Un machete legendario

La réplica del machete del Mayor General Vicente García simboliza las tradiciones de lucha de una comarca que, según Fidel, no se quedó atrás en ninguna de nuestras guerras de liberación

Autor:

Juan Morales Agüero

LAS TUNAS.— Algunos visitantes ilustres suelen recibir aquí, a guisa de distinción por lo que ellos representan, una réplica en tamaño original del machete del Mayor General Vicente García, máxima distinción entregada por la Asamblea Provincial del Poder Popular.

Esta arma simboliza las tradiciones de lucha de una comarca que, según Fidel, no se quedó atrás en ninguna de nuestras guerras de liberación.

La historia de esta pieza de combate es muy interesante. Los estudiosos aseguran que el llamado León de Santa Rita —como lo bautizaron sus enemigos— la llevó consigo hasta su exilio venezolano, hacia donde partió el 7 de junio de 1878 a bordo del vapor Guadalquivir, cuando, a falta de condiciones, hubo que deponer las armas. Sus tropas, empero, capitularon con todos los honores, y entre las bases para hacerlo figuró la abolición de la esclavitud.

En Venezuela se estableció en Río Chico, donde fundó una cooperativa y colaboró con el estallido revolucionario contra del régimen de Guzmán Blanco. Como su nombre «sonaba» para la guerra de 1895, los españoles resolvieron asesinarlo.

Según su hija María, un espía enemigo llamado Ramón Dávila, con quien el tunero había hecho amistad, le brindó un plato de quimbombó —su comida preferida— mezclado con vidrio molido.

Al morir el general, su hija Rosa guardó celosamente su machete y años después lo trajo de regreso a Cuba. La acompañaba su madre, Brígida Zaldívar, una de las mujeres más fabulosas y valientes de la historia de este territorio.

Fue en el santiaguero museo Emilio Bacardí donde primero el machete de Vicente García ocupó anaqueles para su exhibición pública. Por entonces esa institución se encargaba de recepcionar las pertenencias de los mambises de la región oriental, y el arma del tunero devino allí pieza relevante.

El machete es de fabricación alemana. Tiene 82 centímetros de largo por tres de ancho con cabo y clavos de plata y enchape de carey. El 14 de noviembre de 1987, cuando se inauguró la Casa Memorial que se dignifica con su nombre, le fue entregado a Las Tunas para honrar la historia de la ciudad.

Es una de las 12 piezas de valor excepcional que conforman los fondos museables de esa institución. El mayor general Vicente García fue presidente de la República en Armas en 1878 y general en jefe del Ejército Libertador tras los sucesos de la Protesta de Baraguá, protagonizada por el lugarteniente general Antonio Maceo.

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