El modo de standby: un gasto innecesario de electricidad

Muchos electrodomésticos demandan energía eléctrica aun apagados. En Cuba, el consumo en el modo de standby podría rondar el 1,7 por ciento de la generación anual de electricidad

Autor:

Juventud Rebelde

Si todos los televisores del país se utilizasen como promedio 16 horas diarias y el resto del tiempo permanecieran en el modo de espera o standby, o sea, con la lucecita roja encendida, eso significaría al año la utilización por este concepto de una cantidad de energía eléctrica de unos 40 millones de kilowatt-hora. Esta cifra es aproximadamente igual a la electricidad consumida en Ciudad de La Habana entre el 1ro. y el 5 de febrero del presente año. ¿No es poca energía, verdad? Y estamos hablando solo de algunas marcas de televisores, pero por todos lados pululan equipos electrodomésticos que siguen utilizando energía eléctrica sin realizar la función principal para la que fueron creados, provocando un verdadero despilfarro de electricidad.

El vertiginoso desarrollo científico-técnico, unido al acelerado ritmo de introducción de los resultados en la vida cotidiana, ha permitido que hoy disfrutemos de equipos electrodomésticos que nos brindan confort y mejoran la calidad de vida a la vez que humanizan y hacen más eficiente nuestro trabajo. Muchos de esos equipos, como la batidora o la plancha, dejan de demandar energía eléctrica una vez que terminamos de utilizarlos y los apagamos. No es necesario desenchufarlos para que dejen de demandar electricidad.

Pero existen aparatos eléctricos que siguen empleando electricidad aun estando apagados. Ya mencionamos el televisor, pero podemos agregar la videocasetera y los reproductores de disco compacto de audio y de video. A la lista se añaden la computadora y su aparato de respaldo eléctrico, conocido como backup, y algunos monitores e impresoras, los cargadores de batería de teléfonos móviles y muchos más. Todos esos aparatos gastan electricidad aunque estén apagados, si permanecen conectados a la red eléctrica. Es lo que se conoce como consumo en modo de espera, standby o «carga fantasma».

¿Qué es el modo de espera?

El modo de espera es el uso mínimo de energía que tienen algunos equipos eléctricos conectados a la red eléctrica aun estando apagados, o no cumpliendo la función principal para la que fueron creados. Lo antes dicho no diferencia entre los equipos que realmente no están haciendo función alguna, y otros como el control remoto de un televisor, que está a la espera de una orden del usuario para activar el equipo.

La práctica demuestra que la cuestión del modo de espera no es tan simple como parece. Existen cuatro formas de utilización de la energía eléctrica que son abarcados por el modo de espera. El modo off o de apagado, el standby pasivo, el standby activo y el conocido como encendido demorado.

En el modo off el equipo no realiza funciones visibles para el usuario, aunque internamente puede estar ejecutando funciones en la memoria u otras. El standby pasivo es el modo en que el equipo está esperando la orden del usuario para encenderse mediante un control remoto o está realizando una función secundaria como por ejemplo los relojes de los DVD, videocaseteras, minicomponentes de música u hornos de microondas. El modo activo del standby se aplica a equipos como las videocaseteras, grabadoras de disco compacto de audio y video y minicomponentes de música cuando estos están encendidos sin llevar a cabo su función principal. Por ejemplo, una videocasetera está encendida pero no está reproduciendo o grabando una cinta. El encendido demorado se aplica a los electrodomésticos que pueden ser programados para comenzar a ejecutar su funcionamiento a determinada hora de acuerdo con el deseo del usuario. Un horno de microondas se puede programar para que comience a descongelar pollo media hora antes de que el usuario llegue a su casa con el fin de abreviar el tiempo dedicado a la actividad de cocción.

Al denudo

Algunos aparatos eléctricos, fundamentalmente aquellos que poseen control remoto, poseen una fuente de alimentación interna que garantiza que una parte del circuito de dicho equipo permanezca a la espera de una orden del usuario. Así este arranca rápidamente, sin que el usuario tenga que desplazarse hasta el aparato y tocar algún botón. Ello es muy cómodo, pero tiene también un lado negativo para el país y para el medio ambiente, debido al aumento del consumo de energía eléctrica y la emisión de gases contaminantes.

Los equipos con modo de espera llevan una fuente de alimentación auxiliar que convierte la corriente alterna de la red eléctrica, en corriente continua adecuada a la necesidad de cada aparato específico para la función del modo de espera. La fuente de alimentación no se desconecta al apagar el aparato y este sigue utilizando electricidad.

