Educación que siembra futuro

Mañana 2 de septiembre, 1 840 000 estudiantes de la enseñanza general y unos 200 000 jóvenes universitarios acudirán a los centros escolares llenos de expectativas. La familia y sus maestros no los pueden defraudar

Autor:

Margarita Barrios

«La educación es como un árbol, se siembra una semilla y se abre en muchas ramas». Así escribió nuestro José Martí, quien además expresó que: «Los niños deben echarse a llorar cuando ha pasado el día sin que aprendan algo nuevo, sin que sirvan de algo».

Es por ello que nuestra sociedad, basada en las enseñanzas del Maestro, da gran importancia al comienzo de cada curso escolar. De su devenir depende el éxito que luego tendrán en la vida los jóvenes que acuden a las aulas.

Ante el derrotero que tenemos definido de luchar contra las ilegalidades y las conductas inadecuadas, así como erradicar lo mal hecho, la escuela desempeña un rol significativo, ya que su misión no es solo la transmisión de conocimientos, sino educar, en el sentido más amplio, e irradiar cultura y ética.

Alcanzar ese paradigma de centro escolar en todos ellos, es aún una meta distante. Sin embargo, en un país donde no hay analfabetos y todos tienen derecho a la educación, no es un sueño que no pueda lograrse.

Factores importantes son entonces la preparación del maestro, alma indispensable del proceso, y también la familia, que debe apoyar y sentirse compensada por la escuela, adonde envía lo más preciado, sus hijos.

Para el actual curso escolar, según anunció Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, en su intervención en el espacio radio-televisivo Mesa Redonda, se realizarán en todos los planteles Escuelas de Educación Familiar.

«Tenemos que lograr esa integración entre la escuela y la familia y que el Consejo de Escuela esté presidido por un padre, que sea líder, que esté preparado», argumentó.

«No se trata de reunirnos con los padres solo para hablar de disciplina y aprovechamiento docente de sus hijos, sino de conversar con ellos temas de interés común, escuchar sus recomendaciones, sus opiniones, todo en función de la educación de los estudiantes».

En este sentido, la Asociación de Pedagogos de Cuba acaba de realizar el proyecto de investigación nacional Transformar para educar. ¿Cómo mejorar la gestión educativa del Consejo de Escuela desde la comunidad?, cuyo pilotaje abarcó a 351 centros escolares de 95 municipios de todo el país.

La Doctora en Ciencias Lesbia Cánovas Fabelo, presidenta de la Asociación de Pedagogos de Cuba, explicó a JR que el Consejo de Escuela y de Círculo Infantil, como órgano popular, constituye un espacio idóneo para materializar la vinculación entre escuela, familia y comunidad.

«Ello se conseguiría, dijo, si el Consejo lograra en su funcionamiento una adecuada articulación, su real participación en la transformación educativa del contexto escolar y propiciara el protagonismo de la familia en este proceso.

«Esto plantea el reto de alcanzar una autonomía eficiente de ese órgano y asegurar un ejecutivo de Consejo de Escuela con autoridad real, para lo cual el Director del centro debe ayudar a sus integrantes a alcanzar un estilo participativo y propiciar su implicación en el análisis crítico de la situación de la institución, así como conocer y debatir las preocupaciones de la familia.

«Precisamente, al iniciar el proyecto, el equipo nacional constituido para su coordinación identificó, mediante la realización de talleres de diagnóstico, que estos son propósitos muy poco logrados en el funcionamiento de los consejos de escuela».

—¿Qué aporta el proyecto?

—Una alternativa metodológica para que cada Consejo de Escuela instrumente su propia gestión educativa, a partir de las realidades, posibilidades y exigencias de su contexto educativo, familiar y comunitario.

«Además, influye en la transformación de la labor del Consejo mediante la preparación en estilos más democráticos de gestión educativa de los colectivos pedagógicos, los miembros del Consejo de Escuela, la familia y los actores sociales comunitarios, asumiéndolo como una organización popular, como un espacio comunitario y sociocultural con identidad propia.

«También, y esto es muy importante, se potenciará la capacitación de ese Consejo, así como de los equipos de dirección y los colectivos pedagógicos de las instituciones educativas, en una metodología participativa que facilite la labor comunitaria desde este espacio».

—¿Cuáles fueron los principales problemas identificados?

