Homenaje a Cristóbal Labra

Se cumplieron por estos días 44 años de la muerte heroica de este joven, miembro de la columna Luis Ramírez López, movimiento juvenil orientado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, y que la UJC llevó a su máxima expresión

Autor:

Roberto Díaz Martorell

La reforma, Isla de la Juventud.— Justo en el lugar donde cayera el joven Cristóbal Labra Pérez, un 23 de junio de 1966, sus hermanos Bárbara y Ángel Labra Pérez depositaron una ofrenda floral en compañía de pioneros, miembros del Buró Municipal de la UJC, columnistas de la década del 60 y habitantes del poblado La Reforma.

Malena Barrueta, una de aquellas mujeres que vinieron a recuperar lo perdido después del paso arrasador del huracán Alma (1966) por la entonces Isla de Pinos, recordó que cuando Cristóbal falleció tenía solo 27 años, y hacía unos pocos días que había llegado a este territorio al llamado de la Unión de Jóvenes Comunistas.

Instó a los pinos nuevos presentes en la ceremonia a mirar hacia la historia local con profundidad, porque la realidad que viven hoy es en gran parte gracias al esfuerzo de los que una vez dejaron atrás sus aspiraciones personales y vinieron a producir alimentos, construir, educar y defender la Isla.

«Muchos regresaron al cumplir con la misión, otros nos quedamos para continuar la obra; ustedes serán los próximos que contarán a sus hijos y nietos cómo también contribuyeron a levantar esta Isla, pero para eso tienen que acercarse a la historia de estos hombres y mujeres que dieron su vida por convertir un sueño en realidad», dijo.

De igual modo resaltó el trabajo de las diferentes versiones de las columnas Aniversario 50 de la Revolución, quienes al igual que ellos vinieron a la Isla de la Juventud a resarcir los daños ocasionados por eventos hidrometeorológicos.

Cristóbal Labra Pérez, miembro de la columna agropecuaria Luis Ramírez López, murió tratando de sofocar un incendio en un almacén de abono. «Tres veces trataron sus compañeros de sacarlo y tres veces Cristóbal regresó a apagar el fuego hasta que el tóxico le impidió respirar», recordó uno de los maestros del seminternado Antonio Briones Montoto, ubicado en esa comunidad.

Hijo de padres humildes, Cristóbal pudo estudiar hasta cuarto grado. Cuando triunfó la Revolución se integró a las actividades revolucionarias incluyendo las Milicias, y participó en las movilizaciones de 1962 y 1963. En 1966 acudió al llamado de la UJC y llegó a la entonces Isla de Pinos para integrar la Columna Luis Ramírez López, en la que trabajó incansablemente.

El 23 de junio de ese mismo año perdió la vida, y se convirtió en paradigma para los miles de muchachas y muchachos que se integraron a este movimiento juvenil orientado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, y que la UJC llevó a su máxima expresión.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.