Las almas que vemos - Cuba

Las almas que vemos

Autor:

Yusely Simón Gutiérrez

Desde niños nos acompaña la imagen viva de todos aquellos intrépidos jóvenes cuyo ejemplo permitió vislumbrar la grandeza de sus almas. Y es que la defensa de mi Cuba está ligada a principios, los mismos que impulsaron a los héroes.

No hace falta ser un genio para advertir que el socialismo es el sistema más equitativo, justo y decoroso, una sociedad en la que en el centro de los problemas se encuentra el hombre, la mujer, los niños y niñas, el ser humano.

La educación desde edades tempranas y la formación, unidas al fervor de la «cuna» que nos ve nacer son las responsables de imprimir la fortaleza del carácter, la firmeza y el respeto por lo que nos rodea.

El patrimonio con el que contamos los cubanos es sumamente vasto. Las obras sociales, el desarrollo científico-técnico alcanzados…, hablan por sí solos del esfuerzo y la convicción de un pueblo decidido, no solo a continuar escribiendo su historia, sino a deshacerse de la madeja de subdesarrollo espiritual y material que nos legó como herencia la etapa neocolonial.

Para los jóvenes, herederos de todas las conquistas, nos queda el desafío de perfeccionar nuestro sistema, ser consecuentes con su testamento de lucha, mantener los principios de la Revolución en toda circunstancia o latitud.

Quienes pertenecemos al sector del turismo asumimos un compromiso como pocos, si partimos de que diariamente representamos ante el mundo a la Cuba del siglo XXI.

Habitualmente acogemos en nuestras instalaciones a miles de visitantes de múltiples nacionalidades, y todos ellos —sin temor a equivocarme—, entre otras motivaciones, tienen la de conocer el sistema político cubano.

No existe un cliente que no arribe a esta tierra con dudas acerca de su realidad, originadas por el bombardeo informacional y mal intencionado de la gran prensa extranjera, la que persigue negar al mundo la verdad cubana, y con ella una alternativa humanista real y posible.

Por eso en el sector del Turismo, pese a conductas reprochables, nos esforzamos por mostrar con actitudes y argumentos éticos la información que derribe las invenciones que escucharon acerca de nuestra patria, e incluso aquellas que tergiversan las transformaciones que experimenta la Revolución.

No exagero, pero muchos se asombran al comentarles que son gratuitos los sistemas educacional y de salud, que mi carrera universitaria me costó cero dólar, que los niños y niñas van solos a las escuelas, parques, fiestas…, sin la preocupación de ser víctimas de violencia, maltrato y secuestro. Todo junto conforma la realidad cubana, desconocida por los visitantes.

Los jóvenes del Turismo, como todos sus trabajadores, creamos con la palabra, el servicio y presencia un canal que difunde la verdad cubana. Por eso nuestro proceder cobra mayor alcance desde la integridad y honestidad, profesionalidad, decoro y compostura; desde la ética de servir al país y no de servirse con egoísmo de él. O sea, desde los valores emanados de nuestra tradición de lucha.

El Ministro del Turismo ha llamado a rescatar la calidad de los servicios en todas las entidades del sector, a proteger la imagen del destino, por eso la cultura a la atención de los pequeños detalles que componen el paquete de viaje de un cliente forma parte del quehacer diario.

Nos corresponde cumplir con ese llamado no solo exhibiendo mejores resultados económicos, sino siendo fieles a nuestra historia, pero sobre todo, respetándonos a nosotros mismos.

 

*Especialista comercial del Hotel Camagüey.

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