El futuro se edifica hoy

A solo un año de creado, el instituto preuniversitario urbano Batalla de Mal Tiempo, de Cienfuegos exhibe resultados favorables en la implementación de métodos educativos que redundan en la calidad del aprendizaje

Autores:

Yudith López Ramos
Onelia Chaveco Chaveco

CRUCES, Cienfuegos.— El joven Andy Molina cursa el 10mo. grado en el instituto preuniversitario urbano (IPU) Batalla de Mal Tiempo, en el municipio cienfueguero de Cruces. Al comenzar en esta enseñanza no podía imaginar cuánto iba a cambiar su vida.

«Cuando terminé el noveno grado y opté por el pre, mis amigos me decían que iba a disfrutar mucho porque en esas escuelas todo era más “suave” y podías comportarte como quisieras, en definitiva ya era casi un hombre; sin embargo, la realidad fue bien diferente. Con mi ingreso al IPU comprendí que para aprobar las pruebas de ingreso y tener un promedio elevado debía esforzarme desde el primer día», comparte Andy.

Para Yarenis Hernández, alumna de 11no. grado, también hubo sorpresas, pues «los rigores del nuevo curso escolar impusieron una doble cuota de esfuerzo. Son tiempos de mucha abnegación y disciplina para lograr ser los profesionales de mañana».

Y es que a solo un año de creado, el Batalla de Mal Tiempo exhibe resultados favorables en la implementación de métodos educativos que redundan en la calidad del aprendizaje y la formación integral del estudiante.

Fórmula: amor y consagración

La experiencia como dirigente en el sector educacional desde el año 1995, le ha servido a Mayelín Castro García, ahora directora del IPU Batalla de Mal Tiempo, para acercarse y llegar muy adentro del corazón de sus discípulos y del claustro de profesores.

Para ella, dirigir el centro y lograr la disciplina consciente en el colectivo no puede alcanzarse con voces de mando, ni imposiciones. Todo lo contrario: «Tratamos de llegar a un entendimiento con la familia y luego con el alumno de por qué es mejor usar el uniforme correctamente. Nada ganamos si a la salida de la escuela los jóvenes se sacan las camisas y blusas por fuera, se comportan inadecuadamente y dan una mala imagen dentro de la comunidad.

«Igualmente se ofrecen repasos fuera del horario lectivo, de noche y los sábados, de manera que el alumno puede contactar con los maestros de todas las asignaturas y evacuar sus dudas sistemáticamente; también mediante las casas de estudio. Esta iniciativa tiene gran aceptación entre los muchachos».

Omar González Guillén, profesor de Matemática, aseguró que antes, en el Instituto Preuniversitario en el Campo los muchachos solo estudiaban si el profesor de guardia se los exigía. «Ahora es la familia la que orienta y vela por el cumplimiento de este deber fundamental. Y se logra una mayor interacción con la comunidad porque los padres han comprendido la importancia del estudio, lo cual se evidencia en el ascenso de los índices académicos».

El buen desempeño de alumnos, maestros y de la FEEM en este centro, ha convertido a esta escuela en un referente para el resto de las instituciones del sistema educacional cubano. Sin embargo, el impacto de su labor traspasa sus paredes, otrora cuartel de la tiranía, convertido en escuela por la Revolución.

Rosmary Molina Álvarez, presidente de la FEEM en el preuniversitario crucense, destacó que aprovechan las tesis de grado de los profesores para conocer temas importantes como la historia de la localidad.

«A partir de estas investigaciones enriquecemos nuestro acervo cultural, mientras realizamos actividades conmemorativas en tarjas y monumentos del municipio, y reafirmamos el sentido de pertenencia y el amor hacia el territorio.

«Además logramos un acercamiento a otras escuelas de Cruces para extender nuestras experiencias positivas y compartir con ellos en festivales artísticos y copas deportivas», agrega.

En el Batalla de Mal Tiempo también funcionan dos aulas de preuniversitario pedagógico, cuyos estudiantes se insertan al proceso docente junto a sus otros compañeros.

Eliesvy Tejeda Carrasco es uno de los estudiantes de décimo grado que decidió ser maestro, inspirado en el ejemplo de sus profesores.

Como Eliesvy otros jóvenes están seguros de su futuro profesional, porque desde edades tempranas recibieron el criterio oportuno, la explicación de los perfiles más urgentes y la posibilidad concreta de ubicación laboral, pues ese territorio es eminentemente agropecuario y requiere para su desarrollo de gente joven, capacitada y con todas las herramientas de la ciencia y la técnica para hacerlo producir.

Al respecto, Mayelín Castro García, directora del IPU, afirmó que allí funcionan sociedades científicas para preparar a los muchachos en temáticas diversas. «También establecemos convenios con empresas y profesionales de distintos sectores para que visiten las aulas y expongan las peculiaridades de cada especialidad y su importancia en el contexto actual del país».

Al que madruga...

Quizá por aquello de que «al que madruga…», los 45 profesores del Batalla de Mal Tiempo ya se preparan para el próximo curso escolar y desde ahora valoran los aspectos positivos y negativos del período 2010-2011.

«Este año resultó un tiempo de prueba, en el que comenzamos a conocer a los estudiantes, pero sin dudas, el curso próximo deberá ser mejor, pues aunque enfrentaremos nuevos retos como el ascenso de la matrícula a casi 500 alumnos, el colectivo será más sólido», añadió Mayelín Castro.

Agregó que el camino ya está trazado, solo falta la constancia y el apoyo de todos. «El secreto para crear buenos resultados en la escuela y la sociedad es romper esquemas, comprender a la juventud y confiar en las amplias capacidades de los alumnos, quienes solo necesitan un pequeño impulso para convertirse en hombres y mujeres de bien», concluyó.

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