La sabiduría que necesita el campo

Queda mucho por hacer para lograr preparar adecuadamente a los obreros, técnicos y profesionales que se incorporarán a la producción de alimentos, se valoró durante un análisis de la marcha de los acuerdos entre el Ministerio de Educación y la ANAP

Autor:

Margarita Barrios

Un encuentro para analizar los acuerdos entre el Ministerio de Educación y la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) revisó cuánto se ha avanzado y cuánto queda por hacer para lograr preparar adecuadamente a los obreros, técnicos y profesionales que se incorporarán a la producción de alimentos.

José Ramón Fernández, vicepresidente del Consejo de Ministros, destacó que solo con la aplicación de la ciencia y la técnica en el campo se podrán lograr los resultados productivos que se necesitan; de ahí la importancia de continuar elevando la calidad de la formación.

Resaltó el valor del aula anexa, esa que está en la cooperativa y que cuenta con las enseñanzas del hombre de experiencia en el campo, que puede transmitir no solo su sabiduría, adquirida muchas veces «a pie de obra», sino influir en la conducta, en el espíritu de trabajo.

Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, puntualizó que sin el apoyo de los organismos empleadores es imposible la formación de los técnicos y obreros calificados que necesita el país, porque en la producción es donde está el equipamiento para que puedan realizar las prácticas con calidad.

Dijo que hay que continuar insistiendo en la preparación de los profesores de la producción y los servicios incorporados a las aulas anexas.

Al encuentro asistieron 24 presidentes de cooperativas. Algunos de ellos contaron sus experiencias con los estudiantes, así como el trabajo vocacional que realizan en las escuelas aledañas.

Yorquis Navarro, presidente de la cooperativa Felipe Torres, del municipio avileño de Ciro Redondo, explicó que allí tienen dos aulas anexas, una de mecanización agrícola y otra de veterinaria.

Contó que en un principio había una separación entre lo que los muchachos recibían en la escuela y lo que ellos les enseñaban allí, pero han acoplado la teoría con la práctica y establecido una buena comunicación con el politécnico.

Igualmente destacó que es preocupación de la cooperativa no solo impartirles los conocimientos, sino compartir con ellos la vida y la ética del campesino.

Olga Lidia Tapia, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, advirtió sobre la necesidad de continuar trabajando con los hijos de los campesinos, para que sean estos los que, fundamentalmente, asuman los estudios de esas especialidades y trabajen junto a su familia.

Puntualizó que el trabajo vocacional debe seguirse ampliando y profundizando, labor en la que no solo deben participar los cooperativistas, sino las organizaciones como los pioneros y la FEEM, pues hay que sembrar desde temprano el amor por la tierra.

En un informe de la ANAP presentado en el encuentro se recoge que de las 1 690 aulas anexas con que cuenta el país en el sector agropecuario, 292 son del sector cooperativo.
Orlando Lugo Fonte, presidente de la ANAP, precisó que son aún insuficientes y que no puede concebirse que una entidad eficiente no sea capaz de preparar adecuadamente el relevo.

Demanda más atinada

El informe expresa que la ANAP, de conjunto con el Ministerio de la Agricultura, concilió las necesidades de fuerza técnica y se solicitó formar desde 2010 a 3 979 técnicos en cinco años.

Esta demanda, puntualiza el documento, se va supliendo con los técnicos que se reincorporan al trabajo en las cooperativas y los 40 443 jóvenes que estudian en los Institutos Politécnicos Agropecuarios (IPA), básicamente los 14 356 que son familiares de campesinos, lo que ha permitido una incorporación superior a la de otros años.

El documento indica que para el actual curso escolar, de los 13 763 muchachos que son familiares de cooperativistas se captó a 6 982 para los IPA.

José Barreiro Alfonso, vicetitular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, explicó que mientras las cooperativas tienen problemas con el control económico, rechazan a los técnicos de nivel medio de esa especialidad, porque desean un graduado de nivel superior.

El funcionario abundó que a partir de la racionalización de las plantillas infladas, los directivos se niegan a ingresar a los recién graduados a los centros. «No podemos comprometer el futuro —aseguró—; los administrativos tienen que poseer una mirada amplia para comprender que deben asumir este personal que redundará en mayor orden en los resultados del trabajo».

Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político y ministro de Educación Superior, puntualizó que la demanda hay que realizarla con objetividad, pues lo que no se haga bien en un año se arrastrará por ciclos de formación.

«Si trabajamos de conjunto podemos seguir avanzando, afirmó. En los dos últimos años lo hemos hecho, pero hay problemas acumulados; tenemos que ser pacientes y sistemáticos», argumentó.

El vicepresidente Fernández significó que las necesidades del municipio tienen que estar bien reconocidas en el territorio, y subrayó que al joven hay que prepararlo para la vida, y que el trabajo por cuenta propia no puede verse como un lugar para que vayan los sobrantes, sino un sitio digno donde trabajar.

Igualmente apuntó que después que el país invierte tanto en los estudios de nuestros pioneros, no se puede dejar en la calle al joven que termina noveno grado. «Hay que prepararlos bien, para que sean útiles y capaces de aportar a la sociedad».

Buscando el equilibrio

En el informe presentado por la ANAP se expresa que el ingreso de los cooperativistas a las universidades a través de los cursos para trabajadores no fue positivo, ya que de 22 918 jóvenes pertenecientes al sector, solo 267 se presentaron a los exámenes de ingreso y los aprobaron 70.

Díaz-Canel significó que en todas las Facultades Obrero-Campesinas del país se realiza una experiencia para preparar a quienes optan por carreras universitarias, muy provechoso, sobre todo para los que tienen mayores dificultades, como son aquellos jóvenes que llevan más tiempo alejados de los estudios.

El titular de Educación Superior destacó que la carrera de Agronomía es una de las más antiguas del país, y que si bien en los años 70 era de las más ofertadas, solo superada por las pedagógicas, luego decreció, aunque se han graduado más de 50 000 profesionales de esas especialidades.

Hoy vuelven a ofertarse gran cantidad de plazas, añadió. Sin embargo, el año pasado fue el segundo tipo de carrera menos cubierto y representó solo el 1,6 por ciento de los graduados universitarios del país.

En el encuentro estaban presentes Medardo Díaz Toledo, ministro de la Informática y las Comunicaciones; Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria de la UJC; Mirthia Julia Brossard, presidenta de la FEEM, e Ismael Grullet, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Educación.

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