Desvelos sobre la tierra de gente laboriosa

Desde hace varios meses la cooperativa de producción agropecuaria Victoria de Girón superó el plan productivo del año anterior, y ahora trabaja fuerte por aumentar la producción de leche y lograr mayores volúmenes de arroz y otros granos

Autor:

Yoelvis Lázaro Moreno Fernández

LAS CRUCES, Corralillo, Villa Clara.— Con el cantío de los gallos, hombres con guatacas al hombro caminan desde temprano alentados por el primer buchito de café. Y ahí, en ese desfile de vuelta a la tierra, también se descubren fragancias femeninas y sonrisas jóvenes.

Poco después de la partida a los sembradíos, una pequeña escuela abre sus puertas en el batey. Con los niños en el aula, un silencio mañanero conquista el centro de este humilde asentamiento campesino, donde suele recibirse a los visitantes y brindarles, entre bromas matizadas por la nobleza agraria, lo que en el campo siempre sobra: trabajo.

Justo en el otro recodo del caserío están las oficinas y los almacenes del alma de la comunidad: la cooperativa de producción agropecuaria (CPA) Victoria de Girón. Pero allí solo se registran las estadísticas y los planes productivos, porque los verdaderos resultados de la entidad se comprenden mejor si el visitante se adentra campo adentro.

Tocando la tierra

La mirada atrapa al instante un conjunto de áreas perfectamente surcadas y limpias. Algunas ya exhiben rastros de frijol y plátano. En cambio, otras aún necesitan conservar a buen recaudo sus frutos que crecen escondidos, pero que pronto podrán extirparse del suelo y sumarse a la mesa: malanga, boniato…

Desde un costado de los surcos, el presidente de la CPA, Gilberto Rivero Bermúdez, puso énfasis en los rendimientos de esos dos cultivos, pues la cooperativa logró recoger en la última cosecha alrededor de 6 000 quintales de boniato por caballería y más de mil de malanga, producciones que mayoritariamente se distribuyen en este municipio y otras zonas de la provincia, y con las cuales se garantiza también el autoconsumo de la comunidad.

«Actualmente el ingreso promedio mensual por trabajador se ubica por encima de los 1 500 pesos. Desde hace varios meses se superó el plan productivo del año anterior, y ahora se trabaja fuerte por aumentar la producción de leche y lograr mayores volúmenes de arroz y otros granos. En la pasada zafra del frijol aportamos más del 50 por ciento del cosechado en todo Corralillo.

«Aquí solo se consume combustible para la preparación de los suelos. Todo lo demás, tanto en la siembra como en la cosecha, se realiza con tracción animal, por lo que somos uno de los centros agrícolas que más contribuye al ahorro energético».

En el último lustro puede hablarse en la Victoria de Girón de un ligero incremento de jóvenes vinculados a las tareas agrícolas, lo cual todavía resulta insuficiente para el relevo generacional de la entidad. Para ello, comentó Gilberto, hoy se impulsa la creación de círculos de interés en la escuela de la comunidad, con el propósito de incentivar desde temprano inquietudes por la agricultura.

Fragancias y desvelos de gente laboriosa permiten vaticinar un futuro muy productivo en Las Cruces. Mientras el mundo gira acelerado al compás de los tiempos modernos, aquí, en este paraje limítrofe con la provincia de Matanzas, donde no se sufre el bullicio citadino ni el claxon estrepitoso de los carros, los días de trabajo se tornan tranquilos, dulces, al igual que ese boniato amarillo y blando que suele darse como bendición por estas tierras.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.