Cadetes de las FAR ante otra prueba de fuego

Jóvenes de instituciones docentes de nivel superior en las Fuerzas Armadas enfrentan el examen ministerial que los acreditará como ingenieros o licenciados

Autor:

Patricia Cáceres

Su rostro deja entrever una mezcla de nerviosismo y emoción. No es para menos. Frank Emilio Sosa Fuentes, cadete de la Escuela Interarmas General Antonio Maceo, Orden Antonio Maceo, es uno de los alumnos de último año de las instituciones docentes de nivel superior de las FAR que se enfrentan a los exámenes ministeriales que los acreditarán finalmente como ingenieros o licenciados.

«Es un período de bastante tensión. Se requiere de mucho esfuerzo y entrega para vencer los contenidos de cuatro años. Como es lógico, el rigor es muy fuerte, teniendo en cuenta que el tribunal y los invitados están conformados por jefes y oficiales de las FAR».

El futuro oficial en la especialidad de Mando táctico en tropas de tanques y aspirante a la categoría de sobresaliente de su año, dice, no obstante, que cuenta con la confianza que le da el estudio constante desde el inicio de la carrera.

Según el coronel Eduardo Figueroa Abreu, subdirector docente de esta escuela, el examen consta de una parte teórica, en la que los educandos deben demostrar los conocimientos adquiridos en sus años de estudio, y de una práctica con todo el rigor de un combate real.

«Es una de las oportunidades que tenemos para que los alumnos aprecien las situaciones que se le pueden presentar a su pequeña unidad y con ello tomar decisiones acertadas durante el desarrollo de las acciones combativas».

El cadete Yoanny Martínez Pereira, de la misma especialidad, reconoce que el rigor y la exigencia que impone el estudio de una carrera militar es vital.

«Hay que ser integral, participar en todas las actividades políticas, culturales, deportivas, en el trabajo, el estudio, la defensa…».

Según indica, está orgulloso de graduarse en esa escuela, pues lo ha llenado de conocimientos, habilidades, valores y principios.

Ser oficial de las FAR, unido al compromiso que eso entraña con la Revolución y consigo misma, ha guiado a Yenis Paretas Hernández, cadete de la especialidad de Logística y también aspirante a la categoría de sobresaliente.

«El rigor y la disciplina me han enseñado a planificarme, a organizarme, a establecer prioridades en la vida», dice la joven, quien espera con ansiedad el momento en el que le coloquen las charreteras con el grado de teniente.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.