Murió la última nieta del digno oficial español Federico Capdevila

Yolanda Civera Capdevila, nieta de quien defendiera a los jóvenes estudiantes de Medicina cubanos injustamente fusilados por el ejército colonialista español en 1871, falleció a los 85 años

Autor:

Juventud Rebelde

LAS TUNAS.— Yolanda Civera Capdevila, nieta de Federico Capdevila, el oficial ibérico que defendió con dignidad y valentía a los jóvenes estudiantes de Medicina injustamente fusilados por el ejército español en 1871, falleció de muerte natural a los 85 años de edad en esta ciudad, donde había tomado residencia permanente desde 1997.

La historia de esta santiaguera de cuna e hija única de Eva, la más pequeña de los cinco vástagos de Federico, la reseña para JR Katiuska Lugones Escalante, nieta de la extinta y tunera de nacimiento: «El primero de la familia en contactar con Las Tunas fue mi papá, hijo único de abuela Yolanda, quien, al graduarse de piloto, vino para acá, conoció a mi mamá y se casó con ella», recuerda.

«Aquí vivió más de 20 años y nací yo. Luego se divorció y se fue para La Habana. Murió en Venezuela, en el accidente de una aeronave de Cubana de Aviación ocurrido en diciembre de 1999, de la cual era piloto.

«En Santiago de Cuba quedaban mis abuelos —continúa Katiuska. Mi padre siempre quiso que ambos vinieran a vivir conmigo para que nos cuidáramos mutuamente. De sus tres nietas, yo era la mayor y ya tenía a mi primer hijo. Ellos decidieron hacer el viaje. A los pocos años mi abuelo murió. Abuela siguió en mi casa hasta su último momento».

Yolanda no llegó a conocer a su abuelo Federico, pero sí tuvo acceso desde muy joven a fotografías suyas, así como a objetos personales y documentos inéditos, la mayoría de los cuales su familia donó al museo Emilio Bacardí, de la Ciudad Heroína. Al museo provincial Mayor Vicente García, donó la pluma original de Federico Capdevila, una pieza de inestimable valor dentro de los fondos de la institución.

Yolanda Civera Capdevila, quien será sepultada hoy en el cementerio municipal, era la última descendiente directa de aquel hombre que confirmó una frase martiana: «Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres».

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.