Amores ciegos…bendecidos por Alodia

Dos jóvenes invidentes asumen el reto de sostener una familia amorosa y funcional

Mayra García
digital@juventudrebelde.cu
24 de Abril del 2012 20:54:26 CDT

Carlos Alexis y Aloyma nunca han visto a su hija. Alodia es para ellos un enigma que se descifra día a día con el encanto sonoro, las palabras, las risas, hasta los mismos silencios.

Ellos no tienen una imagen visual de su rostro, su cuerpo, su expresión juguetona cuando les dice en un susurro ingenuo al salir del círculo infantil: «¿Qué me trajiste, papá?».

No saben cómo son sus rizos azabaches, sus ojos café; mas la conocen como a nadie, le saben la fisonomía y el espíritu palmo a palmo. Sus quebrantos, sus alegrías, los descifran más allá de los colores. Su voz es la principal descripción, el mejor de los paisajes, el rostro más querido.

Le seguí los pasos toda la vida

Aquello fue amor a «primer oído». Fue el viernes 3 de septiembre de 1993; Aloyma cantaba El pajarillo en un acto político en la escuela para ciegos y débiles visuales José Martí, enclavada en la Carretera Central hacia Pinar del Río.

«Cuando oí su voz pregunté quién era; me pareció tan sonoro su nombre… Al conocerla y ver su rebeldía, me dije “A esta fiera hay que domarla; será mi novia”», cuenta Carlos Alexis González Almora. Tenían los dos nueve años.

Ambos arrastraban, y lo harían por buen tiempo, historias de vida azarosas. De haber nacido en marzo de 1984, Carlos Alexis podría disfrutar hoy de su vista; fue seismesino, y 93 días en incubadora sin cubrir sus ojos, lo dejaron ciego para toda la vida: retinopatía prematura nombraría a la negligencia. A los siete años perdió a su madre, y su padre alcohólico no le dio la familia anhelada.

Aloyma Rodríguez Rossette no tuvo la más mínima posibilidad: una degeneración tapetorretiniana fue su marca de nacimiento. Tampoco tuvo suerte en familias funcionales: su madre le daría todo su apoyo, mas la parte masculina, incluida padre y padrastro, dejarían mucho que desear.

Pero desde aquel septiembre del 93, Carlos Alexis le sigue los pasos a Aloyma. Estudiaron juntos en la Primaria, y la Secundaria la pasaron en Ciudad Libertad, en la capital cubana. Ella cursaría el instituto preuniversitario en el campo (IPUEC) Luis Bocourt, de Consolación del Sur; él regresó a Pinar por ella, pasó el bachillerato en el de Ciencias Exactas Federico Engels. Ella sería abogada; él periodista.

«Al principio no le hacía caso —dice Aloyma—. Éramos buenos amigos».

«Ella era mi amiga, y yo quería ser su novio», riposta ágil Carlos Alexis. «Tuve el privilegio de estar en momentos buenos y malos: me vanagloriaba de eso. Si Aloyma se dio un golpe, yo estuve ahí primero. Con esas pequeñas cosas era feliz».

No fue hasta siete años después de conocerse que Aloyma cedió en una reunión de la FEEM en el IPVCE Federico Engels; hacía un año que no se encontraban. Conversar hasta las 12 de la noche y culminar la cita bajo las notas de Cuándo, de Ricardo Arjona, sazonó el inicio del noviazgo.

Estar lejos de casa, becados durante la mayor parte de sus vidas, y mantener una relación por cartas y con encuentros de una vez al mes, no fueron siquiera los mayores de sus retos.

Y se hizo la luz

Para diciembre de 2007 pensaban casarse, pero la sorpresa de fin de año sería impensable. Por un descuido, Aloyma quedó embarazada. Ella recién comenzaba a trabajar; Carlos Alexis estaba en su último año con las locuras de una tesis de diploma. No tenían dónde vivir.

«Cuando me dijeron: “Felicidades, mamá, tienes de seis a siete semanas”, me alegré; siempre temí no poder tener hijos”», recuerda Aloyma.

Para Carlos Alexis fue diferente. «Pensé que era lo peor que me podía pasar. No teníamos cómo mantenernos, y menos a un niño. No cabíamos en ningún lugar. Yo en medio de una tesis, no podía disfrutar el embarazo. Le dije que se lo tenía que sacar, y ella se negó. Fue un desastre de dos horas. No era que no quería tener una familia, pero no estaban las condiciones. Al final, decidí seguir siguiéndola a ella y me dije ¿por qué no?».

