Cuatro cubanos en Mundial de Fútbol de la Informática

Tres estudiantes y un profesor de la Universidad de La Habana participan desde este lunes y hasta el próximo viernes en la gran final del Concurso Internacional Universitario de Programación de la Asociación de Máquinas Computadoras (AMC-ICPC), en Polonia. Sobre cómo llegaron allí, dialogaron con JR antes de la partida

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Juventud Rebelde

Esta vez no será el Barça contra el Real Madrid, ni Messi ni Cristiano tratando de marcar goles en una gran final del llamado deporte de las multitudes. No obstante, sí habrá mucho colorido, fuerza y deseos de ganar, como en un partido de fútbol.

Tres estudiantes y un profesor de la Universidad de La Habana participan desde este lunes y hasta el próximo viernes en la gran final del Concurso Internacional Universitario de Programación de la Asociación de Máquinas Computadoras (AMC-ICPC), conocido a nivel global como el Mundial de Fútbol de la Informática.

Alfonso Alfonso, Leandro Castillo y Ramón Alejandro Reyes, estudiantes de Ciencias de la Computación, y el profesor de la Facultad de Matemática y Computación, Alfredo Somoza, representan a Cuba y a su universidad en Varsovia, Polonia, sede de la que está considerada como la más grande competencia de computación a nivel mundial en la Educación Superior, y cuya existencia data de 1970.

No se trata de marcar goles en 90 minutos, sino de lograr resolver en cinco horas 11 problemas, todos en idioma inglés y de variada complejidad, y que la programación que se realice de cada uno de estos sea satisfactoria.

Es difícil ganar un puesto en eventos de esta naturaleza. Bien lo saben los campeones cubanos. Para llegar a Varsovia, los estudiantes y el «profe» formaron parte de los cerca de 25 000 concursantes que, agrupados en más de 8 000 equipos, representaron a más de 2 200 universidades, de más de 80 países. Así lo hicieron para obtener uno de los 110 cupos en disputa, en una lid que dejó fuera a centros tan reconocidos como Cambridge y Oxford.

Mucho estudio y dedicación

Alfonso, quien estudia el tercer año, es un veterano en concursos de Informática. «Participé por vez primera en 2008, cuando estaba en el preuniversitario. Fue una gran enseñanza, y exigió de mí mucha preparación. En 2011 asistí al mundial universitario en los Estados Unidos, un evento de mayor complejidad; y ahora me gané participar en Varsovia».

Para nosotros —expresó— constituye un desafío confrontar nuestros conocimientos con los de cientos de estudiantes talentosos de las mejores universidades del mundo. Gracias a mi experiencia, y a los profesores, me he preparado mejor.

El mundial universitario en Estados Unidos, recordó, fue excelente. «Más que equipos que compiten unos contra otros, son muchachos que ponen a prueba sus saberes, intercambian ideas y se apasionan por la programación, en un ambiente muy sano».

Apostar por el futuro

Este es el primer año de Leandro en la enseñanza universitaria, y ya está enrolado en una competición mundial acorde con sus estudios actuales. Porque, como

Alfonso, se estrenó en un certamen cuando estaba en el preuniversitario. «Ahora las pruebas se ponen más fuertes. Los concursos adquieren mayor exigencia», acotó.

Es un honor para mí formar parte del equipo que representa a Cuba y a la Universidad de La Habana en un mundial tan relevante. Y también es una meta cumplida muy tempranamente, porque es la aspiración de cualquier estudiante de la carrera, expresó.

«En Varsovia competimos como equipo. Es el último escalón de un camino recorrido juntos desde los eventos locales, nacional y regional. Hemos estudiando mucho, sobre todo Matemática, porque es esencial en los ejercicios.

«Como parte del entrenamiento realizamos exámenes que se publicaron en la Internet, los cuales hacen estudiantes de otras universidades del mundo. Eso nos permitió competir contra ellos y saber cuáles son los nombres de los equipos y sus integrantes».

Enamorado de la computación

Ramón Alejandro, el tercero de los estudiantes, es un enamorado de la Computación. Actualmente cursa el segundo año de esa especialidad.

