Las líneas del futuro

Todo lo que se discuta y apruebe en el VI Congreso del Partido, vanguardia de la nación cubana, va a repercutir en la sociedad, pero especialmente en los jóvenes. Un equipo de este diario intentó hacer una primera pulsada sobre las expectativas creadas en este crucial sector por la reciente publicación del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social

Autores:

Nelson García Santos
Zenia Regalado
Yailin Orta Rivera
Yahily Hernández Porto
Amaury E. del Valle
Osviel Castro Medel
Hugo García
Yoelvis Lázaro Moreno Fernández
Héctor Carballo Hechavarría

Desde la publicación hace unos días del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social que deben discutirse en el próximo VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, no pocas «esquinas calientes» se han sucedido con este tema a lo largo de toda la nación.

El solo hecho de que se buscara en los estanquillos con mucha avidez, demuestra la gran expectativa que los temas recogidos en el documento han suscitado en toda Cuba.

Y no es para menos. El propósito de plantearse a profundidad revisar los caminos económicos y sociales que regirán al país en los próximos años, y no hacerlo solo en la sesión final del Congreso, sino involucrar en ello a todo un pueblo, es para muchos un motivo de estímulo.

Nadie quiere «quedarse fuera» en dar su opinión. Y es que todos los consultados por Juventud Rebelde, se sienten «tocados» por alguno de los «Los Lineamientos», como ya la gente los reconoce en la calle.

Pero quizá nadie como los jóvenes tengan tanta avidez por participar de ese rico debate, en el cual bien se sabe que más allá de un documento se está trazando sobre el papel las líneas de lo que será la Cuba del mañana, porque en buena medida tocará a ellos darle color a ese dibujo que todos queremos de un país mejor.

Las líneas de todos

Rolando Peña es de esos que empezaron ya a hacer su propio centro de trabajo, pues del MINAZ pasó a manejar su bicitaxi por las calles de Holguín, y aunque se pasa buena parte del día pedaleando de un lado para el otro, desde su sillín oye y debate incluso con sus propios pasajeros cualquier tema, incluido «Los Lineamientos»

«Yo, por ejemplo, creo que lo de la dualidad monetaria es algo que debe acabar, pues ya se nos ha convertido en un obstáculo para que el país avance, acota en un respiro de los pedales.

Mientras, apenas unos metros más allá, Amílcar Garde, trabajador de la cadena TRD en Holguín y con la doble moneda en sus manos, apunta no hacia uno u otro Lineamiento, sino a «que se propongan soluciones que, en muchos casos, rompen con viejos esquemas que parecían inalterables en ese tema, y sintetizan las opiniones de la mayoría de la población. Eso es lo que creo que ha despertado mayores esperanzas», dice sin dejar de atender a los clientes que entran a la tienda.

Esa convocatoria a buscar nuevas fórmulas y a debatirlas entre todos, es quizá el mayor reconocimiento al llamado a la realización del próximo Congreso y a la publicación y análisis de sus lineamientos.

Meyra López Ramos, doctora del consultorio 17, de Paso Real, en Los Palacios, Pinar del Río, casi al otro extremo del país, parece como si estuviera escuchando al joven dependiente holguinero cuando dijo a JR que «hacía falta un congreso para perfeccionar el Socialismo».

Hablando sobre su esfera, una de las conquistas cubanas más importantes, reconoce que «en los lineamientos de la política económica y social del país se habla de la necesidad de mejorar la promoción y prevención en la Salud y de utilizar más el método clínico para llegar al diagnóstico gastando menos que con el método de laboratorio, que muchas veces se recomienda sin explotar los otros potenciales y en ello cada médico debe ganar en conciencia ante la situación de crisis mundial que eleva los costos y también afecta a la Isla».

Por su parte, Alie Pérez Véliz, de 33 años y profesor de Historia de Cuba y del Estado del Derecho en Cuba de la Universidad Hermanos Saíz Montes de Oca, añadió que los lineamientos económicos y sociales deben llevar un soporte fuerte de trabajo político para que la población entienda las transformaciones que se pondrán en práctica, como por ejemplo el curso para trabajadores, que será estrictamente en el verdadero tiempo libre de las personas.

Mientras, en opinión de Daima Cardoso Valdés, periodista de 36 años, con el VI Congreso del Partido, que se centrará en el perfeccionamiento económico, vamos camino al Socialismo del siglo XXI.

«Los lineamientos respetan las conquistas básicas, no se descuidó la cooperación internacional y tienen un fundamento económico a partir de toda la coyuntura internacional y nacional que ha vivido el país, incluyendo los huracanes; y uno se da cuenta al leerlos que las transformaciones para el logro de una mayor eficiencia son impostergables.

La lógica de cambiar

Revertir situaciones que son del todo ilógicas, como el hecho de que un país con tantas tierras no tenga en producción todo su potencial, o que un suelo tan productivo y un clima tan benigno deba depender en gran medida de las importaciones para alimentar a la población, están quizá entre los puntos más discutidos, donde cada cual parece tener su propia receta mágica.