Muchos, incluso la familia de crianza de Carlos Alexis, la madre de Aloyma, y hasta los amigos, estuvieron en contra de aquella «locura». De «egoístas» los tildaron también.

«Mi principal miedo era que la criatura fuera invidente de nacimiento igual que yo», explica Aloyma. «Teníamos un 50 por ciento de ganar y de perder. La ceguera no se detecta en ultrasonido; fue un riesgo que decidimos correr».

El 29 de abril de 2008 nació Alodia, y se hizo la luz. Era una niña bellísima, con unos ojos color café, grandes y hermosos… y veía.

Sube y baja, papá

Carlos Alexis y Aloyma repiten la rutina día por día. Se levantan, asean a la niña, le dan el desayuno y ayudados por Alicia Rossette Calero, abuela materna, se trasladan al círculo de la menor y a sus respectivos trabajos.

La gente los ve y se preguntan cómo hacen. Al principio, la joven madre no sabía ni cocinar. «Conozco dos Aloyma: una antes del nacimiento de Alodia, y otra después de estos casi cuatro años. Ahora es más independiente, madura, no le teme a nada. Si se tituló de Derecho, tener a nuestra hija fue su graduación de vida».

«He aprendido cortándome, quemándome, pinchándome al principio cuando le ponía los culeros; siempre intentamos hacerle las cosas, que sienta que somos sus padres, que no dependemos de nadie».

«Las personas piensan que a la niña la atiende mi suegra, y no es verdad. Ella es un problema de nosotros», aclara Carlos.

Para esta madre, la esencia está en tener todo organizado y ser el doble de cuidadosa. «No solo para mí, sino para ella también».

Alodia ya cumple cuatro años en abril, y aunque no tiene la dimensión de qué significa no ver, les indica cuándo brincar, qué tocar… Les describe las cosas y les identifica los colores.

«Hace poco le dije que yo era ciega. Ella me llevó a una parte del patio que no acostumbro a ir, llena de matas y elevaciones. Cuando nos vamos, le digo: “Bebi, dame la mano que si no me llevas, me puedo caer”. “Mira para abajo entonces, mamá”, me dice. “Mamá no puede ver”. Se demora un rato. “Bueno, entonces, brinca esa rama para que no te caigas”.

«Poco a poco se dará cuenta de las cosas», considera Carlos Alexis. Y es que en su ingenua e infantil manera, lo sabe. “Mimi, tengo que saber caminar sola, andar en las escaleras”, le inquiere a la abuela, y luego añade: “Cuando sea grande seré yo quien le diga a papi: Sube y baja”.

«Lo más difícil será la entrada a la escuela. Ya en el círculo le piden que dibuje un sol, un cielo, y no podemos ayudarla. Cuando empiece a escribir, ¿cómo sabremos si escribe bien su caligrafía, la matemática…?», se preocupa Aloyma. Para Carlos Alexis, la respuesta está en la informática, en el programa Jaws, que lee todas las operaciones realizadas en la computadora.

Todavía falta para eso; poco a poco asumirán el nuevo reto, como si la vida no les hubiera puesto ya los suficientes. Alodia es su tesoro, la mejor de las decisiones, el amor de sus vidas.

No la pueden ver, pero la tocan, la aprietan, la abrazan, la complacen y hasta la malcrían. «Bebi, sabes lo importante que eres para nosotros», no pasa un día sin decírselo.

Hasta pueden sentir cuando les mira incisiva cuando no traen «algo» al llegar a casa, o cuando no le compran la cremita del timbiriche de la esquina, o no le regalan un merengue del señor que pasa vociferando.

Carlos Alexis y Aloyma nunca han visto a su hija… no les hace falta.