—En primer lugar, la incomprensión de las funciones y objetivos del Consejo y la inadecuada selección de sus presidentes y delegados de grupo.

«Con frecuencia —argumentó Lesbia—, se tiene como premisa fundamental su capacidad para aportar materialmente a la escuela, e incluso la conducción del Consejo es asumida usualmente por el Director del centro.

«Además, la participación de los actores que rodean la escuela en las sesiones de trabajo del Consejo de Escuela es pobre, no fluye la comunicación entre maestros y familiares y es débil la participación de algunos entes comunitarios, mientras las organizaciones de masas designan representantes, pero no siempre le dan seguimiento a su trabajo».

—¿Qué resultados preliminares se aprecian?

—Fundamentalmente, un incremento de la motivación de los miembros del Consejo para participar y contribuir de forma colectiva e integrada a la educación de sus hijos, así como mayor comunicación entre la dirección de la escuela, la familia y la comunidad.

«La construcción de un diagnóstico participativo desde la visión y sentimientos de los miembros del Consejo ha servido de base para el diseño de los planes de acción contextualizados y para su cumplimiento.

«También han mejorado indicadores como la asistencia de los estudiantes a clases, el cumplimiento de los deberes escolares, la incorporación de los familiares a las actividades convocadas por la institución y el Consejo, y mayor incorporación de actores comunitarios a esas tareas».

La Doctora Lesbia significó que la capacitación de los multiplicadores y miembros de los consejos de escuela en la metodología de la Educación Popular constituyó una alternativa de solución efectiva y el diagnóstico participativo facilitó el reconocimiento de su realidad educativa y construir soluciones de forma colectiva.

«Es necesario enseñar a los miembros de los consejos de escuela a participar; aquí radica la fuerza motriz del cambio esperado», destacó.

Igualmente, dijo que el proyecto permitió que cada Consejo de Escuela incorporado a esta experiencia pedagógica pueda diseñar su propio «traje a la medida», lo que ha profundizado su sentido de pertenencia e identidad sociocultural.

Ahora la Asociación de Pedagogos de Cuba se plantea continuar la generalización del proyecto de forma gradual, incorporando escuelas de todo el país a lo largo del actual curso escolar.

«Esta investigación debe continuar explorando nuevos caminos, leer la práctica, retarla creativamente y aprender de esta tarea que como indagación debe asumir cada Consejo de Escuela, con la urgencia que la necesidad reclama y la paciencia que la razón exige».

Enaltecer al maestro

Eliminar el fraude académico es uno de los propósitos impostergables del sistema nacional de educación. Manifestaciones de este tipo empañan la imagen de la escuela, el prestigio de los maestros y comprometen la preparación y capacidad para el trabajo de los futuros técnicos y profesionales del país.

Al respecto, la Ministra de Educación expresó que es imprescindible recuperar la salud moral de los educadores en los lugares donde esta ha sido afectada.

«Pueden incidir muchas causas, pero una es la falta de calidad en el proceso docente y de la educación en valores.

«Y no se trata simplemente de que el alumno se fije, ni que alguien de manera inescrupulosa extraiga un examen y siempre haya un receptor, que puede ser un alumno, un padre u otro familiar, sino de combatir en cada escuela otras manifestaciones que son más sistemáticas y solapadas y que también afectan.

«Y estamos hablando, por ejemplo, de que no se califique adecuadamente, porque no se hace el descuento ortográfico; no dar todo el contenido del programa y luego de manera particular repasar a los estudiantes, o no cuidar con rigor un examen.

«Es difícil creer que muchas cosas de estas ocurran en los colectivos laborales y que no nos demos por enterados para no buscarnos problemas. Tienen que estar presente el enfrentamiento, la combatividad, la unidad de acción de todas las organizaciones.

«La dignidad y el prestigio no se compran con ningún dinero del mundo. Los cubanos siempre, incluso en momentos muy difíciles, hemos dado muestras de altruismo, de entrega y no podemos permitir que unos pocos caigan en estos hechos que han dañado el prestigio del magisterio cubano».

Igualmente, argumentó que sigue siendo una prioridad la formación y preparación del personal docente. «Que sean ejemplos, que impartan clases de calidad y a partir de ahí que eduquen; esto está estrechamente relacionado con dar respuesta a las indisciplinas, ilegalidades y hechos de corrupción.

