Creativos y enamorados de lo que hacemos

A pocas horas de haber sido elegida presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria, Maydel Gómez Lago conversa con nuestro diario sobre los retos, expectativas y desafíos que enfrenta la organización

Autor:

Mayte María Jiménez

Apenas 48 horas han transcurrido desde que Maydel Gómez Lago fuera elegida como la nueva presidenta de la Federación Estudiantil Universitaria. Sin embargo, a pesar del reto, esta joven cienfueguera no parece sentirse nerviosa. Habla segura, y en su rostro se reflejan las expectativas y sueños que ya quiere hacer realidad.

Su hablar es muy rápido pero coherente. A los 23 años, la graduada de Licenciatura en Educación siente, como nunca antes, que le llegó la hora de hacer su pedacito de historia, y que la meta no es cosa fácil pues «dirigir es un deber».

Tiene ante sí la responsabilidad de continuar el liderazgo de la FEU, una de las organizaciones más revolucionarias de la historia de Cuba, y para eso confiesa ser «una sola persona, la hija, la hermana, la joven mujer, la novia, la vecina, la dirigente… consciente del sacrificio que esta responsabilidad conlleva, pero la misma todo el tiempo, y creo que eso me convierte cada día en mejor ser humano».

Desde su elección como presidenta de brigada en la Universidad de Ciencias Pedagógicas de la provincia de Cienfuegos, Maydel transitó por diversas responsabilidades en la provincia, y luego en la dirección nacional de la organización, donde ocupaba el cargo de vicepresidenta.

Para ella, alcanzar tan importante responsabilidad no es más que el deber de seguir cumpliendo con los propios estudiantes que la eligieron, representarlos, canalizar las inquietudes y problemáticas de los universitarios de hoy.

—Uno de los señalamientos en el Consejo de la FEU, recurrente en otros análisis, es el papel aún insuficiente de la brigada como célula básica de la organización. ¿Cómo lo solucionarías?

—Tenemos dos planos en los que hay que enfatizar el trabajo, uno es el político-ideológico y otro es la vida académica, de manera que podamos aportar a la sociedad un mejor profesional.

«Ello depende del trabajo en la brigada, de los debates y los análisis que surjan de forma espontánea. Sabemos que no es tarea fácil y que no se resuelve solo porque se apruebe, pues pasa también por la preparación que logremos en cada dirigente.

«La brigada tiene que ser como una familia, el centro del análisis y la reflexión en torno a las problemáticas que existan, a las realidades de todos sus integrantes».

—En el plano político-ideológico, ¿qué hacer para sensibilizar y estimular a los estudiantes?

—Lo primero sigue siendo la preparación de los dirigentes, pues al final ellos tienen el reto de convocar a todos los universitarios. Debemos buscar formas novedosas que logren la identificación de los estudiantes con ellas, a pesar de sus diferentes modos de pensar, y sensibilizarlos con las ideas que han forjado a esta organización revolucionaria.

«Se trata de sentir que es responsabilidad de cada uno de nosotros que la Revolución se siga fortaleciendo. Es nuestro deber llevarla adelante».

—¿Cómo lograr que la organización sea al mismo tiempo desenfadada y alegre?

—No se trata de concentrarnos en crear nuevos espacios recreativos, sino de fortalecer los que tenemos. La universidad cuenta con un buen movimiento cultural y deportivo que convoca a cientos de estudiantes de todas las carreras. Tenemos artistas aficionados muy queridos por los estudiantes. Debemos concentrarnos en cuestiones claves: creatividad y enamorarnos de lo que estamos haciendo».

—¿Desde la FEU se puede ayudar a quienes llegaron a las universidades sin la suficiente base académica?

—Lograr un mejor profesional para la sociedad no depende solo del trabajo de los profesores y del estímulo del grupo o la brigada, sino de la autopreparación de cada joven. Cada quien debe ser responsable de su formación y hacer lo más que pueda por ser un mejor graduado, para que los años en la universidad no hayan sido en vano.

«El profesor es la guía, señala el camino por donde ha de seguirse, pero de nosotros depende llegar al destino final».

—¿Qué significa dar continuidad al liderazgo de la FEU, una organización que tuvo entre sus fundadores y su presidencia a jóvenes como Julio Antonio Mella y José Antonio Echeverría?

—Esas personalidades serán sin duda líderes eternos de la FEU, ellos nos hicieron el camino. A nosotros nos toca mantenerlo y fortalecerlo. En lo personal el reto es enorme, pues es una organización con una historia muy rica, que es también la génesis de nuestra Revolución y de Cuba.

—Como joven, universitaria y dirigente, ¿cómo sueñas la Cuba del futuro?

—Apuesto a una Cuba eternamente socialista y revolucionaria. Desde nuestro pedacito nos queda lograr ser jóvenes universitarios cada vez más preparados, dispuestos, creativos y mejores seres humanos.

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