Las terribles zancadillas del bloqueo

Debido a las presiones del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba, la empresa mixta Los Portales S.A. sortea sistemáticamente obstáculos a sus producciones

Autor:

Zenia Regalado

GUANE, Pinar del Río.— Si el asunto no resultara tan serio, provocaría risa o quizá fuera motivación para alguna caricatura de humor político de esas que encierran mensajes más abarcadores que mil palabras.

Mario Venero Bencomo, director de la planta productiva Los Portales, en Guane, perteneciente a la Empresa Mixta de igual nombre encargada de producir refrescos y agua, afirma: «Esta bandeja de cartón tenía el 13 por ciento de componentes norteamericanos, por esa causa nuestro socio comercial mexicano nos dijo que el convenio no podía continuar».

Se puede dar crédito a situaciones de este tipo solo si se llega al lugar de los hechos y se escuchan estos sucesos narrados por quienes los enfrentan cotidianamente.

Mientras recorremos la línea productiva de latas de refrescos, el directivo relata otras múltiples anécdotas que dan cuenta de las terribles zancadillas que han tenido que sortear por causa del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba.

«Tiempo atrás, la empresa mixta a la que pertenece esta planta, tenía un único proveedor de latas y tapas, Fensa, de México. Pero comenzaron los obstáculos con las bandejas de cartón —que ahora adquirimos en El Salvador y que sustituiremos por nylon—, después ocurrió lo mismo con las piezas de la tapadora marca Angelo, pues tenían elementos de procedencia norteamericana.

«Similar situación se dio con los sopladores de aire encargados de eliminar el condensado de refresco alrededor de la tapa de la lata, lo cual puede provocar que ella se dispare».

Ante tantos inconvenientes hay dos alternativas: sustituir los equipos o buscar un nuevo proveedor. Esa es la historia de varias empresas mixtas cubanas sobre las que incide la aberrante política del bloqueo económico.

La planta productiva Los Portales disponía de dos de los citados sopladores —cada uno de ellos costó 12 000 dólares. Los innovadores de la entidad tuvieron que hacer milagros, antes que apareciera otro proveedor, aclara Venero Bencomo.

Una firma brasileña le comunicó en febrero a Los Portales S.A. que no podían efectuar una transacción acordada, y alegaron que no tenían capacidad productiva después de que el negocio ya estaba listo para ser iniciado. Ni siquiera con la mediación del socio Nestlé pudo llevarse a cabo lo convenido.

Ahora esta empresa tiene un nuevo proveedor que ha dado facilidades de pago, y a quienes se les compra la mayor parte de las latas que necesita la planta productiva al año.

Los jaleos por el bloqueo —añade el directivo— son diversos. «Muchas veces no se puede comprar en Latinoamérica donde se maneja el dólar, sino que hay que ir a Europa y enfrentarse al euro, por lo cual los desembolsos son mayores».

Al abordar el tema recordábamos lo expresado hace varios años por la escritora española Belén Gopegui. Ella comparaba el hostigamiento a Cuba con el movimiento continuo a una hoja de papel en la cual alguien dibuja.

Mercado interno

En 2008 esta planta —que se abastece del agua mineral natural del manantial Los Portales— produjo 156 millones de latas de refresco y 40 millones de pomos plásticos con refresco y agua para el mercado interno.

El pasado mes de febrero comenzó una inversión de un millón de dólares fundamentalmente en la línea de latas.

Once años cumplió la fábrica el pasado mes de junio y entre sus fortalezas se señala que en ese tiempo no han variado el producto; a pesar de la crisis no se ha rebajado ningún componente, por lo que los consumidores mantienen su aceptación.

A unos 150 000 dólares asciende la producción diaria de la planta Los Portales, de la cual salen 12 tipos de refrescos de la marca Ciego Montero, entre ellos Tukola, Naranja, Gaseosa, Limón, Piñita y Mate, además de Tropicola, Kachito, Najita y Jupiña. Tukola y Gaseosa son los más vendidos.

La localización de manantiales para fomentar esta industria de las aguas minerales naturales tuvo lugar a finales de la década de los 70. Después de analizarse las cualidades organolépticas de las aguas y su pureza, el Ministerio de la Industria Alimenticia, mediante la Empresa de Bebidas y Licores de Vueltabajo, construyó una fábrica que primero produjo agua natural y después carbonatada. Posteriormente fabricó refrescos embotellados en envases de vidrio.

En 1995, surgió una empresa mixta entre Coralsa y la firma italiana Sanpellegrino, de fama universal y que en 1999 fue adquirida por el grupo Nestlé. Se acometió una inversión de más de 20 millones de dólares que transformó totalmente las viejas instalaciones. Fueron construidos tres pozos en la zona del manantial, lo cual asegura que la producción no se detenga.

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