«La escuela tiene una importante misión en la formación de las nuevas generaciones, pero no se trata ahora de elaborar planes de trabajo cargados de tareas, lo más importante es que cada cual haga su trabajo y que la escuela funcione adecuadamente».

Enseñar bien

Que no haya saltos de una educación a otra; es decir darle continuidad a los conocimientos que los alumnos van adquiriendo es un propósito puesto en práctica por el Ministerio de Educación y que en el actual curso escolar continúa perfeccionándose.

Se prestará priorizada atención a la asignatura de Matemática en todos los niveles de enseñanza, y de manera muy especial en la Preuniversitaria y Técnica y Profesional, a un paso del ingreso a la Universidad.

La máster Odalys García Figueroa, directora de Enseñanza Primaria, explicó en la Mesa Redonda que a sugerencia de los docentes, y para lograr la sistematización de los contenidos en la asignatura de Matemática, se incluye una unidad de consolidación y se hace énfasis en Geometría y Magnitudes, que son los componentes más afectados.

Con respecto al Inglés precisó que se continuará con las teleclases de tercero a sexto grados. «Es un apoyo para el maestro, argumentó, sobre todo en los centros donde no contamos con los especialistas en Lengua extranjera. Para este curso escolar, dijo, se inicia en las escuelas pedagógicas la preparación de los profesores de Inglés para la Primaria».

Destacó como prioridad la Educación Cívica y Ciudadana, en quinto y sexto grados, que tiene como antecedente en el primer ciclo la asignatura de El mundo en que vivimos, para lograr normas de comportamiento adecuado, de educación formal, que deben formarse desde las primeras edades».

Los representantes de las diversas enseñanzas, al intervenir en la Mesa Redonda, hicieron énfasis en que el libro de texto, el cuaderno de trabajo y las notas de clase, así como otros materiales que están en las bibliotecas escolares y en los laboratorios de computación, son los medios necesarios para el estudio individual de los estudiantes.

En el caso del controvertido tema de los trabajos prácticos, la Doctora en Ciencias Zoe la Red Iturria, directora de Secundaria Básica en el Mined, destacó en ese espacio televisivo que los profesores deben orientarlos con tiempo suficiente para su elaboración.

«No deben estar impresos en computadora, ni realizarlos el padre... Es vital que se use para su elaboración el libro de texto u otros materiales al alcance de los alumnos en la misma escuela.

«El alumno debe estar en condiciones de responder preguntas individuales sobre el trabajo práctico, para ser evaluado, fundamentalmente cuando se hace en equipo».

También anunció que tienen lugar adecuaciones en el programa de Educación Laboral, con la inclusión del Dibujo Básico, y se realizan modificaciones en la asignatura de Informática, para ajustarla al desarrollo de esa tecnología.

El Ministerio de Educación señala como fundamental para el trabajo en todos los niveles de enseñanza aumentar el rigor y tiempo de preparación de sus docentes, no solo para elevar la calidad de las clases, sino para que apliquen adecuadamente el sistema de evaluación.

La evaluación sistemática se identifica como la de mayores dificultades a la hora de ejecutarla por parte de maestros y profesores.

También se considera una asignatura pendiente el trabajo de orientación vocacional y formación profesional en los jóvenes, el cual debe comenzar desde los primeros grados escolares.

Según argumentan los directivos, uno de los grandes retos es hacer coincidir los intereses familiares y personales con las necesidades económicas y sociales del país, pues esto limita en muchos casos que los jóvenes accedan a las carreras y oficios más necesarios.

El maestro que se necesita

El país sigue apostando por la formación de licenciados en Educación como la mejor vía para lograr la mejor preparación de sus docentes, expresó la doctora Enia Rosa Torres Castellanos, directora de Formación Pedagógica.

Al intervenir en la Mesa Redonda, destacó igualmente que existen otras vías junto a las 14 universidades de Ciencias Pedagógicas y las facultades de Educación de Artemisa, Mayabeque y la Isla de la Juventud, como son las escuelas formadoras de maestros, las cuales preparan docentes para los niveles de Preescolar, Primaria y Educación Especial.

También se desarrolla un curso de habilitación de dos años para estudiantes que culminen el bachillerato y no accedan a la Universidad, los cuales se forman como profesores de Secundaria Básica y después, desde el aula, pueden continuar sus estudios de licenciatura en las universidades pedagógicas, luego de aprobar los exámenes de ingreso.