En muchos equipos el standby se evidencia en la existencia de una pequeña lucecita o indicador, cuyo color puede ser rojo u otro. Varios tipos de televisores, por ejemplo, tienen un indicador que permanece encendido mientras el equipo esté apagado, pero enchufado. Las videocaseteras, lectores de discos de audio y de video y los hornos de microondas, poseen un reloj o temporizador que permanece siempre encendido. Esto indica que el equipo está en espera y aunque poca, está utilizando electricidad. Existen otros equipos que no poseen mando a distancia, que también tienen fuente interna de alimentación auxiliar y por eso consumen electricidad mientras permanezcan conectados a la red eléctrica. Así sucede con los cargadores de baterías de los teléfonos móviles, de los MP3 y MP4, los teléfonos inalámbricos, los backpus y las computadoras, entre otros.

Potencia pequeñita, pero...

Aunque la potencia eléctrica de los equipos en modo de espera es pequeña, el tiempo que estos están conectados en esta forma es grande, así como la cantidad de equipos que poseen esta función. Se estima que el gasto de electricidad de los aparatos en ese modo es responsable de hasta un diez por ciento de la electricidad en el sector residencial utilizada en los países desarrollados y es la causa del uno por ciento de las emisiones mundiales de CO2. El consumo en modo standby de los 3 700 millones de electrodomésticos con esa función en la Unión Europea, costó a sus propietarios en 2005 unos siete mil millones de euros y provocó la emisión de 20 millones de toneladas de CO2.

En Japón, el modo de standby es responsable del 7,3 por ciento de la electricidad utilizada anualmente en los hogares, mientras que en Hungría y Australia las cifras son 8,2 y 11 por ciento, respectivamente. Según la Corporación de Gestión de la Energía de Corea del Sur, la potencia promedio en standby demandada por los 300 millones de equipos electrodomésticos existentes en los hogares de ese país es de 3,66 W. Esta cifra tan pequeña provoca al país asiático pérdidas anuales valoradas en 476 millones de dólares. Para satisfacer esa demanda de electricidad, Corea del Sur necesitaría una central eléctrica de 850 MW funcionando todo el año. La Agencia Internacional de la Energía estima que a nivel mundial la función de standby provoca un consumo de electricidad de hasta 400 terawatt-hora al año, un tercio de lo cual corresponde a Estados Unidos de América, donde cada año se pierden por este concepto unos diez mil millones de dólares.

En Cuba

En nuestro país el uso de la energía por los aparatos eléctricos en el modo de espera o standby ha sido estudiado por especialistas de la Dirección de Uso Racional de la Energía del MINBAS y del Centro de Gestión de la Información y Desarrollo de la Energía del CITMA. Según cálculos preliminares, el consumo en el modo de standby podría representar cerca del 1,7 por ciento de la generación anual de electricidad en el país, lo que tiene asociado un gasto de combustible y recursos económicos.

Aunque esta cifra es relativamente pequeña respecto a otros países, es de esperar que si no se toman medidas, la misma crezca al aumentar el número de aparatos eléctricos con modo de standby. En el país se trabaja en crear disposiciones que regulen la importación de equipos de bajo consumo en el modo de espera. Sin embargo, no existe una campaña informativa y educativa al respecto.

Para evitar el despilfarro energético que se produce con el modo de espera y proteger los equipos contra las descargas atmosféricas, se deben desenchufar los equipos eléctricos una vez que ya no los vamos a usar, agrupar las tomas de varios aparatos en una regleta provista de interruptor para poder apagarlos de una vez y no dejar cargadores de baterías conectados a la red eléctrica.

El sistema operativo Windows incorpora un sistema de ahorro que permite que las computadoras pasen a un estado de «suspensión» en el que utilizan muy poca energía. Si se activa un refrescador de pantalla, la computadora continúa activa mostrando gráficos o imágenes y no ahorra. Es mejor dejar que Windows apague el monitor de forma automática. Siguiendo estas recomendaciones, protegeremos los equipos y cuidaremos la economía y la calidad del aire que respiramos.

* El autor es especialista de CUBAENERGÍA y miembro de CUBASOLAR.

 Potencia de algunos equipos en standby pasivo   Equipo     P (W)   Televisor PANDA       3   Videocasetera       6   Computadora y backup     13   Horno de microondas       1   DVD       6   Impresora de chorro de tinta       1

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