Hacia el campismo ideal

El Campismo Popular sigue siendo un proyecto de los jóvenes, como se concibió desde su fundación. Luego de tres décadas de existencia sigue impulsando propuestas sugerentes

Autor:

Mayte María Jiménez

A través de más de 12 kilómetros discurre el río Canímar, un espacio que en siglos pasados fue asiento de poblaciones aborígenes, y que hoy seduce a cientos de visitantes de toda Cuba, como escenario perfecto para una aventura plena de naturaleza.

Aquí se encuentra una de las instalaciones del Grupo Empresarial Campismo Popular que, al igual que la mayoría de sus homólogas en el país, comparte el desafío de lograr mejoras en las condiciones de infraestructura que se complementen con los encantos naturales de un espacio tan demandado por los cubanos.

Esta opción, que ha sido compartida por más de 28 millones de personas en sus 30 años de existencia, se halla inmersa en un proceso de renovación en el que, sin perder sus esencias, sume atractivo y confort.

Lo mismo para quienes viven cerca que para los que han de transitar muchos kilómetros, estos lugares constituyen la oportunidad ideal para salir de la rutina y descubrir la belleza de la naturaleza en su ambiente más primitivo, al tiempo que reciben una oferta más asequible para niños, jóvenes, adultos, e incluso ancianos.

Lisbet Jovellanos, de 14 años de edad, de Matanzas, quien se hospeda en la instalación Río Canímar junto a su familia, asegura que aunque le gustarían mejores condiciones de alojamiento, la magia de un entorno tan natural le cautiva.

En ello coincide Marisela Muñiz, de 19 años, quien gusta de esta oferta todos los veranos, pues, en el pueblo en el que vive, no tiene muchas variantes de distracción.

Para ellas, como para muchos jóvenes de todo el país, el Campismo Popular ha sido una de las opciones más atractivas. Sin embargo, tanto los usuarios como los directivos del Grupo Empresarial reconocen que aún le falta por renovarse, y que se pueden lograr una mayor comodidad y variedad de ofertas recreativas y gastronómicas.

De casas de campaña a habitaciones

Surgido a propuesta de Fidel, el proyecto ha trascendido aquellos primeros tiempos en los que se utilizaban casas de campaña y cabañas rústicas. Devino una opción más integral, que complementa el conocimiento y el contacto directo con la naturaleza, con la cultura, la historia, la recreación y el disfrute.

Al dejar de ser una institución rectorada por la Unión de Jóvenes Comunistas y pasar al Ministerio del Turismo, como un proceso natural y como parte de un reordenamiento lógico del país, se produjo una transformación en la administración y organización de esta empresa, que a su vez generó cambios en la política de precios y ofertas.

Las razones del incremento en los precios del alojamiento, la gastronomía y el transporte se deben a que Campismo era una actividad altamente subsidiada por el Estado, lo cual era necesario disminuir paulatinamente, explicó José Luis Paz Vásquez, subdirector primero del Grupo Empresarial.

«Por ese motivo se equipararon los precios a los de la gastronomía popular y se incrementaron los de alojamiento, actividad esta que ha ido evolucionando e incrementando su calidad».

El directivo añadió que al pasar la transportación al Ministerio encargado de esa esfera se produjo un incremento de los precios y algunas fallas en el servicio, debido al alza del combustible en el mundo, y en consecuencia en el país.

Otro de los problemas señalados por los clientes es el suministro de agua. En este sentido refirió que esa ha sido una de las líneas durante los últimos años: buscar una garantía en el abasto de agua, tanto potable como para las piscinas.

—¿Dejar de ser un proyecto dirigido por la UJC mermó el interés de los jóvenes por él? ¿Actualmente hay proyectos dirigidos a este sector de la población?

—Para nada ha significado dejar de estar en las opciones preferidas de la juventud cubana. Pertenecer a una u otra instancia no implica para Campismo dejar de ser jóvenes, pensar como ellos y diseñar ofertas que los tengan en cuenta. De hecho continúan siendo, junto a la familia cubana, nuestros principales clientes.

«En la actualidad trabajamos nuevos proyectos diseñados especialmente para los jóvenes, entre ellos Mochila al hombro. Este convoca al rescate de las áreas de acampadas en tiendas de campaña, vinculadas al senderismo, el escalamiento de montañas y las actividades de recreación colectiva, empleando medios rústicos.

«Con esta opción el campista podrá optar por alquilar una tienda de campaña con accesorios, como cantimplora y farol, desarrollar una caminata por senderos que posibiliten la observación y el disfrute de la naturaleza, llegar al área de acampada, armar su tienda y pernoctar entre actividades recreativas y seguridad», agregó.

Excursiones y mucho más

Una de las opciones añadidas recientemente al Campismo Popular y con muy buena acogida por la población son las excursiones a distintas instalaciones del país. Sobre esta modalidad José Luis destacó que hoy se ofertan más de 50 viajes de este tipo: por un día, vinculados a lugares con trascendencia histórica, cultural o natural, de manera que el ocio pueda vincularse al conocimiento.

En esta alternativa el excursionista, por precios módicos, tiene asegurada su transportación, almuerzo, merienda y el disfrute del tiempo libre en alguna de las instalaciones.

—¿Cuáles son las prioridades de las actuales inversiones en el Campismo?

—No está previsto crecer con nuevas instalaciones, sino mejorar gradualmente las existentes. Este es un proceso constante que se mantiene todos los años. Actualmente se recuperan 327 cabañas que estaban fuera de servicio, se sustituyen bombas de agua en las estaciones del Litoral Norte de La Habana, así como en otras instalaciones del país, además de la construcción y remodelación de restaurantes.

«A ello se suman las reparaciones de los servicios añadidos, como ventiladores, televisores, refrigeradores, junto al completamiento y mejoramiento de las condiciones de alojamiento y la iluminación exterior».

—¿Cuál sería el ideal máximo del campismo?

—Nuestra concepción para lograr un tope en la calidad integral consiste en poder contar con un campista bien atendido e informado, que se recree y se instruya con nuestras opciones, se alimente con ofertas variadas, bien elaboradas y con higiene, y se aloje en tiendas o cabañas limpias y organizadas.

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