Un nombre que resume el decoro de muchos

La vida del Ejército del Centro está marcada desde sus inicios por la victoria. Y ahora, 50 años después del acto fundacional, constituye un baluarte inexpugnable

Autor:

Nelson García Santos

SANTA CLARA, Villa Clara.— La historia tejida durante 50 años por el Ejército del Centro, resume un protagonismo escrito por muchos hombres, pero hay nombres imprescindibles, definitorios a la hora de desnudar el pretérito.

Muchos de aquellos jóvenes barbudos, todavía con el desenfado de los aires del guerrillero a cuestas y el olor a monte, protagonizaron el acto fundacional bajo la jefatura del inolvidable Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque.

A muchos se podría acudir para desempolvar las historias más íntimas, que están en la memoria individual de la que se nutre la general, casi siempre la más conocida, pero carente de los matices deslumbrantes.

De los orígenes

Fue este el primero de los ejércitos constituidos tras el triunfo de la Revolución, ante la necesidad de dejar atrás formalmente la etapa guerrillera y formar una agrupación militar regular.

Eran días tensos, de sucesos guerreros en el Escambray, donde se batía a los bandidos alzados que trataban de imponer el terror. La contrarrevolución interna arreciaba sus ataques, mientras se vislumbraba una invasión desde el exterior alentada y financiada por el Gobierno de los Estados Unidos.

En medio de esas circunstancias, el 4 de abril de 1961, en un lugar apartado del bullicio de esta ciudad, donde hoy radica la Escuela Provincial para la Defensa, surgió el indispensable Ejército del Centro.

En esta fecha se constituyeron la Jefatura y el Estado Mayor, radicados en Santa Clara, y luego comenzaron a organizarse las unidades, proceso momentáneamente interrumpido por la invasión mercenaria de Playa Girón.

La situación requirió ponerlo todo en el frente de batalla, para lo cual algunos de los batallones recién desmovilizados tras la limpia del Escambray, marcharon urgentemente al encuentro del enemigo.

El azar, o más bien la prepotencia imperial, propició la circunstancia para que el Ejército del Centro naciera victorioso, debido a que muchísimos de sus integrantes ayudaron a conquistar el triunfo en Playa Girón.

A partir de ahí se desarrolló y consolidó, entrelazando en su biografía acontecimientos trascendentales que resultan de obligada cita, como la movilización de más de 55 000 combatientes durante la Crisis de Octubre, el perfeccionamiento del arte militar mediante ejercicios, maniobras; y la preparación de unidades de la reserva y el apoyo a la población ante desastres naturales.

Hoy resulta una agrupación integrada por efectivos de las provincias de Matanzas, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, a la que la distingue una alta preparación combativa.

De lo individual

El coronel (r) Ramón Domenech Artiles, fundador del Ejército del Centro, es uno de esos hombres que tiene varados en la memoria recuerdos que aún hoy lo estremecen.

Él transitó desde el grado de sargento en el Ejército Rebelde hasta el de coronel en las FAR. Asumió responsabilidades a nivel de pelotón, compañía, batallón, división, cuerpo de ejército y sector militar municipal.

Por aquellos días fundacionales vivía el esplendor de sus 19 años. Ahora, cuando indagamos con él sobre sus vivencias, vuelve una y otra vez sobre hechos generales, porque, advierte, «el nombre del fundador de nuestro Ejército resume el decoro de muchísimos: el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque».

De inmediato hace una pausa, y su rostro se va agrandando hasta que, de súbito, se desahoga en palabras: «Siempre me impresionó, porque era una persona sumamente sencilla y modesta, con una integridad personal que te educaba en los principios de la Revolución».

Cuando lo conminamos a contar su propia historia, que es también parte de la del gran ejército, titubea. Entonces le recitamos un párrafo de su biografía que lo dice todo: sobrepasa los 40 años en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, recibió más de 45 condecoraciones y distinciones otorgadas por el Consejo de Estado y el mando de las FAR, dentro de las cuales se destaca la Orden por el Servicio Ejemplar a la Patria, además de felicitaciones del Comandante en Jefe Fidel Castro y del Presidente Raúl Castro por la actitud cabal durante el cumplimiento del deber.

Mientras escucha, notamos que la satisfacción le invade, pero se extingue tenuemente con un «es para mí un gran orgullo, pero solo he tratado siempre de cumplir con mi deber con la Revolución».

Confiesa que atesora muchos recuerdos que lo acompañarán hasta el último día. «Cómo olvidar aquella misión que me asignaron para ir a la provincia de Oriente a visitar a los familiares de nuestros compañeros caídos en la lucha contra bandidos».

Relata que tenía que ver cómo residía, qué ayuda recibían y qué les hacía falta. Estuvo como tres meses para localizar a todos los familiares, pues la mayoría residía en lugares muy intrincados.

Ni una palabra se le escucha acerca de los momentos en que se jugó la vida por defender sus ideas, aunque según su trayectoria fueron unos cuantos: la clandestinidad, la lucha armada contra la tiranía, contra los bandidos del Escambray y en Oriente; en la guerra en Angola y otras misiones especiales.

El día en que lo ascendieron a coronel había ido para el trabajo voluntario al frente de su tropa del Sector Militar Municipal de Santa Clara. De pronto le avisan que tiene que presentarse en la Jefatura.

—¿Qué pasa, hay algún hecho grave?, indaga.

—No, le responden.

—Pues bien, voy a terminar aquí e iré para allá.

Cuando llegó, como a la una de la tarde, al Estado Mayor del Sector Militar del municipio, le informaron que tenía que estar a las cinco en Matanzas para el acto por el aniversario de la victoria de Girón. Allí se enteró que lo iban a ascender a coronel. «Y ese 19 de abril de 1996 jamás lo olvidaré», enfatiza.

De combatientes como Domenech Artiles se nutre la historia de la agrupación militar del Centro, el mando más estable en la vanguardia, como lo calificó el General de Ejército Raúl Castro.

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.