Programa de los Joven Club Móviles celebra su aniversario 20

Esta iniciativa ha llevado el estudio de la computación a comunidades en las que aún noexisten instalaciones, principalmente en zonas rurales y montañosas

Autor:

Juventud Rebelde

Los Joven Club Móviles ayudaron a que muchachos de todo el país, movilizados para la recuperación de la Isla de la Juventud, aprendieran computación y se comunicaran por correo electrónico con familiares y amigos. Foto: Roberto Díaz Martore Estamos en Cienfuegos en el año 2002. El niño Alejandro Cabrera Suco tiene nueve años y es un escolar con retardo en el aprendizaje. Sin embargo los atractivos de la computación y el amor de los instructores lograron motivarlo para realizar diferentes actividades frente al ordenador, alcanzando a integrar fácilmente los contenidos de otras asignaturas.

Este salto humano fue posible gracias a los llamados Joven Club Móviles, a los que este pequeño llegó a llamar «mi guagua». Mas no es la única historia por la que podría medirse el valor de esta iniciativa, la cual cumple este 6 de junio sus primeros 20 años.

En la provincia de Granma fue un aliciente para la comunidad de Niquero luego del paso del devastador huracán Dennis (julio de 2005). En fecha más cercana este invento criollo sirvió para que jóvenes de todo el país movilizados para la recuperación de la Isla de la Juventud aprendieran computación y pudieran comunicarse por correo electrónico con familiares y amigos.

Nace una idea

En 1988 las Brigadas Técnicas Juveniles (BTJ) de la provincia de Villa Clara desarrollaron una exposición en la que se exhibieron los resultados de un concurso lanzado para los brigadistas, que estimulaba la creación de transformaciones en ómnibus marca Girón V, que les habían sido donados.

En ese momento salió a la luz, por primera vez, un Joven Club Móvil, como alternativa que llevaría la computación a aquellas comunidades en las que aún no existiesen instalaciones, principalmente en zonas rurales y montañosas.

Este 6 de junio celebran junto a la familia cubana los 20 años de labor comunitaria del primero de estos móviles, que gracias a sus relevantes resultados abrió el camino a que surgieran otros en las provincias de Pinar del Río (1991), Cienfuegos (2002), Granma (2003), y el municipio especial Isla de la Juventud (2004), sumando cinco ya en todo el país.

Para que estos ómnibus cumplieran su nuevo objetivo era necesario un rediseño de su interior, adaptándolo a las características de un laboratorio de computación. Primeramente se aisló la parte delantera del resto, que fue hermetizado completamente para incorporarle climatización; se sustituyeron los asientos para pasajeros por puestos de trabajo fijados al piso, cada uno con una computadora y su correspondiente asiento; fueron incorporadas luminarias, y se ubicó en la pared delantera una pizarra, y de esta manera todo quedó ingeniosamente listo para echar a rodar.

Contando prácticamente con los mismos medios que una instalación típica, cada uno de estos móviles fueron puestos en manos de dos instructores y un chofer, encargados de llevar esta ciencia a los lugares necesarios.

Desde entonces fueron esenciales en el fomento de una cultura informática en comunidades rurales y contribuyeron a la informatización de la sociedad cubana.

Al igual que las demás instalaciones, estos móviles cuentan con una amplia variedad de servicios instructivos y educativos, íntegramente gratuitos para todos. Se destacan además por su labor educativa en centros penitenciarios, donde los reclusos han tenido la oportunidad de matricular en cursos e interactuar con las nuevas tecnologías.

También es importante el trabajo realizado con personas cuyas limitaciones físicas les imposibilitan trasladarse a las instalaciones. Los móviles llegan hasta sus casas y como oferta de recreación sana y atractiva, fundamentalmente entre jóvenes y niños.

Pudiera parecer utopía que un país del Tercer Mundo, sometido al más cruel bloqueo económico, desarrolle programas como este, ejemplo de lo que se puede lograr si existe voluntad política. Estos 20 años no han sido de ninguna manera fáciles de enfrentar, pues las limitaciones son evidentes, pero lo más importante son los resultados y el compromiso de continuar por los caminos de la informática.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.