Una victoria y un puerto libre

Al filo de la medianoche del 24 de diciembre de 1958, las fuerzas guerrilleras iniciaron el asalto a las posiciones batistianas en Puerto Padre. La refriega terminó alrededor de las 5:30 p.m. del 25 de diciembre, con la rendición incondicional de las huestes de la dictadura

Autor:

Juan Morales Agüero

PUERTO PADRE, Las Tunas.— Transcurría el verano de 1958 cuando los barbudos del Ejército Rebelde hicieron trizas la ofensiva desplegada por los uniformados del régimen de Fulgencio Batista. Con el armamento ocupado al enemigo, Fidel decidió organizar varias columnas, cuyos miembros serían los encargados de llevar la guerra a otros lugares del país.

Con ese contingente revolucionario, a fines de octubre de ese año se creó el IV Frente Oriental Simón Bolívar, al mando del Comandante Delio Gómez Ochoa. Su zona de operaciones sería el noroeste de Oriente, con sus columnas 12,14 y 32, dirigidas por importantes jefes rebeldes.

Al filo de la medianoche del 24 de diciembre, las fuerzas guerrilleras iniciaron el asalto a las posiciones batistianas en Puerto Padre. Pusieron en la mira objetivos tales como el Ayuntamiento, la Junta Electoral, la Aduana, los cuarteles policiales y de la Marina y el Fuerte de la Loma. La refriega terminó alrededor de las 5:30 p.m. del 25 de diciembre, con la rendición incondicional de las huestes de la dictadura ante el capitán del Ejército Rebelde Arsenio García Dávila, del Estado Mayor del IV Frente y expedicionario del Granma.

Le fue ocupado al enemigo una buena cantidad de material de guerra, como 136 armas largas, numerosas armas cortas, abundante parque y otros insumos. Además, hubo más de un centenar de prisioneros. Tres combatientes rebeldes murieron en la acción: Manuel Olivera Guerra, Luis Manuel Rodríguez Romero y Francisco Rivero Mujica. Ellos equivocaron la calle por donde debían operar y fueron barridos por una ametralladora emplazada en un cuartel de la dictadura.

La mayoría de la oficialidad del IV Frente Oriental tomó parte activa en el combate por la toma de Puerto Padre. También lo hicieron cuatro mujeres, miembros de las llamadas Marianas, entre ellas Esther Puebla (Teté), actualmente general de brigada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

Radio Rebelde, la emisora de los barbudos, anunció así aquel histórico suceso: «Tomado Puerto Padre por las fuerzas rebeldes». Y acto seguido: «Informe del IV Frente Oriental: La Columna 32 José Antonio Echeverría, al mando del Comandante Delio Gómez Ochoa, tomó la ciudad de Puerto Padre, importante población situada al norte de Oriente».

La reacción popular fue apoteósica. Los puertopadrenses se lanzaron a la calle a festejar la victoria, que convirtió a su ciudad en el primer puerto liberado en el norte de Oriente y a la batalla por su emancipación en la más importante librada por el IV Frente Oriental Simón Bolívar.

Lo dijo Radio Rebelde al finalizar su información dirigida al pueblo: «Se ha producido otra gran victoria del Ejército Rebelde en su batalla decisiva contra las fuerzas de la dictadura». Puerto Padre era ya territorio libre de Cuba.

 

Nota: Agradecemos la colaboración en esta sección de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado.

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