Formar los auditores que necesita el país

El papel del control del Estado requerirá siempre de la acción de auditoría, como proceso que comprueba y evalúa la eficiencia, eficacia y economía con que se cumplen los programas y objetivos

Autor:

Margarita Barrios

El papel del control del Estado requerirá siempre de la acción de auditoría, como proceso que comprueba y evalúa la eficiencia, eficacia y economía con que se cumplen los programas y objetivos, garantizando la legalidad, la moral y la ética, destacó este lunes Gladys Bejerano Portela, contralora general de la República, durante el acto en que la entidad a su cargo y el Ministerio de Educación rubricaron un convenio de trabajo para formar auditores de nivel medio superior.

«A los jóvenes auditores hay que educarlos, para que con profesionalidad y valor estén dispuestos a decir siempre la verdad», expresó la también Vicepresidenta del Consejo de Estado en la sencilla ceremonia, durante la cual se rindió tributo a José Martí, en ocasión del aniversario 119 de su caída en combate.

El acuerdo firmado propone además perfeccionar el diseño curricular y la formación profesional, así como el procedimiento para la captación e inserción de los jóvenes en esos estudios y la superación de los profesores.

Ena Elsa Velázquez Cobiella, ministra de Educación, explicó que la Enseñanza Técnica Profesional no cuenta con la especialidad de auditores, pero se han dado pasos importantes, con el apoyo de la Contraloría, para incluir ese perfil en el plan de estudios de los técnicos de nivel medio en Contabilidad, una disciplina que los forma para ejercer esos quehaceres.

«También acordamos que en el último año de la formación ocurra un proceso de especialización, para el cual siempre se seleccionará a los mejores estudiantes para que se preparen como auditores».

Explicó que en muchas empresas del país, en el propio Ministerio de Educación y en la Contraloría hay auditores que se formaron por esa vía, los cuales incluso han continuado su preparación en la Educación Superior, pues esos estudios así lo permiten.

Al referirse al lugar que la acción de auditoría va ocupando en nuestra sociedad, Gladys Bejerano puntualizó que es sobre todo «un proceso educativo, de intercambio, que debe tender a la mejora, al perfeccionamiento, a llevar el trabajo con orden, disciplina y exigencia, como lo ha pedido el General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros».

Agregó que «debemos lograr, con esta constante preparación, ajustar las necesidades actuales y la preparación perspectiva y permanente de auditores; que permita el relevo natural, la formación continua y conjunta, con la transmisión de las mejores prácticas, que solo se adquieren en el propio trabajo, sin rupturas generacionales, y educar a los futuros profesionales de tan alta responsabilidad en convicciones y valores».

Comparte esta noticia



Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.