Génesis de la historia Patria

Historiador matancero halló documentos originales de la alocución del Padre de la Patria al ser nombrado Presidente de la naciente República de Cuba en Armas, y la Proclama de Despedida a los Habitantes y al Ejército Libertador de los Departamentos Oriental y Occidental

Autor:

Hugo García

CÁRDENAS, Matanzas.— El investigador y museólogo cardenense Ernesto Álvarez Blanco aún se estremece cuando habla de la sorpresa que recibió durante su viaje a Barcelona en 2008. Allá, en un café, un anticuario le habló discretamente del hallazgo que realizó en la Ciudad Condal: el original de un documento que contiene la alocución de Carlos Manuel de Céspedes en Guáimaro, al ser nombrado Presidente de la naciente República de Cuba en Armas, el 11 de abril de 1869, y la Proclama de Despedida a los Habitantes y al Ejército Libertador de los Departamentos Oriental y Occidental.

El hecho ocurrió en noviembre de 2007, mientras se escudriñaba entre los bienes que se debían repartir por herencia a descendientes de una familia catalana, emparentados con el Marqués de Santo Floro.

«Estos documentos fueron escritos en ocasión de constituirse la República y despojarse a Céspedes del cargo de General en Jefe y encargado del Gobierno Provisional; por tanto, poseen, por su contenido y alcance, y sobre todo por las circunstancias en que fueron redactados, un valor patrimonial excepcional», refiere Álvarez Blanco.

Señala como un elemento importante a favor de la autenticidad de ambos documentos, la circunstancia de que junto a ellos se encontraron, en la misma caja fuerte en que fueron hallados en una casa de la calle Roger Lluriá, de Barcelona, un billete de un peso de la emisión de 1869, firmado de su puño y letra por Céspedes, y una proclama impresa de la República de Cuba en Armas, fechada en 1884.

Estos documentos históricos, y los originales de Céspedes, pudieron ser revisados y consultados por Álvarez Blanco en febrero de 2008, antes de que fueran a engrosar los fondos de un coleccionista barcelonés, ferviente admirador de Cuba y de su historia, el cual adquirió el valioso conjunto por una considerable cantidad de dinero.

«Los manuscritos parecen ser —en opinión del Doctor Eusebio Leal Spengler, Historiador de La Habana, y de Monseñor Carlos Manuel de Céspedes García-Menocal, biznieto del Padre de la Patria, a quienes consulté sobre ese particular— los únicos originales que se conservan de la referida alocución y Proclama de Despedida, pronunciadas por Céspedes en un momento crucial de la historia nacional», precisa el investigador.

«Ambas personalidades, profundos conocedores de la obra cespediana, coincidieron en afirmar que en el fondo patrimonial de la Isla no existe, que ellos sepan, documento alguno con un texto sobre un discurso final de Céspedes al ser proclamado el 11 de abril de 1869 Presidente de la República de Cuba, ni con el contenido íntegro de la Proclama de Despedida.

«Una versión de ambos documentos, los cuales cotejamos con los originales y coinciden al pie de la letra, fue publicada en Nueva York, por primera vez que sepamos, el 22 de mayo de 1869, cuando habían transcurrido 41 días de que fueran redactadas por Céspedes ambas intervenciones, en el conocido periódico separatista cubano La Revolución, que publicaba con frecuencia noticias y documentos procedentes del campo insurrecto.

—¿Por qué la alocución y la proclama aparecen juntas en un mismo documento?

—El hecho de que aparezcan juntas y en los mismos folios en los manuscritos aparecidos en Barcelona, en 2007, nos induce a pensar que fueron redactados por Céspedes el mismo día, posiblemente el 10 de abril, como indica la fecha de la Proclama, quizá cuando estuvo seguro de su elección como Presidente de la República de Cuba en Armas.

«Conviene decir que, según nos comentó Monseñor Carlos Manuel de Céspedes en la entrevista que sostuvimos con él en La Habana, en junio de 2009, su ilustre bisabuelo solía escribir previamente, a pesar de que era un buen orador, los discursos que él consideraba importantes o transcendentales, como es el caso del que nos ocupa.

«En la Proclama, mucho más extensa que la alocución, luego de llamar a sus antiguos subordinados conciudadanos y soldados de la Patria, les informa que el aceptar el cargo de Presidente de la República de Cuba lo lleva a deponer sus cargos de General en Jefe de los departamentos Oriental y Occidental y de encargado de su Gobierno Provisional. Asimismo, les alerta que la Cámara de Representantes, con sede en Guáimaro, es, desde el momento de su constitución, la única y suprema autoridad para todos los cubanos.

«Los originales de la alocución al ser nombrado Presidente de la naciente República de Cuba en Armas, y la Proclama de Despedida a los Habitantes y Ejército Libertador de los Departamentos Oriental y Occidental, constituyen por su contenido, alcance y trascendencia, cimientos indispensables de la nación cubana».

—¿Se conoce cómo los documentos originales llegaron a Barcelona?

—No sabemos a ciencia cierta cómo fueron a parar a manos de la familia barcelonesa, aunque algunos de sus antepasados tuvieron relación con la historia colonial de la Isla, lo que nos induce a pensar que pudieron haber sido adquiridos por ellos como trofeo de guerra, aunque resulta aventurado afirmarlo.

—¿Existe la posibilidad de que retornen a Cuba esos valiosos documentos?

—Continuaremos trabajando, con la ayuda de amigos y colaboradores, con vistas a lograr que un día no muy lejano estos documentos sean devueltos a la nación cubana para que formen parte indisoluble de su patrimonio, para siempre.

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