Verlos ahora plasmados en los Lineamientos, puestos en la agenda de un Congreso que plantea definir las coordenadas que regirán al país, estimula a gente como Carlos Basulto Valls, quien trabaja como informático en la Delegación Provincial de la Agricultura en Camagüey.

«Este Congreso, la verdad que tiene tela por donde cortar. Espero discusiones que se acerquen a los problemas más generalizados del país, como el que tiene que ver con los salarios.

Este joven es de los que les ha gustado cómo se piensan las medidas, «sin apuros ni improvisaciones, para no fallar y hasta para tener tiempo de rectificar lo que haya que rectificar», comentó.

«En mi caso particular, aseveró, espero que con los Lineamientos para la Política de Ciencia, Tecnología e Innovación, la industria del software sea prioridad y que todo lo que se investigue se aplique en nuestra sociedad y que tenga un impacto económico y social. O sea, que no se engavete el conocimiento, que la informatización esté priorizada en los lugares más eficientes y de producciones grandes y de calidad», agregó.

Mientras, el matancero Yoanel Suárez Rodríguez es de los que esperan que al final se concreten las políticas trazadas, en especial para que se pueda equilibrar el modo de vida de los cubanos, para que no existan personas que no trabajan y viven mejor que aquel que trabaja».

Y desde la altura de sus 15 años, la estudiante Denise Hernández Guerrero, pone sobre el tapete la cuestión de que no se trata de un Congreso o unos Lineamientos hechos «solo para adultos».

«Los jóvenes estamos llenos de expectativas con el Congreso, porque —por ejemplo— dentro de los Lineamientos de la política económica y social que se aprobará están las transformaciones en la Educación».

Como ella, algunos encuestados esperan tener más conocimientos sobre las propuestas en este campo y los efectos que puedan tener en sus aspiraciones. Quieren saber cómo influirá en ellos las necesarias correcciones a realizar y cómo se engarzan sus ansias profesionales y los intereses que demanda el país.

También coincide con ella Letney Cruz Hernández, del IPU José Luis Dubrocq, quien sostiene que «el Partido, como máxima organización que dirige a nuestro pueblo, enfrenta este proceso con la máxima de nuestro Comandante en Jefe en su concepto de Revolución, cuando dice que se debe “cambiar todo lo que debe ser cambiado”».

A cada uno lo que le corresponde

«Ya era hora de romper la inercia para resolver los problemas económicos de nuestra sociedad, comenta la trabajadora textil Yanerey Rodríguez Rodríguez, de 27 años, al ser abordada por JR.

Avispada y nada corta de palabras, la joven se apresuró a sintetizar a su forma mucho de los Lineamientos cuando afirmó: «la solución a muchos problemas está, por supuesto, en asumir cada uno lo que le corresponde en cada lugar.

«¿De qué manera se van a mantener las conquistas de la Revolución sin una economía saludable en lo interno y externo? Pienso que sería imposible, por ello veo con esperanza los pasos que ya se dan para enrumbar nuestro propio socialismo», enfatizaba.

Para Maitte Ocaña Moreno, de 24 años y licenciada en Derecho, es muy bueno que se haga esta consulta popular, que tendrá en cuenta la opinión de cada cual, «como ocurre cada vez que la Revolución ha tenido que afrontar una decisión que involucra a toda la sociedad».

Otros, como la joven villaclareña Yoany Hernández Lucena, consideran que era ya imperativo estudiar a fondo la sociedad cubana.

«En la última década Cuba ha cambiado. Han sido muchas las transformaciones como resultado de no pocas exigencias. Las tensiones internacionales y la búsqueda de soluciones en el ámbito interno nos han llevado a resolver nuestros problemas entre lo urgente y lo importante. Y en esa toma de decisiones han quedado abiertas ciertas grietas que requieren cerrarse definitivamente».

Bien atinada resultó la reflexión del médico de 25 años Yuniesky García Sánchez, para quien «la economía será el tema clave, pero la razón básica de esa amplia problemática debe sustentarse en lo inevitable de producir y racionalizar los recursos con que contamos.

«Si no sentamos cabeza para buscar la manera de aumentar nuestras producciones internas con vistas a no depender tanto de un mercado internacional que cada día cambia y se complejiza más, entonces no podremos salir airosos de esta crucial etapa de desafíos.

«En cambio, si logramos conjugar las fuerzas, la inteligencia y la necesidad con el fin de convertir el desarrollo y la autogestión agrícola del país en una tarea estratégica, sistemática, de alta prioridad, y sobre todo bien organizada desde todos los ámbitos, entonces los resultados podían ser mucho más halagüeños».

Pulsando con énfasis en interrogantes que son compartidas por muchos de los abordados, la joven instructora de arte Ana Gladis Carballido razonaba que «uno está a la expectativa de todo lo que va a ocurrir, porque se trata de transformaciones serias de las que se tienen medianos conocimientos, algunas incluso bastante radicales. Pero lo más importante es la confianza de que la Revolución, seguirá pensando en el equilibrio, en no dejar sin respaldo a nadie. Y creo que en el Congreso tampoco puede descuidarse esa perspectiva. Los debates que allí se generen también han de ilustrar cómo los cambios no nos harán transformar jamás la verdadera esencia».