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    1. 1

      Aníbal - 25 de Abril del 2012 2:24:44 CDT

      25 de Abril del 2012. ¡Buen Día para éste y Bello Digital de la Juventud y del Pueblo Cubano..."Mis Hermanos"!. Estimada Periodista: ¡"Mayda García". Aunque es bien avanzada la nueva madrugada y del nuevo día "Miércoles" que se avecina sobre nuestra querida "Patria Cubana"; siempre me queda..."Unos Minutos...", para "Leer alguna Noticia o Información sobre mis Hermanos Cubanos..., o como va funcionando nuestro país. Y quería expresarle las mas "Expresivas Gracias", por éste "Hermoso y Bello Artículo", que me ha llegado a mi "Alma y mi Espíritu". Y mi "Corazón..."; se ha llenado de "Regosijo"; al "Ver"; que hay "Seres Humanos...", que se "Abren Paso en la Vida"; pese a todas sus "Adversas Condiciones Físicas". ¡Que "Pueblo Tan Grande y Valeroso; tenemos en "Nuestros Ciudadanos Cubanos". ¡Ésto "Artículo"; es una "Bella..., Hermosa y Profunda Lección de Amor", y sobre todo; en la "Bella Compañía de la Hija de Ambos Padres"; ¡Alodia!. Siempre he "Pensado", que la "Naturaleza" es tan "Extraordinariamente Sabia", para llevar "Alegría y Bálsamo" a "Quiénes Mas...; lo Necesita"!. Con todo Respeto y Admiración, le hago llegar un "Lindo y Hermoso Abrazo a Ud., por su "Escrito Tan Profundo y Enternecedor", al igual que para ésta "Familia" que se han "Abierto Paso"...pero con "Pasos de Gigantes sobre la Faz de la Tierra"; y en una "Isla" tan "Bella y Hermosa", como nuestra "Gran Patria Revolucionaria:¡CUBA!. Aníbal "Revolución"

    2. 2

      José Alejandro - 25 de Abril del 2012 5:57:41 CDT

      Un aplauso para la autora por la belleza y sensibilidad, sin sensiblerías, de este acercamiento tan humano. Y una salva para Carlitos y su compañera. Ellos demuestran que el amor no necesita verse, si no sentirlo. Alodia es sus ojos.

    3. 3

      Alis - 25 de Abril del 2012 7:23:07 CDT

      Esta es una historia maravillosa y pienso que si bien es hermosos para los padres poder observar cada detalle de un hijo, para esta pareja no existirá mejor recompensa en la vida que su hija y que a pesar del criterio de los familiares tomaron la decisión más acertada. Esta pequeña será siempre la fuerza que le ayudará a enfrentar los retos que les imponga la vida.

    4. 4

      Alis - 25 de Abril del 2012 7:25:37 CDT

      Esta es una historia maravillosa y pienso que si bien es hermosos para los padres poder observar cada detalle de un hijo, para esta pareja no existirá mejor recompensa en la vida que su hija y que a pesar del criterio de los familiares tomaron la decisión más acertada. Esta pequeña será siempre la fuerza que le ayudará a enfrentar los retos que les imponga la vida.

    5. 5

      arojas - 25 de Abril del 2012 7:36:34 CDT

      felicidades para su familia

    6. 6

      Hayram - 25 de Abril del 2012 8:04:29 CDT

      Solo apuntar algo.. esas son las cosas maravillosas de la vida, como la naturaleza premia en silencio.

    7. 7

      Jac Hernandez - 25 de Abril del 2012 8:06:21 CDT

      Que bella historia, me ha dejado sin palabras. Los felicito.

    8. 8

      Hendris Manuel - 25 de Abril del 2012 8:50:22 CDT

      Oiga, hermosa historia, hermosa realmente. Alexis y Aloyma son un ejemplo para muchas parejas, muchísimas que a pesar de tener "vista" no tienen la "visión" que tienen ellos. Suerte para Alexis, Aloyma y su bella hija, les deseo lo mejor del mundo.

    9. 9

      Dayana Mir Mafdrigal - 25 de Abril del 2012 9:04:26 CDT

      La verdad que existen personas increíbles y esa pareja es una de ellas , he quedado muy conmovida con esta historia .Es verdad que no le hace falta ver a su bebé , sólo el amor basta.Gracias por contar estas historias tan reales.Saludos Dayana

    10. 10

      yanelsy - 25 de Abril del 2012 9:23:15 CDT

      es bueno comenzar el día leyendo estas hermosas historias, ellos son un ejemplo de que el amor es suficiente. Gracias Mayra por contarnos esta bella historia de personas tan inmensas. Que sigan siendo tan felices.

    11. 11

      Mila - 25 de Abril del 2012 10:28:45 CDT

      Buenos días, es una historia muy bonita, una familia que funciona porque con amor todo se puede lograr. Felicidades.