Los egresados de los institutos politécnicos pueden formarse igualmente como profesores de las especialidades por ellos estudiadas, a partir de un curso de habilitación de dos años, vía también para un futuro ingreso a la Universidad.

Cursos de maestría y doctorados forman parte del quehacer de las universidades de Ciencias Pedagógicas, así como la investigación y la constante superación de los docentes en ejercicio.

A las puertas de la escalinata

La Doctora Margarita Mc Pherson Sayú, viceministra de Educación, expresó en la Mesa Redonda que el Preuniversitario debe tener como objetivo fundamental la consolidación de la formación de un escolar que se inició en primer grado, y ser eslabón cierto para el ingreso a la Universidad.

Precisó que el 78 por ciento de los jóvenes que culminaron el duodécimo grado el pasado curso escolar se presentaron a las pruebas de ingreso, y de ellos el 72,3 por ciento las aprobó.

«Estos resultados, si bien superan los de años anteriores, no son todavía lo que se espera del nivel preuniversitario, pues el objetivo es que todos continúen estudios en la Educación Superior.

«Este es un problema que se ha de enfrentar —argumentó—, pues una de las causas que manifiestan los estudiantes es que no se sienten preparados.

«Algunos dicen también que no se sienten motivados por el plan de plazas que se otorga, que responde a la demanda económica y social del territorio, y hay casos de estudiantes que ingresan no por un interés personal, sino inducidos por sus padres y por ello es difícil que se sientan motivados y venzan los objetivos».

Por su parte el máster Alexander Manso Díaz, director de Educación Técnica y Profesional, al intervenir en el mismo espacio televisivo, dijo que continúan desarrollando acciones para que esa enseñanza cumpla con su rol social, que es garantizar la fuerza de trabajo calificada que requieren todos los organismos de la Administración Central del Estado para garantizar la producción de bienes y servicios.

«La principal prioridad es continuar perfeccionando la formación profesional de nuestros estudiantes, para elevar la calidad de los graduados que estamos entregando al sector productivo y de servicios en las diferentes especialidades técnicas, ya sea como técnicos de nivel medio u obreros calificados.

«Este esfuerzo se ha concebido con la participación activa de todos los organismos que tienen responsabilidad compartida con el Ministerio de Educación en garantizar la formación de estos jóvenes, para que adquieran de manera eficiente todas las habilidades profesionales».

Dentro de las acciones conjuntas realizadas con los organismos, destacó Manso la puesta en funcionamiento de las aulas anexas. «No se trata de un local, sino del espacio productivo, el taller donde nuestros jóvenes tienen la posibilidad de interactuar con la capacidad instalada en esos lugares para poder adquirir las habilidades profesionales, pues la base material de estudio de nuestros politécnicos no lo permite».

El directivo significó que en el actual curso escolar funcionarán 4 000 aulas anexas y recibirán el aporte de 3 200 especialistas de la producción y los servicios que impartirán docencia.

Centrar la atención en la preparación del personal docente para elevar la calidad de la clase y el aprendizaje de los estudiantes; aplicar de manera correcta la evaluación escolar, continuar el trabajo de orientación vocacional y enfrentar hasta su eliminación el fraude académico son, a grandes rasgos, las prioridades del sistema educativo cubano, que reforzando el vínculo escuela-familia-comunidad encontrará la base para el salto cualitativo que se necesita en la formación de las nuevas generaciones de cubanos.

Así empieza el curso

El curso escolar abre sus puertas con una matrícula de 1 840 000 estudiantes en la enseñanza general en 10 402 centros escolares, mientras más de 200 000 acudirán a las aulas universitarias.

La cobertura docente es del 95,1 por ciento. Las cinco provincias orientales y Pinar del Río tienen una buena situación, por lo cual apoyarán a los territorios más necesitados.

En el caso de La Habana será necesaria la presencia de 3 000 profesores de otras provincias para apoyar a la Secundaria Básica.

Participarán en el proceso docente-educativo en el país 3 400 profesores contratados y se reincorporarán más de 7 000 jubilados del sector.

Las condiciones materiales indispensables están aseguradas. Los equipos de computación son los que presentan más dificultades en todos los niveles de enseñanza.

En el caso de las condiciones constructivas, el país ha avanzado en la reparación de centros escolares y de las universidades, aunque todavía no han podido ser resueltas todas las dificultades.

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