No perder el rumbo, pero también insertar como timoneles desde ya a quienes aún están muy lejos de peinar canas es otro de los aspectos señalados por muchos jóvenes, como la estudiante de décimo grado Cindy Villarreal, para quien los jóvenes tienen por derecho propio esa responsabilidad, aunque le corresponda a otras generaciones más experimentadas instruirnos en el ejercicio de prever, planificar, corregir errores, tomar decisiones a tiempo.

«Para que los de menos edad encontremos la conducción verdadera, hace falta que el tratamiento con la juventud sea siempre sistemático, flexible, edificador, con el propósito de que nosotros mismos nos veamos decisores y a la vez protagonistas de las proyecciones políticas, económicas y sociales del país».

La estudiante de 17 años Geldy González Castro apuesta por un Congreso en el que los intercambios nos permitan crecer, desarrollarnos.

Congreso en la calle

El advenimiento del VI Congreso del Partido, suceso que ha ganado espacio en el debate juvenil espontáneo que surge en la calle, en el aula, en el comedor, en el trabajo y hasta en la mesa de la casa, ha puesto sobre el tapete los problemas y contradicciones de la sociedad cubana actual.

Y es que ese Congreso, como decía uno de los jóvenes entrevistados, «ha llegado a la calle», porque no es solo para los militantes del Partido, como decía el camagüeyano Basulto Valls.

Valls, como el resto de los encuestados, significó que es esencial tener claro que no se le puede tener miedo a los cambios y que si en uno o varios de estos se fallara, con rectificarlo sería suficiente.

«Sin economía sólida y creciente en valores productivos no llegaremos lejos, pero hay que eliminar todo aquello que obstaculice la producción, las inversiones y la eficiencia, porque sin economía no se resolverán los problemas sociales que surjan en el camino», insistió por su parte Josué García Parrado, estudiante de tercer año de Ingeniería Eléctrica.

Tampoco faltan opiniones más dirigidas a temas específicos pero al igual transcendentes, como la de Dayana Martínez Jeune, profesora de Hockey sobre Césped, en el Combinado Deportivo Garrido, quien desea que se refleje en la cita partidista cómo se promoverá la práctica del deporte en el país.

«Nuestras escuelas deportivas tienen que ser para los estudiantes de mayor rendimiento y que en ellas se fomente el desarrollo del deporte, una regla que no deberá ser violada», afirmó.

Dayana corroboró que aunque en los Lineamientos del VI Congreso acerca del deporte estos recogen dichas prioridades, «en la base hay que concretarlos, porque si no, ¿dónde estarán los futuros deportistas del país?».

Ania Luisa Goitisolo, trabajadora de la Empresa CUPET, y Roberto Sánchez López, estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas, ambos de Ciego de Ávila, a pesar de ver el asunto desde perspectivas diferentes y con matices particulares, consideraron que el proceso de reducción de plantillas, como algo que atañe a muchos a la vez, debe desarrollarse paulatinamente y con justeza en su implementación en cada organismo u empresa.

El proceso de discusión de los Lineamientos apenas comienza y los jóvenes dentro de la sociedad, inician la exploración entre sus líneas para entender a cabalidad sus alcances y las implicaciones sociales y personales que pudieran derivarse de su aprobación e implementación.

Eylen Cutiño, estudiante de tercer año de Comunicación Social en la Universidad de Oriente, no tuvo reparos en reconocer que la pregunta sobre qué pensaba del tema era «difícil».

«Los jóvenes especialmente esperamos que nos aclaren las dudas que tenemos; porque nosotros, como toda la población, no tenemos todos los conocimientos respecto a la política económica que se está implementando y el proceso del Congreso debe ser muy esclarecedor», dijo.

Yamilé Arias, técnico medio en Contabilidad, de 30 años, señaló que tanto tiempo transcurrido entre un Congreso y otro es un motivo para que nazcan muchas expectativas, porque en ese espacio no han sido escasos los llamamientos a otros debates.

«No pocos jóvenes cubanos —apuntó— no hemos tenido la oportunidad de seguir en vivo un Congreso del Partido, porque hace 13 años que no se realiza un evento de esa magnitud. Éramos niños o demasiado jóvenes cuando se celebró el V Congreso. Por eso, aunque sabemos de otros por las referencias de nuestros padres, este va a ser especial para nosotros».

«Todo lo que se discuta y apruebe va a repercutir en la sociedad, pero especialmente en nosotros, porque somos los que vamos a acompañar el futuro».

Todo lo que se discuta y apruebe en el VI Congreso del Partido, vanguardia de la nación cubana, va a repercutir en la sociedad, pero especialmente en los jóvenes. Eso sienten quienes salieron al paso de un equipo de este diario que intentó hacer una primera pulsada sobre las expectativas creadas en este crucial sector por la reciente publicación del Proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social

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