Recuerdan estallido independentista cubano

Evocan el ejemplo imperecedero de Carlos Manuel de Céspedes. Jóvenes plantan un árbol traído de la casa del Padre de la Patria en Bayamo, como expresión de las raíces cespedianas que han de cultivar las nuevas generaciones

Autor:

Osviel Castro Medel

MANZANILLO, Granma.— A unos metros de las dos ruedas dentadas que quedaron como únicas ruinas del ingenio azucarero La Demajagua, estudiantes de varias enseñanzas, historiadores, jóvenes trabajadores y dirigentes políticos evocaron el inicio de las luchas por la independencia cubana, proclamada desde este histórico lugar por Carlos Manuel de Céspedes hace 143 años.

En el pequeño museo ubicado dentro del Parque Nacional La Demajagua, el historiador César Martín García explicó algunos de los episodios anteriores al 10 de octubre de 1868 y recordó que aquella mañana los 500 cubanos encabezados por Céspedes se fueron a la lucha con apenas 37 armas de fuego, algunos machetes y lanzas con púas.

El estudioso citó varios fragmentos del manifiesto leído por el Padre de la Patria en aquella fecha, documento de extraordinaria importancia, y dijo que el abogado bayamés se engrandeció no solo por haberse levantado contra «el brazo de hierro ensangrentado del Gobierno de España», sino también por llamar a la contienda a sus propios esclavos, a quienes les dio la libertad sin condicionamientos. También expresó que Céspedes creó para la primera guerra un estandarte, tejido por Candelaria Acosta.

Otro historiador, Daniel Rodríguez Verdecia, enfatizó que al Padre de la Patria lo caracterizó la ética antes, durante y después de La Demajagua, y por eso cayó en combate desigual contra tropas colonialistas en San Lorenzo, el 27 de febrero de 1874.

Recalcó que el 11 de octubre de 1868, el Iniciador lideró el primer combate por la independencia, escenificado en Yara y que concluyó con la derrota, pero que no menguó los sueños libertadores de la bisoña tropa mambisa.

Ese espíritu de no rendirse pese a las adversidades volvió a repetirse en el Moncada, Alegría de Pío o en los tiempos del período especial, sostuvo el historiador.

Luego de las disertaciones de los estudiosos, Rossío Naranjo, primera secretaria de la UJC en Granma, y Aliuska Hernández, principal dirigente de esa organización en Manzanillo, plantaron en áreas del Parque Nacional La Demajagua un árbol traído desde la casa natal de Céspedes en Bayamo, como expresión de las raíces cespedianas que deben cultivar siempre las nuevas generaciones.

El comienzo de las gestas independentistas cubanas también fue recordado con un maratón popular corrido desde La Demajagua hasta la ciudad de Manzanillo, estrechamente vinculada al Padre de la Patria.

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