    12. 12

      mises m tamayo - 25 de Abril del 2012 12:02:35 CDT

      felicidades a esta bella pareja dios los cuide tomaron la decision corecta tener y criar a su hija felicidades una ves mas y que dios los guie moises

    13. 13

      Alexis Polémico - 25 de Abril del 2012 12:21:32 CDT

      Vergüenza es lo que me causa enterarme de que hay gente que no le teme a los obstáculos, a los verdaderos obstáculos para avanzar en la vida. La ceguera de seguro lo es. Pero estos jóvenes la sortean con tanta gracia, con tantas ganas de vivir, con resolución, naturalidad... Me avergüenza reconocer que ante inconvenientes mucho más pequeños en algún momento me he sentido desanimado y hasta vencido. ¡Bravo por ellos!

    14. 14

      Nébuc - 25 de Abril del 2012 13:03:31 CDT

      Faltan solo 4 días para que Aloyma cumpla 4 añitos, igual cumplió mi nietecita Alexa 14 días antes. La imagino con su infantil cariño y admiro el amor de sus padres por ese retoño que ve por ellos.

    15. 15

      IEE - 25 de Abril del 2012 13:04:41 CDT

      Tengo el orgullo, a pesar de que ellos no me conocen, de conocer esta bella pareja que lucha día a día, a pesar de sus grandes dificultades. Los conocí cuando visitaba la universidad de Pinar del Río cuando ella y mi novia, actual esposa, comenzaban la carera de derecho. Se me humedecieron los ojos y se me hizo un nudo en la garganta cuando leí este articulo, el cual me llevo a casa para que mi esposa pueda también disfrutar de el y se entere que su amiga ya tiene una bebe y la cual es vidente gracias a las maravillosas cosas de Dios y la madre Naturaleza a pesar de que sus padres son invidentes. Estoy seguro que de alguna manera ellos tendrán acceso a esta noticia y a los comentarios así que aprovecho y les envío un fuerte abrazo de parte de su amiga Nayaimi deseándoles que continúen disfrutando del amor de su pequeña hija. Saludos…

    16. 16

      Yoel - 25 de Abril del 2012 13:55:27 CDT

      Agradecería a la autora del artículo le hiciera llegar mis más sinceros saludos a Carlos Alexis, de parte de un amigo que compartió su lado de la mesa en el IPVCE (junto al ruido de la Perkins y montones de hojas gruesas escritas), y además muchísimos buenos ratos y al que la vida, la experiencia de carlos y su familia, le dio una nueva dimension y significado a la palabra 'sacrificio' y 'valentía'. saludos del resto de los González: Larisa, Barbara, Antony y yo.

    17. 17

      Maidelis Prieto Guerra - 25 de Abril del 2012 20:46:47 CDT

      Gracias a Dios he tenido la posibilidad de compartir bien de cerca con estas dos bellas personas,Carlos y Aloima, leer este articulo, me ha llevado nuevamente a aquellos años en el IPVC Federico Engels, aquellos, los mejores años de mi vida. Leer este articulo, me ha hecho llorar de alegría, y me hace a la vez mas orgullosa de mi Patria, única en el mundo, donde todas las personas tenemos los mismos derechos. Estoy aquí en Venezuela cumpliendo con mi deber como medico, y desde aquí quiero enviarle un beso y un fuerte abrazo a Carlos y a Aloyma, quiero que sepan que aquí tienen una amiga que nunca los ha olvidado, no he tenido la oportunidad de conocer a la niña, pero no pierdo las esperanzas. le pido de favor, a la autora del articulo, le hiciera llegar este comentario a Carlos Alexis, de su amiga Maidelis Prieto, de Sandino. muchas gracias el articulo estuvo buenísimo, se que llenara de sueños y esperanzas a todo el que lo lea.

    18. 18

      mayda villalta - 25 de Abril del 2012 22:59:31 CDT

      Precioso el articulo y motivador,para aquellos que tiene el Don de la vista y se quejan tanto.Bendiciones para esos jovenes y para su linda Princesa.

    19. 19

      Yanelis - 28 de Abril del 2012 16:25:02 CDT

      Ohhh!!! que historia tan linda y conmovedora, la verdad es que me he quedado casi sin palabras. Bravo por esta pareja, que valentía y que decisión para afrontar la vida. Salud y suerte para ellos y su niña.

    20. 20

      sergio arteaga - 5 de Noviembre del 2012 17:53:21 CDT

      claro que los conozco, son gente buena y les deseo mucha suerte y salud para ellos, la historia de alexis ya era grande, ahora mas... besos y abrazos para ellos

      Aloyma y Carlos Alexis no pueden vivir sin su hija. Ella lo sabe. Foto: Mayra García Cardentey

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