Homenaje juvenil a mártires de la Revolución

Presentan en La Habana libro dedicado a Frank País. En tributo a él y a sus compañeros colocan ofrendas florales de Fidel y Raúl en el cementerio de Santa Ifigenia

Autor:

Juventud Rebelde

«Hay un verso que siempre me conmueve. Lo dijo Raúl Castro Ruz, cuando conmemoramos el aniversario 50 del asesinato de Frank País: “Todo un pueblo lloró su valentía”».

Lo recordó en la mañana de este jueves el poeta César López, Premio Nacional de Literatura, cuyo libro Silencio en voz de muerte, dedicado a «David» —nombre de guerra de Frank— fue presentado por Fernando León Jacomino, presidente del Instituto Cubano del Libro, en el acto de homenaje de la Juventud cubana al Día de los Mártires de la Patria, efectuado en el Museo de la Revolución, junto al Memorial Granma, en La Habana Vieja.

César López hizo una semblanza del noble luchador clandestino santiaguero —su coterráneo y amigo—, asesinado en el Callejón del Muro, en Santiago de Cuba, el 30 de julio de 1957 y cuya muerte da nombre simbólico al Día de los Mártires de la Patria.

El poeta leyó varios fragmentos de su libro, escrito en 1957, publicado por primera vez en 1963 y ahora reeditado.

Uno de los sucesos más emotivos de este homenaje juvenil, fue la colocación, a la vista de todos, sobre soportes verticales forrados de telas con los colores de la bandera cubana, de objetos personales de Frank: sus zapatos negros de cordones, su pistola automática y la mochila verde olivo con que subió a la Sierra Maestra a entrevistarse con Fidel en plena guerra de liberación.

El acto, organizado por la UJC, contó con la participación de combatientes de la Unidad de Ceremonias y la Banda de Música del Estado Mayor del MININT.

En Santiago de Cuba fueron depositadas ofrendas florales a nombre de Fidel y de Raúl, de los Consejos de Estado y de Ministros, del pueblo de Cuba y del pueblo santiaguero, en el cementerio de Santa Ifigenia, en homenaje a Frank País y a los caídos en las gestas libertarias.

El tributo se inició al amanecer con el depósito de flores, el mensaje de sus compañeros de luchas y el compromiso de las nuevas generaciones en el Callejón del Muro, el mismo rincón en que sería ultimado el héroe y su fiel compañero Raúl Pujols, el 30 de julio de 1957.

Minutos más tarde el homenaje se prolongó hasta la Placita de los Mártires, habitual sitio de reunión de los jóvenes luchadores clandestinos, donde tras otra ofrenda, los jóvenes santiagueros, en la voz del segundo secretario del Comité Provincial de la UJC, Yoenis Céspedes, ratificaron que la sangre derramada por nuestros mártires es el mayor acicate de los nuevos.

Al final de la tarde, un haz de pueblo similar a aquella multitud solidaria que 52 años atrás llevara en hombros el cadáver del Jefe de Acción y sabotaje del Movimiento 26 de Julio, elevó el recuerdo del joven maestro, de Raúl Pujols, y de todos los mártires, en la tradicional peregrinación desde el centro de la Ciudad hasta la necrópolis local.

Durante la noche, la Orquesta Sinfónica de Oriente, conducida por el maestro Guido López Gavilán y con la participación de agrupaciones corales de la ciudad, ofreció un concierto homenaje dedicado a los hermanos Frank y Josué País.

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