes hasta el final! (Aplausos).

¡Viva la Revolución Bolivariana! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva la Revolución Cubana! (Aplausos y Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Chávez! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Raúl! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Fidel! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Viva!”)

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