Décimo Pleno del Comité Nacional de la UJC ratifica apoyo a la Revolución

En el encuentro se dio a conocer la convocatoria al Noveno Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, que se celebrará el tres y cuatro de abril de 2010. Liberado Julio Martínez como primer secretario de la organización. Fue promovida a ese cargo Liudmila Álamo Dueñas, hasta ese momento segunda secretaria de la UJC nacional

Autor:

Alina Perera Robbio

La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) dio a conocer la convocatoria para la celebración de su IX Congreso durante los días 3 y 4 de abril del año 2010. El anuncio tuvo lugar este martes durante el X Pleno del Comité Nacional de la organización política de vanguardia, cuya última jornada transcurrió en la Escuela Nacional de Cuadros de la Juventud, Julio Antonio Mella, en la capital.

En voz de Liudmila Álamo Dueñas, integrante del Buró Nacional de la Juventud y promovida en la reunión a Primera Secretaria del Comité Nacional de la organización, se escuchó el texto íntegro de la convocatoria, donde la militancia proclama la convicción de no desarmarse nunca ideológicamente.

Igualmente quedó explícito que el desarrollo de la importante cita alistará, desde la base, a las nuevas generaciones con miras al amplio proceso de reflexión que servirá de pórtico al VI Congreso del Partido Comunista de Cuba.

Resaltando lo imprescindible de meditar abierta y francamente sobre aquello de lo cual dependa el fortalecimiento de la UJC, han sido convocados todos los jóvenes para enfrentar actitudes que debiliten a la Revolución, alentados en la certeza expresada por Fidel en la Universidad de La Habana el 17 de noviembre del año 2005, de que nuestros propios errores entrañan el mayor de los peligros posibles para la nación.

Sobre los instantes actuales que vive la juventud cubana, el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, José Ramón Machado Ventura, resaltó que estos son cardinales para cada uno de los que tienen por delante el porvenir, y en especial para quienes ocupan un espacio en la vanguardia, para cada estructura de dirección, para quienes tienen alguna responsabilidad dentro de la organización juvenil.

Estos son tiempos —comentó Machado— en los que la juventud tiene que crecerse para hacer posible la perdurabilidad de los logros de nuestro socialismo. «Tenemos confianza en esa juventud, la de hace cien años, la del siglo pasado, la del siglo presente, esa juventud que está representada en ustedes», añadió el también miembro del Buró Político, quien destacó el «aprecio que siente la dirección de la Revolución por la tarea que los nuevos puedan hacer».

El dirigente cubano dijo a los delegados que ellos forman parte de una juventud tan capaz y grande como cualquier otra, aunque con los retos y complejidades de su momento histórico. «Ustedes están viendo lo que nosotros imaginamos», confesó a los presentes, en clara intención de aludir a la inmensa responsabilidad que hay en la necesidad de mantener lo logrado, y seguir hacia delante.

Sin dudas comienza una nueva e intensa etapa de trabajo a partir de la convocatoria dada a conocer en este X Pleno que contó, además, con la presencia del miembro del Buró Político y ministro de Salud Pública, José Ramón Balaguer Cabrera, el vicepresidente del Consejo de Ministros, José Ramón Fernández Álvarez, así como funcionarios del Comité Central del Partido y otros dirigentes.

Asunto imprescindible

La responsabilidad de la UJC en la atención a la Salud Pública fue el tema que abrió los análisis de este martes. Al respecto, el dirigente juvenil Julio Martínez Ramírez señaló que una reflexión de esa naturaleza tuvo lugar en más de una ocasión, desde los días del VIII Congreso de la Juventud Comunista, hasta hoy, por la trascendencia que entraña para la sociedad, y porque, entre otras razones, más de 120 000 jóvenes laboran en el sector de la Salud, y más de 76 000 son militantes.

Varios delegados hicieron uso de la palabra, entre ellos, el médico granmense Aníbal Ramos, quien habló de la necesidad de aplicar creativamente los conocimientos adquiridos, justo ahora cuando el país demanda una mirada racional, flexible, que pondere la cultura económica.

Resultó recurrente la idea de que solo si no se derrocha, si se optimiza el uso de los recursos disponibles, podrá sostenerse, extensivamente y con calidad, la atención médica. Por supuesto, como dijo un joven, ese concepto solo tiene sentido si va acompañado de un alto nivel profesional, ético, humanista y político, presente en cada trabajador de un universo tan sensible para todos.

Otras miradas afloraron en la jornada, entre ellas, las referidas a que los mejores profesionales se destaquen en todas las batallas; y a que los jóvenes estén conectados con las principales problemáticas de sus centros laborales.

Una reflexión con múltiples aristas ofreció el titular de Salud, José Ramón Balaguer, para quien las principales problemáticas del sector pasan por dos ángulos: el económico y el ideológico.

El tema —afirmó— es de extrema importancia y trascendencia para la Revolución, como para ser discutido, analizado, en el seno de todas las fuerzas políticas, administrativas y sociales del país, en aras de lograr la solución a los problemas.

El ministro comparó la voluntad de emprender una reflexión de esta envergadura, con momentos cru-ciales de nuestra historia. En un momento como el actual, subrayó, se acometen medidas concretas en el terreno de la economía, de las actividades productivas, encaminadas a disminuir al máximo los costos. Es algo que también resulta vital para el sector de la Salud Pública que ni siquiera en los momentos más difíciles retrocedió en sus principales conquistas.

Pensar en cómo fortalecer una cultura económica en el sector de la Salud, añadió el ministro, no es una simple medida, no es un simple elemento administrativo, sino algo determinante para el destino de la Revolución.

«Si no somos lo suficientemente eficientes en el terreno de la producción agrícola, industrial, y en el uso de los recursos en Salud Pública, no estamos haciendo todo lo que la Revolución necesita. Si no logramos eso, por mucho sentimiento revolucionario que tengamos, en la práctica no estaremos contribuyendo a que la Revolución se consolide», dijo Balaguer.

En otro momento de su intervención, recordó una bella imagen: la salud pública revolucionaria nació en una mochila, esa que vino con el Che. «Ahí está la esencia del concepto de salvar vidas independientemente de los recursos disponibles: en la actitud, en el conocimiento, en la entrega, lo mismo si es con la mochila o desde una de nuestras instituciones bien equipadas».

El ser humano está por encima de todo; él es el horizonte y el sentido de cuanto se haga, afirmó el titular. «La Revolución actúa por el ser humano, y para resolver los problemas del ser humano, de ahí la trascendencia que tienen sectores como la educación y la salud».

Lo que no nos puede pasar nunca —enfatizó— es que quede un paciente sin ser atendido. Nuestra humanidad hace la diferencia. «Si nosotros creamos condiciones en nuestras instituciones, si en la conducta y la actitud de todos los trabajadores de la Salud Pública está el paciente por encima de todo, entonces están creadas las condiciones para hacer cosas en cualquier dirección».

Por su parte José Ramón Machado Ventura convocó a los jóvenes a cuidar esos espacios claves para la Revolución que son la educación y la salud. «No podemos permitir retroceso alguno», dijo.

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