Restablecen ecosistema costero

Un derrame de petróleo durante el paso del huracán Sandy por Santiago de Cuba provocó afectaciones principalmente en la ensenada de Cajuma, el lado oeste de Cayo Granma y parte del poblado costero de La Socapa

Autor:

Eduardo Pinto Sánchez

SANTIAGO DE CUBA.— La primera fase de un proceso de biorremediación en zonas de la costa santiaguera afectada por un derrame de petróleo durante el paso del huracán Sandy se realizó con éxito por parte de especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma).

Durante el paso del meteoro por Santiago de Cuba hubo una ruptura en la barrera de contención de la laguna auxiliar de la refinería de petróleo Hermanos Díaz, la cual provocó un derrame de hidrocarburo que se extendió a seis kilómetros y medio y afectó principalmente la ensenada de Cajuma, el lado oeste de Cayo Granma y parte del poblado costero de La Socapa.

Luego de la evaluación del impacto por un equipo multidisciplinario, especialistas del Centro de Bioproductos Marinos (Cebimar), de La Habana; del Centro de Biotecnología Industrial (CEBI), de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Oriente; y de la refinería Hermanos Díaz, se dieron a la tarea de desarrollar y aplicar en las áreas afectadas el bioproducto BIOIL-FC, desarrollado en Cuba a partir de una bacteria aislada en la Bahía de Cienfuegos y que se ha utilizado con efectividad en otras regiones del país.

Según Renato Estévez la O, especialista de la Unidad de Medioambiente de la Delegación del Citma en la provincia, tras una recogida mecánica del vertimiento por trabajadores de la refinería se procedió a la aplicación del producto.

«A las 72 horas ya la acción fue visible en la separación del hidrocarburo que se encontraba en la costa baja, en la coloración de la arena y en la transparencia del agua con la desaparición de las manchas iridiscentes, sobre todo en el área de la ensenada de Cajuma, la más cercana a la zona del siniestro. Todavía tenemos un mes para ver los cambios definitivos en la calidad físico-química del agua, pero los resultados nos hacen sentir optimistas», señaló Estévez la O.

El especialista aclaró que en el momento en que deja de haber hidrocarburo en la menor concentración, la bacteria muere y durante su acción no daña el ecosistema ni le hace competencia microbiana a otros organismos, porque únicamente se alimenta del hidrocarburo que está en el sedimento, en la columna de agua y en las orillas.

Posteriormente se procederá a trabajar en la ensenada del Níspero y el lado este de la bahía, áreas menos afectadas.

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