Un camino para hacer Patria

Estudiantes y jóvenes apoyan proceso de inscripción en el Registro Militar

Autor:

Patricia Cáceres

Antes del próximo 31 de marzo los nacidos en el año 1998 deberán dar el primer paso para incorporarse al Servicio Militar Activo (SMA), según se ratificó este jueves en el ejercicio nacional sobre la inscripción de los jóvenes al Registro Militar, realizado en el Instituto Politécnico Juan Manuel Castañeda García, municipio de Mariel, Artemisa, así como en el resto de las provincias del país.

El proceso, que comenzó desde el pasado 3 de enero, es una muestra de la voluntad de las nuevas generaciones de prepararse militarmente para la defensa de la Patria.

«Se trata de un paso importantísimo, porque a partir de ese momento los jóvenes ya se vinculan a las Fuerzas Armadas y comienzan a cumplir tareas hasta su ingreso como reclutas», declaró a este diario el teniente coronel Pablo González Rodríguez.

«Este proceso nos permite tener un control de quienes deben pasar el servicio y hacer una caracterización de los mismos, para saber en qué unidades los vamos a ubicar según sus capacidades físicas y mentales.

«Para esto contamos con el apoyo de todos los factores, como la UJC, la FEEM, los CDR, la Asociación de Combatientes, la FMC, la ANAP… que son de gran ayuda  para que los jóvenes se informen», precisó el Teniente coronel.

En tal sentido, José Ángel Fernández Castañeda, presidente de la FEEM, dijo que su organización aprovecha en las escuelas el principal espacio que tiene para el debate, que es la Asamblea de grupo. También dijo que existen otras iniciativas, como dialogar de forma más personal con los estudiantes o colocar carteles divulgativos para que se motiven.

El miembro del Buró Nacional de la UJC, Jorge Sutil Sarabia, expresó que la Juventud como organización también contribuye a coordinar y catalizar procesos políticos vinculados con la defensa de la Patria. No obstante, reconoce que la familia continúa siendo uno de los principales retos y proyecciones de trabajo.

«Nos falta darle más participación a la familia para que comprenda la importancia de que los jóvenes se incorporen de manera voluntaria a estos procesos que los preparan para la defensa, lo cual es vital para cualquier cubano. Y que no lo vean sencillamente como un año perdido, como erróneamente piensan algunos», subrayó.

El estudiante de primer año de Técnico Medio en Electrónica, Héctor Castro Echevarría, uno de los jóvenes que acudió a inscribirse, afirmó que dar el primer paso hacia el Servicio Militar significa un motivo de orgullo. «No en vano tengo el privilegio de llevar el mismo apellido que los líderes históricos de esta Revolución», comentó sonriente.

Aunque sus 16 años parezcan pocos para los rigores de la preparación combativa, la estricta disciplina y los desvelos, él siente que, más que un sacrificio, se trata de un camino lo que hará un hombre mejor preparado para la vida.

Su compañero de año, el joven Arien Díaz Barrios, refirió que el proceso no le es ajeno, porque «en la asignatura de Preparación para la Defensa (PPD) nos acercan a la vida militar y su reglamento».

Como parte del ejercicio nacional, el Buró provincial de la UJC y el Secretariado provincial de la FEEM entregaron un reconocimiento a las áreas de atención por el aniversario 30 de su creación.

¿Cómo, cuándo, dónde…?

La inscripción al Registro Militar se realiza en el año en que los jóvenes arriban a los 16, y su incorporación a las filas del SMA generalmente ocurre al cumplir 18, cuando concluyen la enseñanza media superior.

La inscripción se realiza en el Área de Atención correspondiente a su lugar de residencia en los días y horarios establecidos por los comités militares provinciales y municipales. No obstante, pueden ser convocados a otros lugares para facilitar el proceso.

Los jóvenes pueden ir acompañados por sus padres, y deben presentar el carné de identidad o tarjeta de menor. Si se considera necesario, también podrán presentar otros documentos de interés que puedan servir para aportar información sobre alguna situación particular que pueda incidir en el desarrollo posterior del proceso de reclutamiento, como puede ser el certificado de alguna incapacidad física o una situación familiar compleja.

Quienes por diferentes causas no hayan acudido a formalizar su inscripción en el plazo establecido —por encontrarse hospitalizados, temporalmente en el extranjero o en establecimientos penitenciarios— pueden hacerlo en cualquier momento en sus propias áreas de atención en los horarios habituales.

Una vez que formalice su inscripción, el joven recibe un comprobante como constancia. Las jóvenes se excluyen de la convocatoria, pero tienen la posibilidad de incorporarse al cumplimiento del Servicio Militar Voluntario Femenino siempre que reúnan los requisitos establecidos.

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