Al indagar sobre el significado que tiene para él participar en estas olimpiadas, prefirió primero

hablar de la calidad de sus compañeros. «Me integré a un equipo de excelencia. Son estudiosos y están bien preparados. Nuestros estudios universitarios y el concurso nos exigen mucho. Debemos organizar bien el tiempo y combinar todas las actividades. Porque, contrario a lo que muchos puedan pensar, hacemos todo lo que cualquier joven de nuestra edad».

Estoy dispuesto a dar lo mejor de mí para salir bien en esta competición, confesó. Espero ser una fuente de inspiración para que mis compañeros de aula se sumen a estos eventos que mucho nos aportan para nuestro futuro profesional. Mi sueño es programar por el resto de mi vida, dijo Ramón Alejandro.

Aparte con el «profe»

«Participar constituye ya un triunfo, pues estas citas convocan a verdaderos genios de la Informática. Si ganamos estaríamos muy felices, pero representar a Cuba y a la Universidad ya ha sido un premio para nosotros», asevera Alfredo, profesor desde hace 15 años de la Facultad de Matemática y Computación.

Los muchachos han entrenado día y noche. Cuando digo esto no exagero, porque hay muchos ejercicios que se ponen on line en las horas de la madrugada y ellos se han levantado para realizarlos. Discuten los problemas para los cuales hay que tener mucha habilidad y destreza, y siempre en equipo, uno de los principios más importantes para asumir el mundial de Varsovia, explicó.

«Están muy animados. No han perdido la fe, a pesar de los contratiempos que enfrentamos para viajar y las desventajas tecnológicas. Hemos luchado porque Cuba no sea ignorada en un evento de esta magnitud. Debemos ganar en conciencia y en sensibilidad sobre el alcance que tienen. El mundial se creó hace 30 años y nosotros solamente hemos asistido en tres ocasiones.

«No existe en las carreras de la Universidad un concurso equivalente —añadió Alfredo—. Ningún estudiante de otra especialidad tiene la posibilidad de participar en una competencia, midiendo sus conocimientos contra estudiantes de centros famosos como Harvard, Oxford, Standford, Princeton…», concluye el «Profe», quien por diez años ha organizado en Cuba el Concurso Internacional Universitario de Programación de la Asociación de Máquinas Computadoras (AMC-ICPC).

Nuestro país y las finales de computación

Hasta el año 2008 la participación cubana en el ACM-ICPC fue muy escasa, principalmente por lo costoso que resultaba enviar equipos completos (tres estudiantes y un profesor) a los concursos regionales en Venezuela o México.

El Doctor Luis Ramiro Piñeiro, decano de la Facultad de Matemática y Computación, explicó que teniendo en cuenta esos elementos y los beneficios del evento, la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) hizo una solicitud a los organizadores del concurso para realizar una eliminatoria regional de dicho evento, la cual fue aprobada.

«Pese a no poder contar con el patrocinio de IBM, por las restricciones que impone el bloqueo de Estados Unidos, hasta la fecha se han realizado tres concursos regionales (años 2009, 2010 y 2011), en los cuales han podido participar cientos de estudiantes y profesores universitarios de diversas naciones».

Equipos cubanos han clasificado para participar en las finales mundiales 2010 (un equipo de la Universidad Central de Las Villas), 2011 (un equipo de la Universidad de La Habana y otro de la UCI) y 2012 (un equipo de la Universidad de La Habana).

Los concursos en el Caribe

Una treintena de equipos de 17 centros de Enseñanza Superior de Cuba, República Dominicana, Jamaica y Costa Rica protagonizaron en La Habana la Final Caribeña de 2011, en la que por vez primera el Caribe participó como área independiente en las eliminatorias.

Según Dovier Antonio Ripoll, director del concurso en el área, el Caribe es una de las cinco regiones de América Latina que participa en el certamen, y gracias a la cantidad de equipos, centros y participantes logró este resultado.

«Los concursos comienzan por los locales en las universidades, después los nacionales en cada país y por último la final regional clasificatoria para el mundial. En las sedes del evento se concursa el mismo día, a la misma hora y con el mismo conjunto de problemas».

El Caribe presentará la candidatura de Cuba para organizar una de las finales de ACM-ICPC entre los años 2015 a 2020. «Desde que manifestamos nuestro deseo hemos recibido el apoyo. De lograrse sería la primera vez que América Latina organice un evento de este tipo».

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